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Notas Monetarias - No. - Año
La efectividad de la política fiscal en la estimulación de la actividad económica

La efectividad de la política fiscal en la estimulación de la actividad económica*

 

Fidel Pérez Macal**

 

I. Introducción

 

La política fiscal es uno de los instrumentos más importantes de la política económica. Su función básica es financiar la provisión de bienes públicos con el objetivo de aumentar el bienestar de la población. Por tal motivo, el análisis de la efectividad de dicha política es de gran relevancia para la conducción de la política económica.

 

En las décadas de los ochenta y noventa (siglo XX) el análisis de la política fiscal se enfocó en el estudio de los efectos perniciosos de la persistencia del déficit fiscal como fuente generadora de inflación, así como en el papel del ajuste en la gestión fiscal dentro de los programas de estabilización económica, especialmente en el ajuste de la balanza de pagos. A finales de los años noventa, luego de la crisis asiática y la deflación en Japón, el análisis de la política fiscal se ha enfocado en la conveniencia de políticas expansionistas con el fin de estimular la actividad económica.

 

Este documento revisa la efectividad de la política fiscal desde el punto de vista teórico pero especialmente desde el punto de vista empírico, enfocándose principalmente en el valor del multiplicador fiscal y la posibilidad que dichos multiplicadores se tornen en determinando momento negativos y, por lo tanto, una expansión fiscal pueda volverse contractiva e identificar cuando las expansiones fiscales son realmente efectivas.

 

II. La literatura teórica

A. El enfoque keynesiano y el multiplicador de la política fiscal

 

Los economistas neoclásicos consideraban que la economía mostraba una tendencia natural hacia un equilibrio con pleno empleo. Contrariamente a esas previsiones, la Gran Depresión de los años treinta (siglo XX) puso en evidencia que era posible una situación de depresión permanente y que el desempleo podía permanecer durante largos períodos.

Pero el análisis desarrollado por J. M. Keynes demostró un método de corregir dicha situación: la política fiscal del Gobierno —la manipulación de los impuestos y los gastos del sector público— podía reconducir la demanda agregada hasta el nivel que permitiera una producción sostenida de pleno empleo. En su obra la “Teoría general sobre empleo, interés y dinero”, y partiendo de ciertas simplificaciones, Keynes legitima la actividad económica del Estado a través de las obras públicas como medio eficaz para dinamizar la economía, con objeto de alcanzar un nivel de pleno empleo. La teoría keynesiana es fundamentalmente una teoría de la depresión económica. Es aquí donde el multiplicador cobra relevancia ya que, como afirmaba Keynes, el gasto proveniente del sector público funciona con un efecto multiplicador dentro de la economía al generar mayor demanda en las empresas; y éstas, a su vez, mayor inversión, por lo que afirmaba que una política económica del sector publico de mayor gasto puede mejorar el ingreso de la economía y funcionar como una política anticíclica en época de depresión económica. En tal caso, el gasto del Gobierno va mas allá del gasto en sí mismo, ya que un aumento del nivel de gasto produce un incremento del ingreso mayor, el cual es conocido como el multiplicador del gasto público.

 

Por su parte, fundamentado en gran parte en el análisis keynesiano, apareció el modelo IS-LM elaborado inicialmente por Hicks, y después desarrollado y popularizado por Hansen. El modelo consiste principalmente en que muestra la interacción entre los mercados reales, que incluye al sector fiscal (curva IS) y monetarios (curva LM). El mercado real determina el nivel de renta mientras que el mercado monetario determina el tipo de interés. Ambos mercados interactúan y se influyen mutuamente ya que el nivel de renta determinará la demanda de dinero (y, por tanto, el precio del dinero o tipo de interés) y el tipo de interés influirá en la demanda de inversión (y, por ende, en la renta y la producción real). Por tanto, en este modelo se rechaza la neutralidad del dinero y se requiere que el equilibrio se produzca simultáneamente en ambos mercados.

