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Notas Monetarias - No. - Año
CRECIMIENTO ECONÓMICO: ASPECTOS TEÓRICOS Y EVIDENCIA EMPÍRICA

Crecimiento económico: aspectos teóricos y evidencia empírica1

 

 

Hilcías Estuardo Morán Samayoa *

 

 

1.                  Introducción

 

La importancia del crecimiento radica en su efecto directo sobre el bienestar de las personas. En tanto mayor sea la diferencia entre la tasa de crecimiento de la economía y la tasa de crecimiento de la población, mayor será el incremento en el bienestar general del país. Estudios recientes2 han demostrado que existe una relación positiva entre crecimiento económico y reducción de la pobreza. Específicamente se ha encontrado que un aumento de un punto porcentual en el ingreso promedio de la sociedad se traduce en un aumento de la misma proporción en el ingreso promedio del 20% más pobre de la población.

 

Por años el crecimiento económico y sus determinantes han captado la atención de la literatura macroeconómica. Los determinantes del crecimiento son importantes porque permiten caracterizar las economías, inferir acerca de la sostenibilidad del crecimiento y detectar posibles fuentes de crecimiento que aceleren la actividad económica en un país. Este anexo tiene como objetivo identificar los distintos factores que influyen en el crecimiento y su relación con las políticas y presentar evidencia sobre el desenvolvimiento económico de la economía guatemalteca. El documento está organizado de la siguiente manera: en la segunda parte se presentan los factores directos (trabajo, capital e investigación y desarrollo) e indirectos que afectan el crecimiento. En la tercera parte se describen las principales políticas que la literatura identifica como influyentes en el crecimiento y se identifican dos estrategias para el crecimiento: de corto plazo para acelerar el crecimiento, y de mediano así como largo plazo para sostenerlo en el tiempo.

 

Asimismo, en la cuarta parte se presenta el análisis para la economía guatemalteca, que incluye una caracterización de la economía nacional, estimaciones econométricas para identificación de las fuentes del crecimiento y su contribución para el período 1960-2002 y la relación crecimiento e inversión. Por último, se presentan los comentarios finales.

 

 

2.                  Evidencia empírica sobre crecimiento económico

 

En este capítulo se presenta un análisis general de los determinantes del crecimiento económico y de las principales interrelaciones que la literatura3 sobre crecimiento permite identificar.

 

1.                                          Factores próximos o directos vinculados al crecimiento económico4

 

La teoría y los estudios empíricos muestran que el crecimiento económico de largo plazo de las economías está asociado a la acumulación cuantitativa y cualitativa de factores productivos y al grado de eficiencia en su utilización. Entre los factores productivos se encuentran: el capital físico y el factor trabajo (capital humano) que incluye trabajo calificado y no calificado. Por otro lado, es importante la eficiencia en el uso de los factores productivos, que en la literatura se identifica como la productividad total de los factores (PTF). Además, de estos factores algunos autores señalan la importancia del gasto de los países en investigación y desarrollo, el cual se asocia a la búsqueda constante de mejoras tecnológicas y al descubrimiento de nuevos productos que incrementen la productividad del capital y el trabajo.

 

La literatura sobre crecimiento económico ha encontrado que existe una robusta correlación entre tasas de inversión y crecimiento y, además, en países en desarrollo la relación entre inversión en equipo y crecimiento también resulta ser robusta. Con relación al capital humano, existe una relación positiva entre capital humano y crecimiento económico. Esta relación, aunque no es completamente convalidada por la evidencia macroeconómica, la evidencia microeconómica,5 es contundente en sus resultados. Asimismo, se puede decir que existe un amplio consenso en que la acumulación de capital humano es necesaria pero no suficiente para crecer. En este sentido, un desafío clave es introducir las condiciones bajo las cuales expandir la educación es más beneficioso para los países. Esto se relaciona con un adecuado marco institucional, inversión en capital físico y creación de puestos de trabajo que favorezcan la eficiencia.

 

El monto y la calidad del gasto social (público y privado) en educación y salud afecta directamente la acumulación de capital humano y por consiguiente, el crecimiento económico. Con relación a la educación, se puede decir que el desarrollo de una política de educación y capacitación requiere de un profundo entendimiento de la naturaleza de la estructura institucional, sus debilidades y áreas factibles para acciones de política. En general, la evidencia microeconómica distingue entre distintas etapas de la educación, encontrando un retorno más alto en la educación primaria comparada con la educación secundaria y universitaria.