 

El equilibrio en los mercados mencionados implica que una expansión del gasto público produce un alza en la tasa de interés, lo que reduce la inversión privada. Esto se conoce como “efecto desplazamiento”. En el caso de una economía abierta, el efecto desplazamiento lo genera el tipo de cambio, ya que altas tasas de interés atraen capital extranjero que aprecia el tipo de cambio y afecta negativamente a la cuenta corriente, lo que compensa el incremento de la demanda domestica originada por una expansión fiscal. Por lo tanto, los incrementos en el ingreso originados por expansiones del gasto público, que afecta la demanda en el modelo IS-LM, pueden ser influenciados por la tasa de interés y el tipo de cambio.

 

2. Otros factores que afectan la política fiscal

2.1 Efectos por el lado de la demanda

2.1.1. Las expectativas racionales. Aunque los modelos keynesianos reconocen el papel de las expectativas, éstos hacen referencia a las expectativas estáticas que, en comparación a las racionales, éstas no se ajustan, mientras que las expectativas racionales tienden a modificarse ante cambios anticipados en las variables macroeconómicas. En consecuencia, efectos a largo plazo de la política fiscal inciden en el corto plazo.

 

2.1.2 La equivalencia ricardiana. El enfoque keynesiano está basado en el supuesto que el consumo está relacionado con el ingreso. Si los consumidores tienen expectativas a futuro y están completamente atentos a las restricciones presupuestales intertemporales del Gobierno, los consumidores esperan que ante una reducción de los impuestos hoy, que implica emisión de deuda de Gobierno en el presente, debe propiciar aumento de impuestos en el futuro. El ingreso permanente no cambia, lo cual implica que la política fiscal es inefectiva.

 

2.1.3 Primas y credibilidad de la tasa de interés. Las primas de riesgo sobre tasas de interés son un canal importante a través del cual la acumulación de la deuda puede afectar el multiplicador fiscal, debido a que la deuda aumenta con las expansiones fiscales, la prima de riesgo representa el monto de mora o el aumento del riesgo de inflación reafirma los efectos del efecto desplazamiento a través de las tasas de interés. En este contexto, la credibilidad política es crucial, la prima de riesgo representa quizás la razón por la cual los multiplicadores pueden volverse negativos.

 

2.1.4 Incertidumbre. Si una expansión fiscal está asociada con un aumento de incertidumbre, una conducta precavida por parte del público (por medio de ahorros preventivos o por retrasos de inversiones, respectivamente) puede reducir los multiplicadores fiscales hasta incluso puede volverlos negativos.

 

2.2 Efecto del lado de la oferta de la política fiscal

 

Los efectos del lado de la oferta son considerados más importantes a largo plazo, debido a las restricciones de capacidad. Sin embargo, pueden tener consecuencias del lado de la demanda a corto plazo entre los que podemos mencionar:

 

2.2.1 Impuestos, gastos de Gobierno y crecimiento. La atención será puesta en los cambios de los impuestos de los ingresos laborales ya que afectan la oferta de trabajo, y en los cambios de impuestos de capital porque afectan el ahorro y la inversión; y así, sobre el crecimiento no tienen conclusiones claras. En particular, Alesina y Perotty (1997) observaron que aumentos en los impuestos de ingresos laborales, tienen un impacto significante negativo del lado de la oferta.

 

2.2.2 Los nuevos modelos clásicos. La característica distintiva de los nuevos modelos clásicos es que los precios vacían los mercados y las fluctuaciones en el producto son el resultado de shocks del lado de la oferta y no de cambios en la demanda.

 

3. Aspectos institucionales sobre la política fiscal

3.1 Rezagos internos y externos. Los rezagos internos reflejan el tiempo en el cual se reconoce que la política fiscal debería ser cambiada y entonces poner medidas fiscales adecuadas. En general están en función de los procesos políticos y la efectividad de la administración fiscal. Los rezagos externos reflejan el tiempo en el que las medidas fiscales se mantienen a través de la demanda agregada. Generalmente los estabilizadores automáticos toman la forma de impuestos de ingresos progresivos y de compensación del desempleo, generando impulsos contracíclicos a la economía sin la necesidad de medidas discrecionales que tengan rezagos internos cortos.

 

3.2 Consideraciones de la economía política. Alesina y Perotti (1995) sugieren que déficit altos y persistentes pueden indicar la existencia de varios factores de la economía, como lo es la acumulación de deuda que puede ser utilizada como un instrumento de estrategia para limitar el espacio fiscal a futuros Gobiernos. Si los participantes tienen restricciones de liquidez, una expansión fiscal temporal puede inducir un incremento en la prima de riesgo y reducir los multiplicadores.

 

3.3 Nivel de desarrollo. Hay rasgos institucionales en países en desarrollo que afectan la magnitud de los multiplicadores fiscales, si los países en desarrollo están altamente endeudados y no tienen acceso a mercados internacionales de capital, entonces un aumento en el déficit fiscal puede conducir a fuertes efectos de desplazamiento de la inversión privada.

 

III. Evidencia empírica

A. Economías avanzadas

 

La literatura empírica tiene tres componentes: 1) estimaciones de multiplicadores fiscales derivados de simulaciones de modelos macroeconómicos y ecuaciones reducidas; 2) estudios que ilustran episodios a través de contracciones fiscales, enfocados especialmente en identificar contracciones fiscales; y 3) estudia algunos de los determinantes de los multiplicadores fiscales.

 

1. Estimaciones de multiplicadores fiscales por simulaciones de modelos macroeconómicos

 

Existen dos tipos de modelos, grandes modelos macroeconómicos estimados empíricamente, como el modelo IMF MULTIMOD y pequeños modelos de equilibrio general, que son calibrados y resueltos numéricamente. Estos modelos permiten explicar las influencias identificadas en la sección II y las interacciones entre ellas, pero los multiplicadores no pueden ser definitivos porque los resultados dependerán de la especificación del shock de política fiscal.

 

1.1 Simulaciones de modelos macroeconómicos empíricamente estimados

 

·   En todos los estudios revisados, los multiplicadores de corto plazo derivados de simulaciones estándar de política fiscal son positivos.

·   La mayoría de modelos macro confirman que multiplicadores de corto plazo son más pequeños para cambios en impuestos que para cambios en el gasto.

·   La mayoría de simulaciones de shocks fiscales bajo regímenes monetarios encontraron que dichos regímenes tienen un pequeño efecto en el tamaño de los multiplicadores fiscales a corto plazo.

·   Hay una pequeña evidencia de multiplicadores negativos de corto plazo de simulaciones macro-model, aunque pocos estudios direccionan los efectos de credibilidad, como lo son Bayoumi y Laxton (1994), FMI (1996b), y FMI (1997); usan simulaciones de MULTIMOD para analizar los efectos de la reducción de deuda, bajo diferentes escenarios de credibilidad; concluyeron que los multiplicadores fiscales son en general positivos pero pequeños; sin embargo, pueden ser negativos si la consolidación fiscal es altamente creíble.

·   Los multiplicadores de largo plazo son en general más pequeños que los multiplicadores de corto plazo, reflejando los efectos desplazamiento.

 

1.2 Simulaciones de modelos de equilibrio general calibrados

 

A partir de los años ochenta, algunos estudios usaron modelos de equilibrio general para analizar los efectos del impacto del estado estacionario (o largo plazo) de la política fiscal sobre agregados macroeconómicos, incluyendo la producción. Los estudios más recientes han introducido imperfecciones de mercado como: competencia oligopolística (Rotemberg y Woodford, 1993) y retornos crecientes de escala (Devereus, Head y Lapham, 1996). Estos estudios concluyen que:

 

i) Multiplicadores de gasto. Casi todos los estudios encuentran que la producción responde positivamente a un incremento en el gasto de Gobierno y en el largo plazo esto significa un aumento del stock de capital. En el corto plazo hay un incremento en la inversión y en la producción, análogo al acelerador de inversión keynesiano. La magnitud del multiplicador depende de parámetros como la elasticidad intertemporal de la oferta de trabajo y la persistencia del shock del gasto de Gobierno.