 

Con relación a la salud, existe evidencia acerca del efecto causal de la salud sobre los salarios y la productividad para población de bajos niveles de ingreso, donde el retorno de la salud es más alto. Además, el retorno del gasto en salud es más alto para personas con bajo nivel de salud y en trabajos que requieren más fuerza física.6 Las acciones en ésta área también implican un profundo conocimiento de la estructura institucional y el nivel de salud de la población para priorizar acciones.

 

2.                                          Factores indirectos del crecimiento económico

 

Asimismo, además de las fuentes cercanas al crecimiento económico señaladas anteriormente, existen factores vinculados al crecimiento, los cuales lo afectan de forma indirecta. Entre estos factores se encuentran:

 

1.        La apertura económica: la evidencia encuentra que economías más abiertas tienden a crecer más rápido como resultado de los siguientes factores: la especialización inducida, las economías de escala, la mayor competencia en el sector de bienes transables y el acceso a mejores insumos, productos e ideas.

 

La apertura externa está vinculada principalmente a la remoción de barreras arancelarias y no arancelarias para la promoción del comercio. La reducción de las barreras al comercio y su relación con el crecimiento puede enfocarse por dos vías: la vía de acuerdos comerciales bilaterales y multilaterales y por la vía de la apertura unilateral. En general, se considera que la apertura tiene efectos positivos sobre el crecimiento. Sin embargo, algunos economistas consideran que la apertura unilateral y gradual tiene efectos mayores en economías pequeñas.

 

Desde un punto de vista teórico, las ganancias del comercio en el corto y mediano plazo se originan por la explotación de las ventajas comparativas (especialización entre países), economías de escala (ampliación de mercados) y exposición a la competencia de las firmas domésticas. Por otro lado, los modelos de crecimiento endógeno sugieren que el comercio en el largo plazo puede incrementar la generación y difusión del conocimiento a través de tres mecanismos: primero, aprender haciendo (learning-by-doing), lo que implica economías dinámicas de escala; segundo, la invención, pues la existencia de mercados más grandes genera incentivos para la investigación y desarrollo y nuevos descubrimientos; y tercero, la difusión del conocimiento: países que son más abiertos al resto del mundo tienen más oportunidad de absorber las ventajas técnicas generadas por los países más avanzados.

 

2.        Mercado financiero: en general la evidencia ha sugerido una relación positiva entre desarrollo financiero y crecimiento económico. Sin embargo, problemas de medición y causalidad resultan ser serios en este tipo de estudios, esto porque no existe una dirección de causalidad robusta entre crecimiento y desarrollo financiero. La relación entre sector financiero y crecimiento económico puede analizarse en tres direcciones: primero, el efecto sobre la eficiencia en la transformación del ahorro, lo que se relaciona con la diferencia entre las tasas activas y pasivas (costos de intermediación financiera) del mercado financiero, estructuras de mercado no competitivas, regulación inapropiada y altos costos de operación. Segundo, el efecto sobre la tasa de ahorro; por un lado, un sistema financiero sólido puede disminuir el ahorro preventivo y por otro puede incrementar el retorno del ahorro en términos del consumo presente. Por lo tanto, el efecto sobre el ahorro del mercado financiero es ambiguo. Y tercero, el mercado financiero tiene efectos sobre la eficiencia en la asignación del capital: la eficiencia y el perfil de riesgo de los proyectos donde se asignan los fondos puede tener efectos sobre el crecimiento. La evidencia sugiere que sistemas financieros más “conservadores” apoyan menos al crecimiento económico.

 

3.        Estabilidad macroeconómica: existe amplio consenso en el sentido de que la estabilidad macroeconómica es condición necesaria para un crecimiento sostenido, contribuyendo al crecimiento a través de la reducción de la incertidumbre. La evidencia encuentra los signos esperados entre crecimiento y variables tales como déficit fiscal, inflación e inestabilidad del tipo de cambio real. La volatilidad en estas variables está relacionada negativamente con el crecimiento económico. Asimismo, se encuentra que existe una relación negativa entre volatilidad del producto y el crecimiento de largo plazo. Dada la importancia de la estabilidad macroeconómica, esto es abordado con más detalle en la parte de políticas vinculadas al crecimiento económico.