 

ii) Cambios temporales y permanentes en el gasto. Cambios permanentes en el gasto incrementaran el stock de capital en el estado estacionario, originando un gran incremento en la inversión, incluso a corto plazo, mientras que cambios temporales resultan en efectos de desplazamiento y pequeños cambios en la producción.

 

iii) El papel en el financiamiento. Baxter y King (1993) examinan cómo el impacto de incrementos en gasto permanente y temporal difieren si ellos están financiados por un incremento en los impuestos (distorsionantes). Un cambio permanente en el gasto, financiado con impuestos, reduce los incentivos para trabajar e invertir.

 

iv) Tipos de gastos de Gobierno. Ardagna (2001) compara los efectos sobre el producto derivados de un incremento permanente de la deuda. El resultado es un pequeño pero positivo impacto multiplicador. Baxter y King (1993) encuentran que incrementos en la inversión pública pueden tener efectos positivos en el producto en el corto plazo si esa inversión incrementa la productividad marginal del capital privado.

 

v) Multiplicador de impuesto. Dotsey (1994) demuestra que el efecto sobre el producto de una reducción de impuesto depende del tipo de imposición que se trate. Una reducción de impuestos de capital puede expandir el producto. Pero el resultado de reducir los impuestos, ingresos altos en el futuro, puede reducir el producto en el corto plazo. Ludvigson (1996) muestra como estas conclusiones también dependen de la elasticidad de la oferta de trabajo y del grado de persistencia del shock

 

2. Estimaciones de ecuaciones reducidas para multiplicadores fiscales

2.1 Estados Unidos. Barro (1981) encontró que cambios temporales en el gasto de defensa (principalmente, éstos asociados con tiempos de guerra) tienen fuertes efectos positivos sobre el producto, cambios permanentes en el gasto de defensa tienen un débil pero todavía efecto positivo sobre el producto, con un multiplicador en el rango de 0.2 y 0.6. Ramuey y Shapiro (1997) identifica tres episodios de incrementos del gasto militar (1950Q3, 1965Q1, y 1980Q1) y usa éstos como variables dummy en una ecuación univariada autorregresiva para el PNB. Ellos encuentran un efecto positivo y significativo para el shock de gasto de defensa sobre el impacto de PNB, y después de 4 – 6 semestres, pero cae a cero dentro de los tres años siguientes del shock.

 

2.2 Japón. La mayoría de estos estudios encuentra estimaciones de multiplicador que son significativamente más pequeños que esos derivados de simulaciones de modelos macroeconómicos. Estos estudios generalmente encuentran el multiplicador de impuesto para ser muy pequeño, alrededor de 0.2 en Bayoumi (2000); pero un tanto grande, alrededor de 0.4 en IMF (2002b). Bayoumi dice que los pequeños multiplicadores de impuesto son consistentes con el punto de vista que consumidores japoneses se han vuelto cada vez más “ricardianos”, con el incremento de la deuda pública y con la naturaleza temporaria de muchas de las reducciones de impuestos de los 90. IMF (2002b) encontró que multiplicadores de gasto de largo plazo son mucho más pequeños para el período 1981-2000, comparado con 1961-1980.

 

2.3 Otras economías avanzadas. Van Aarle, Garretsen y Gobbin (2001) estimaron multiplicadores fiscales para el área del euro como un todo y para 15 países individualmente. Para los primeros, la respuesta de corto plazo para un shock de gasto es positivo (y similar en tamaño a lo estimado para los Estados Unidos y Japón) pero se vuelve negativo después de 2 semestres; para un shock de impuestos, el impacto multiplicador es de signo positivo, pero se vuelve negativo después de 8 ó 9 semanas. Repitiendo el ejercicio para países individuales, los autores encuentran considerables variaciones en el tamaño y signo de los multiplicadores; esto pudo explicar el impacto limitado del shock de política fiscal en el nivel del área de Europa.