 

4.        Tamaño del Gobierno: el tamaño de Gobierno usualmente se relaciona con el gasto en consumo de Gobierno, el cual se refiere principalmente a sus gastos corrientes. Con relación al tamaño de Gobierno no existe evidencia fuerte de que altos niveles de consumo de Gobierno pueden ser dañinos para el crecimiento económico. Algunos economistas encuentran una relación negativa entre consumo de Gobierno y crecimiento. Sin embargo, es difícil encontrar evidencia empírica que favorezca la hipótesis que Gobierno pequeño dirige a rápido crecimiento. En general, se puede decir que el tamaño del Gobierno no importa mucho, pero sí la calidad del mismo. Gobiernos más transparentes y eficientes contribuyen positivamente al crecimiento económico.

 

5.        Gastos de Gobierno en infraestructura: la evidencia empírica encuentra que la proporción de inversión pública en transporte y comunicaciones está robustamente relacionada con el crecimiento. Al parecer, el gasto en infraestructura incrementa el retorno social de la inversión en general.

 

6.        Desigualdad: la desigualdad socioeconómica es fuente de conflictos sociales. Países más desiguales tienden a tener más inestabilidad política y social, lo cual afecta negativamente el clima de inversión. La literatura ha tendido a coincidir en que alta desigualdad tiene efecto negativo sobre el crecimiento futuro, aunque la evidencia no es totalmente convincente; ha sido difícil encontrar un caso en que la desigualdad es buena para el crecimiento económico. Asimismo, es importante hacer notar que el hecho de que la alta desigualdad afecta el crecimiento no implica que el Gobierno debería de enfocarse en políticas redistributivas, pues es necesario recordar que políticas redistributivas mal diseñadas pueden traducirse en altos costos en términos de eficiencia.

 

7.        Crecimiento de la población: la mayoría de economistas ha coincidido en que el crecimiento de la población tiene efectos negativos sobre crecimiento económico. Los argumentos están relacionados con la probable caída del capital humano promedio y el incremento en la relación trabajo-capital. Además, la evidencia sugiere que la tasa de matriculación escolar es menor en países con altas tasas de crecimiento poblacional.

 

Cambios en el tamaño y composición de la población conllevan implicaciones para el crecimiento económico. En general, se identifican dos efectos: primero, el efecto “dependencia”, el cual se observa cuando se producen cambios en el coeficiente de población joven y de tercera edad con relación a la población en edad de trabajar; reducciones en el coeficiente tienen efecto positivo sobre el ingreso per cápita y el crecimiento económico. Segundo, el efecto dilución del capital. Este efecto es especialmente importante en países menos desarrollados, donde el porcentaje de la población económicamente activa dedicado a la agricultura es relativamente alto, donde el capital (tierra) es un recurso fijo y la difusión de nueva tecnología para mejorar la productividad es baja. El espacio de acción para la política en esta área se asocia principalmente con programas de salud reproductiva e inserción de la mujer al sistema educativo formal y al mercado laboral.

 

8.        Factores políticos y sociales: la inestabilidad política y social tiene efecto negativo robusto sobre el crecimiento económico, pues el crecimiento se fomenta con instituciones políticas que crean un ambiente propicio para el empleo, el ahorro, la inversión y las mejoras en la productividad. Algunos estudios encuentran que aun cuando buenas instituciones no incrementan el crecimiento a través del progreso técnico, ellas fomentan la inversión favoreciendo la certidumbre. Entre las instituciones se incluyen: derechos de propiedad, instituciones de regulación, instituciones para la estabilización macroeconómica, instituciones para la seguridad social, instituciones para el manejo de conflictos, administración pública eficiente, transparencia y bajos niveles de corrupción.