 

3. Episodios de contracción política

 

Giavazzi y Pagano (1990) realizaron un estudio donde concluyen que algunas contracciones fiscales en países OECD han tenido un impacto expansivo a corto plazo en la economía, aislando los canales a través de los cuales éstos se presentan y describiendo algunas de sus características.

 

Dos estudios recientes examinan la posibilidad de contracciones fiscales expansivas usando paneles de datos. Von Hagen, Hueghes-Hallett y Struch (2001) estiman un sistema independiente de ecuaciones para el crecimiento real de GDP, política fiscal y política monetaria, para 20 países OECD sobre el período 1973-1988. Ellos encuentran que el crecimiento del producto cae 0.1% en el año. Cuando estimaron el mismo modelo solamente para la Unión Europea, para el período 1990-1998, encontraron el que el costo del producto de la consolidación fiscal no es significativamente diferente de cero. Esto es consistente con los efectos no keynesianos, pero no sugiere que la consolidación fiscal en la Unión Europea, durante el crecimiento para la unión monetaria, sea actualmente expansiva.

 

Hemmin, Mahfouz y Schimmelpfennig (2002) examinan una gran sección transversal de episodios de recesión en economías avanzadas para evaluar el impacto de la política fiscal sobre la actividad económica durante y después de esos episodios de recesión. Ellos concluyen que la política fiscal es usualmente “keynesiana” durante recesiones en economías cerradas, pero esos multiplicadores no son mayores que uno; son pequeños para economías abiertas (y probablemente cero cuando el tipo de cambio es flotante). Sin embargo, ellos argumentan que expansiones fiscales pueden ser una respuesta efectiva para recesiones bajo las circunstancias correctas.

 

4. Determinantes del efecto desplazamiento

4.1 Demanda de dinero. La evidencia empírica presentada por Goldfeld y Sichel (1990) sugiere que, para economías avanzadas, la elasticidad de interés para la demanda de dinero es negativa y pequeña, mientras la elasticidad de ingreso es positiva y grande. Estos resultados implican que si las tasas de interés son sensitivas a la política fiscal, y si la inversión responde a tasas de interés, entonces el efecto desplazamiento puede ser significante.

 

4.2 Tasa de interés. Barro y Sala-i-Martin (1990) usaron promedios ponderados de un conjunto de tasas de intereses domésticas para derivar la tasa de interés global y no encontraron efectos de variables fiscales. Pero usando un enfoque similar, Tanzi y Luts (1993) encontraron que un incremento de un punto porcentual tanto en el PNB como de la deuda pública incrementan la tasa de interés real por sobre 20 puntos bases en los países G-3, G-7 y G-13. Usando una tendencia común de un conjunto de tasas de interés domésticas, Brunner y Kaminsky (1994) encuentran que los shocks fiscales en los Estados Unidos tienen un impacto positivo y significativo sobre las tasas de interés en los países G-3.

 

4.3 Inversión. Incluso si la política fiscal tiene algún impacto directo sobre las tasas de interés, el efecto desplazamiento aun depende de la relación entre las tasas de interés y la inversión; sin embargo, la inversión no parece ser sensible a las tasas de interés. Por lo tanto, hay una pequeña evidencia del efecto desplazamiento a través de las tasas de interés. Un comprensivo estudio de la literatura de inversión empírica por Chirinki (1993) concluye que la inversión es determinada más por la producción y otras variables cuantitativas que por el costo de capital. Así para los Estados Unidos, Clark (1979) y Blachard (1986) concluyeron que hay pequeñas o ninguna evidencia empírica de que el costo de capital afecte la demanda de inversión.

 

4.4 La política fiscal y el tipo de cambio. Feldstein (1986), Throop (1989), Melvin, Schlagnhauf y Talu (1989), y Beck (1993) encuentran una relación positiva y significativa entre la expansión fiscal y el tipo de cambio, reflejado ambos en los movimientos diarios del tipo de cambio nominal en repuesta a noticias sobre la política fiscal y las tendencias de largo plazo en el tipo de cambio real. Pero otros estudios —incluyendo Evans (1986); McMillin, Douglas y Koray (1990); Koray y Chan (1991); y Kramer (1995)— no encuentran una relación estadísticamente significativa. En general, el alcance del efecto desplazamiento a través del tipo de cambio no es probable que sea importante.

 

4.5 La política fiscal y la cuenta corriente. Reflejando la ambigüedad de los efectos del tipo de cambio y de la política fiscal, estudios de las relaciones entre el déficit fiscal y déficit comercial en los Estados Unidos también fracasan para proveer conclusiones claras. Mientras Bernheim (1988), así como Millar y Russek (1989) concluyeron que el déficit fiscal es un determinante primordial del déficit comercial, Evans (1989), así como Dewald y Ulan (1990) no encuentran tal conexión causal.

 

5. Otros factores que influyen en los multiplicadores fiscales

5.1 Flexibilidad en los precios. Koelln, Rush y Waldo (1996) usan información de 35 países para probar la relación entre la rigidez de los precios y los multiplicadores de política monetaria; asumen que los precios son más flexibles en economías con alta inflación. Fracasan en encontrar cualquier relación entre la inflación y el tamaño de los multiplicadores de política. Ball, Mankiw y Romer (1988), así como DeFina (1991) concluyeron que el impacto de un cambio en la demanda agregada sobre el producto está inversamente relacionado para el grado de flexibilidad de los precios.

 

5.2 Rezagos. La mayoría de estudios empíricos del impacto de la política fiscal sobre la actividad económica no distingue entre estabilizadores automáticos y acciones discrecionales, ya que no debería tener diferencia entre los multiplicadores asociados con cada uno. Pero OECD (1999) es una excepción ya que las políticas fiscales discrecionales tienen un gran efecto sobre el producto más que los estabilizadores automáticos. En los Estados Unidos y Japón la política fiscal discrecional y los estabilizadores automáticos operan en la misma dirección; pero en el área euro ellos tienen efectos de compensación.

 

B. Países en desarrollo

 

Debido a una combinación de información deficiente y a factores institucional/estructural, hay mucho menos evidencia en los efectos de corto plazo de política fiscal sobre la actividad económica de países en desarrollo más que en países avanzados.

 

1. Estimaciones de multiplicadores fiscales

 

Un estudio reciente de Gupta y otros (2002) han examinado específicamente el impacto de ajustes fiscales y la composición del gasto sobre el crecimiento en el corto plazo. Usando información sobre una muestra de 39 países con ingresos bajos sobre el período 1990-2000, ellos concluyen que: 1) una reducción en un punto porcentual en la proporción déficit-GDP resulta en un incremento promedio per cápita de crecimiento real de ¼ a ½ por ciento en el corto plazo; 2) consolidación basada sobre reducciones en el gasto actual tiene un mayor impacto en el crecimiento más que esos basados sobre incrementos de ingresos y recortes en el gasto de capital; 3) los ajustes resultan en una reducción en el financiamiento doméstico, tienen alrededor de 1 ½ veces el efecto sobre el crecimiento como esos basados sobre la reducción en el financiamiento externo y doméstico.

 

Haque y Montiel (1991) estiman un pequeño modelo dinámico Muldell-Fleming de economía abierta, incorporando expectativas racionales y pleno empleo para una muestra; simulan un shock de gasto de Gobierno tomando flexibilidad en los precios; el incremento en la demanda automáticamente se mantuvo a través de altos precios. Se concluye que los efectos en el corto y mediano plazos de incrementos del gasto de Gobierno es contraccionario.

 

Kandil (1991) argumenta que los multiplicadores de gasto son más grandes en países en desarrollo que en países industriales. Usando información para 21 países en desarrollo y 18 países desarrollados, las propensiones marginales a consumir y a invertir son más grandes para países en desarrollo. Mientras la elasticidad del interés de demanda de dinero es más baja en países en desarrollo, no hay diferencia efectiva en la elasticidad ingresos de la demanda de dinero. Por consiguiente, la política monetaria es más efectiva que la política fiscal de demanda administrada.