 

9.        Factores externos: por último, existe otra clase de factores que afectan el crecimiento económico, los que se refieren al ambiente externo al que están expuestas la mayoría de economías pequeñas y abiertas en un mundo globalizado. Estos factores son totalmente exógenos para las economías afectadas y en muchas ocasiones su efecto es significativo sobre el desenvolvimiento económico de corto y mediano plazo de los países. Dentro de este grupo de factores destacan: las perturbaciones sobre los términos de intercambio y la tasa de interés internacional, el ciclo económico internacional y las turbulencias financieras internacionales. Los términos de intercambio se refieren a variaciones en los precios de las exportaciones y/o de las importaciones. El ciclo económico internacional, se refiere a las fluctuaciones de la economía mundial inducidas fundamentalmente por oscilaciones en las grandes economías, principalmente en los Estados Unidos. Las turbulencias financieras pueden afectar la afluencia o salida precipitada de capitales privados de las economías.

 

3.                                          Principales interrelaciones entre determinantes del crecimiento económico

Una aproximación de las principales interrelaciones de los factores que influyen en el crecimiento económico se presenta en la Figura 1, dicha representación no es la única forma posible de mostrar las interrelaciones. Sin embargo, refleja en alguna medida la complejidad del crecimiento económico y los factores que lo afectan. En el extremo izquierdo se encuentra el crecimiento económico, el cual podría denominarse como la meta final. El crecimiento es afectado de forma directa por la productividad total de los factores, la inversión en capital físico, el capital humano y por los gastos en investigación y desarrollo. Los factores directos también afectan el crecimiento de forma indirecta, a través de su efecto sobre la PTF, lo que significa que una adecuada combinación de factores acompañada de innovaciones técnicas puede incrementar la productividad.

 

 

 

 

Por otro lado, se observa que los factores externos pueden afectar directamente el crecimiento a través de cambios en la demanda externa o por cambios en los términos de intercambio. Además, las perturbaciones externas afectan el nivel de inversión privada y la estabilidad macroeconómica a través de cambios en los flujos de capital privado y cambios en las tasas de interés externas.

 

La inversión en capital físico es afectada por la macroeconomía de corto plazo, la cual incluye estabilidad de precios, solvencia fiscal, solidez y solvencia del sistema financiero y volatilidad del producto. Estos factores bajo condiciones de estabilidad pueden favorecer el crecimiento económico. Asimismo, la inversión es afectada por la calidad del sistema financiero, por los montos y calidad del gasto en infraestructura y la calidad del Estado. Además la desigualdad afecta de forma directa a la inversión y el capital humano por la escasa capacidad de ahorro de grandes sectores de la población y por la falta de oportunidad para acceder a la educación formal de la población excluida. Por otro lado, la desigualdad se vincula con los factores políticos y sociales y la seguridad democrática, los cuales sumado al capital social y la apertura económica inciden en la inversión, el capital humano y en la investigación y desarrollo. El capital social, los factores políticos y sociales y la seguridad democrática constituyen el conjunto de instituciones que definen el clima de inversión, el cual puede favorecer un acelerado y sostenido crecimiento.

 

Por último, la estabilidad macroeconómica o macroeconomía de corto plazo representa un factor importante para crecer. Sin embargo, existen otros factores que también son importantes para un crecimiento acelerado y sostenido como se muestra en la figura anterior.

 

 

III.        Estrategias para crecer y lecciones de política

 

Hasta ahora se han analizado los principales factores que en la literatura teórica y empírica se vinculan al crecimiento económico. Sin embargo, resulta interesante tratar de responder las preguntas siguientes: ¿Cuáles son las medidas o políticas que los países tendrían que adoptar para acelerar el crecimiento? ¿Qué estrategia seguir para alcanzar un crecimiento acelerado y sostenido? Este tipo de preguntas ha sido ampliamente discutido por los macro-economistas por mucho tiempo, y aunque no existe una receta general para las economías con problemas de crecimiento, existe consenso en la ciencia económica sobre las políticas que importan para el crecimiento.

 

A.        Políticas vinculadas al crecimiento económico

 

Las políticas más relevantes para crecer se clasifican en tres grandes grupos: políticas para la estabilización, políticas estructurales y políticas para el fortalecimiento de las instituciones.

 

1.      Políticas para la estabilidad

 

La estabilidad macroeconómica es una condición necesaria para el crecimiento económico y constituye la mejor contribución de la política fiscal y monetaria para el logro de un acelerado y sostenido crecimiento en el corto, mediano y largo plazo. Esto se logra favoreciendo un clima de mínima incertidumbre, a través de una baja inflación, prudencia fiscal, baja volatilidad (tipo de cambio y producto) y prevención de crisis bancarias.