 

2. Determinantes del efecto desplazamiento

 

Agénor y Montiel (1996) examinan la relación entre el déficit fiscal y la tasa de interés real en ocho países en desarrollo con ingresos medios. Hay una relación positiva entre déficit y la tasa de interés, mientras en otros países la relación es débil. Puede ser debido a controles sobre las tasas de interés o a expectativas sobre la futura política fiscal. Mientras las tasas de interés pueden estar positivamente relacionadas a expansiones fiscales, el alcance del efecto desplazamiento dependerá también sobre la relación entre las tasas de interés y la inversión. Usando una muestra de 10 países en desarrollo en los años 80 (siglo XX), Easterly, Rodríguez y Schmidt-Hebbel (1994) encuentran que altas tasas de interés tienen únicamente un pequeño efecto negativo sobre la inversión.

 

3. Prueba de equivalencia ricardiana

 

Estudios que han intentado determinar el alcance de las restricciones de liquidez tienden a sugerir que la equivalencia ricardiana no se mantiene en los países en desarrollo. Haque y Montiel (1989) estiman las funciones de consumo para 16 países en desarrollo, y encuentran que una alta proporción de consumidores tiene restricciones de liquidez en países en desarrollo. Este es sustancialmente más alto que las estimaciones equivalentes para economías avanzadas. Reflejando estas restricciones de liquidez, la equivalencia ricardiana no es aplicable a 14 de 16 países en la muestra. Khalid (1996) encuentra más resultados contradictorios, pero también apunta a las restricciones de liquidez como la razón para rechazar la equivalencia. Mientras Masson, Bayoumi y Samiei (1995) rechazan completamente la equivalencia ricardiana.

 

IV. Conclusiones

 

La literatura teórica sobre la efectividad de la política fiscal abarca el simple modelo keynesiano, modelos de IS-LM con economía abierta y cerrada; modelos del lado de la demanda incorporan expectativas racionales, equivalencia ricardiana, primas de tasas de interés y credibilidad e incertidumbre y modelos del lado de la oferta. Los multiplicadores fiscales tenderán a ser positivos y posiblemente bastante grandes cuando hay exceso de capacidad, la economía es cerrada o abierta y el tipo de cambio es fijo y los particulares han limitado sus horizontes de tiempo o que tienen restricciones de liquidez, la deuda de Gobierno es baja y el Gobierno no muestra restricciones de financiamiento.

 

Los multiplicadores fiscales tienden a ser pequeños y pueden volverse negativos, cuando el público se comporta de forma ricardiana. En este caso, una expansión fiscal puede reducir el consumo, hay un problema deuda sostenible y la prima de riesgo sobre las tasas de interés es grande, en cuyo caso una creíble contracción fiscal puede resultar en una gran caída en las tasas de interés; la política fiscal expansiva incrementa la incertidumbre la cual conduce a decisiones cautelosas de ahorro e inversión por las firmas y particulares.

 

En los Estados Unidos, Japón y los principales países de Europa, las estimaciones de multiplicadores fiscales son positivos, pero pequeños. Multiplicadores promedios a corto plazo alrededor de un medio para impuestos y uno para gastos, solamente con moderadas variaciones en los países y modelos. Sin embargo, las contracciones fiscales expansivas parecen ser más probables cuando una contracción fiscal es grande y se enfoca en recortes en gastos improductivos.

 

Referencias

 

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*   Resumen del documento “The Effectiveness of Fiscal Policy in Stimulating Economic Activity – A Review of  the Literature” by Richard Hemming, Michael Kell, and Selma Mahfouz, IMF Working Paper.

** Analista II, Departamento de Investigaciones Económicas, Banco de Guatemala.

 

* El autor es entera y exclusivamente responsable por sus opiniones y, de consiguiente, éstas no reflejan la posición oficial del Banco de Guatemala, a menos de que ello se haga constar expresamente