 

a) Política monetaria

 

El aporte fundamental de la política monetaria se logra al alcanzar una inflación baja y predecible, pues aunque la inflación per se no es dañina para el crecimiento, la alta inflación está altamente correlacionada con una más alta variación de la inflación y esa volatilidad es la que afecta negativamente la actividad económica. Otro argumento en contra de la inflación es la distorsión que genera en los precios relativos, pues la inflación incrementa la cantidad de “ruido” en las señales de los precios, lo cual se refleja en un incremento en la variabilidad de los precios relativos, afectando negativamente la inversión. Finalmente, se puede decir que la baja inflación incrementa la credibilidad de la política monetaria, lo cual crea expectativas de baja inflación en el futuro, favoreciendo bajas en las tasas de interés domésticas, cierta flexibilidad en la política monetaria en el corto plazo y una reducción en los costos en términos de producto y desempleo.

 

b) Política fiscal

 

El desempeño fiscal también es importante para el crecimiento económico. Una política fiscal disciplinada reduce el efecto “desplazamiento” sobre la inversión privada y contribuye a fortalecer la credibilidad de la política monetaria. Si la política monetaria es conducida de forma independiente, excesiva discrecionalidad en la política fiscal potencialmente puede crear tensión entre los objetivos fiscales y la política monetaria. Por lo tanto, la coordinación entre política fiscal y monetaria es necesaria. Además, una política fiscal predominantemente superavitaria en el tiempo favorece el papel anticíclico que la política fiscal puede desempeñar para reducir la volatilidad del producto y del tipo de cambio real. Además, contribuye a la depreciación del tipo de cambio real, lo que favorece el crecimiento del sector exportador de bienes y servicios.

 

c) Estabilidad financiera

 

Por último, un aspecto no menos importante que complementa la estabilidad macroeconómica es la estabilidad financiera, para la cual es deseable procurar un sistema financiero con incentivos adecuados, bien capitalizado y con buena regulación y supervisión prudencial para prevenir crisis financieras. Con lo anterior se garantizaría la solvencia y liquidez del sistema financiero y el adecuado funcionamiento del sistema de pagos en la economía.

 

2.      Principales políticas estructurales

 

Las políticas estructurales incluyen el conjunto de medidas que favorecen la eficiencia productiva y la asignación eficiente de recursos. Dentro de este conjunto de políticas se pueden mencionar: apertura externa, política laboral, políticas de gasto en salud y educación, fomento a la investigación y desarrollo, fomento a la pequeña y mediana empresa, facilitación de las inversiones, gasto en infraestructura, transición demográfica y profundización así como desarrollo financiero.

 

3.      Políticas para el fortalecimiento de instituciones

 

Las instituciones relevantes para el crecimiento son aquéllas que contribuyen a crear un ambiente propicio para el empleo, el ahorro y la inversión. En esta sección únicamente se mencionan las distintas instituciones; éstas son: fomento a la competencia, derechos de propiedad, instituciones para el manejo de conflictos, gobernanza, instituciones de seguridad ciudadana, modelo político, transparencia y no corrupción en la administración pública, autonomía de la autoridad monetaria y financiera e instituciones fiscales.

 

 

B.        Estrategias para crecer7

 

De acuerdo con Rodrick (2003) durante los años 50 y 60 fueron ampliamente difundidas las ideas de planeación y sustitución de importaciones en los países en desarrollo. Esas ideas cambiaron en los años 70 hacia visiones orientadas al mercado, que enfatizaron el rol del sistema de precios y orientación de la economía hacia fuera.

 

A finales de los años 80, surgió lo que ahora se conoce como el “Consenso de Washington”, el cual enfatizaba originalmente la disciplina fiscal, tipos de cambios competitivos, liberalización financiera, privatización y desregulación. Este conjunto de políticas fueron entendidas como el esquema de políticas deseables para el crecimiento económico. Sin embargo, hacia finales de los años 90, en el seno de los organismos multilaterales vinculados al desarrollo, la lista original del “Consenso de Washington” fue ampliada, originando lo que se conoce actualmente como las Reformas de Segunda Generación, las cuales enfatizan el desarrollo institucional y persiguen la “buena gobernanza”.

 

 

Reglas de buen comportamiento para promover el crecimiento económico8

Consenso de Washington original

Consenso de Washington “aumentado”

... los primeros 10 incisos, más:

1.       Disciplina fiscal

2.       Reorientación del gasto público

3.       Reforma impositiva

4.       Liberalización de las tasas de interés

5.       Tipo de cambio competitivo y unificado

6.       Liberalización comercial

7.       Apertura a la inversión extranjera directa

8.       Privatización

9.       Desregulación

10.   Derechos de propiedad

11.   Gobierno corporativo

12.   No corrupción

13.   Mercado laboral flexible

14.               Adherencia a las reglas de la Organización Mundial de Comercio

15.               Adherencia a los códigos y estándares financieros internacionales

16.               Apertura prudente de la cuenta de capital

17.               Régimen de tipo de cambio no intermedio

18.               Independencia del Banco Central / esquema de metas explícitas de inflación

19.   Redes de seguridad social

20.   Metas de reducción de pobreza

 

 

La necesidad de las Reformas de Segunda Generación surgió por una combinación de factores. Primero, había un creciente reconocimiento de que las políticas orientadas al mercado pueden ser inadecuadas sin transformaciones institucionales serias, en áreas que van desde burocracia hasta los mercados laborales. Por ejemplo, la liberalización comercial no puede reasignar los recursos de la economía si los mercados laborales son “rígidos” o insuficientemente “flexibles”. Segundo, había preocupación de que la liberalización financiera provocara crisis y excesiva volatilidad en ausencia de un sólido esquema macroeconómico y de un sistema de regulación prudencial adecuado. Por lo tanto, se incluyó entre las políticas la adopción de sistemas cambiarios no intermedios, la independencia del Banco Central y la adherencia a los códigos y estándares financieros internacionales. Finalmente, ante el argumento de que el Consenso de Washington representó un retroceso en el combate a la pobreza, el esquema de políticas fue aumentado con políticas sociales y programas de reducción de la pobreza.

 

Luego de una breve historia de las políticas que convencionalmente han sido implementadas o sugeridas por los economistas, Rodrick (2003) presenta un análisis relativamente detallado de economías asiáticas exitosas en alcanzar un crecimiento acelerado y sostenido, las cuales usaron medidas de políticas convencionales y no convencionales (subsidios, empresas públicas y similares), acompañadas de arreglos institucionales bien diseñados.

 

La principal lección que se deriva de la discusión sobre cómo alcanzar un alto y sostenible crecimiento es que la literatura teórica y empírica ayuda a identificar los factores que determinan el crecimiento. A pesar que no existe una receta estándar sobre las medidas de política económica y social y los diseños institucionales requeridos para alcanzar dicha meta, los estudios revelan que la mejor estrategia para países con problemas de crecimiento es, en primer lugar, una estrategia de corto plazo para estimular el crecimiento; y segundo, una estrategia de mediano y largo plazo para sostenerlo. Por lo tanto, los elementos de la teoría y la evidencia deben ser complementados con estudios específicos sobre el país, para elaborar una estrategia de país que considere las oportunidades y restricciones que la economía enfrenta, lo cual requiere conocimiento local considerable.

 

Iniciar la senda del crecimiento económico generalmente requiere de un conjunto limitado de reformas, que no implican necesariamente reformas institucionales profundas. En cambio, sostener el crecimiento resulta ser más difícil y requiere dotar a la economía de un marco institucional sólido y flexible, para resistir las perturbaciones externas y mantener el dinamismo productivo.

 

 

1.      Estrategia de corto plazo

 

Para acelerar el crecimiento económico en el corto plazo en una economía anclada en un equilibrio de baja actividad económica es importante responder esta pregunta: ¿Cómo motivar a los empresarios para invertir en la economía nacional? En este contexto, inversión se refiere a todas las actividades que los empresarios emprenden: ampliación de la capacidad instalada, uso de nuevas tecnologías, producir nuevos productos, búsqueda de nuevos mercados y otras actividades relacionadas. De acuerdo con la literatura, existen dos puntos de vista sobre los factores que pueden generar una situación de bajo crecimiento. El primer enfoque enfatiza el papel de las barreras impuestas por el Gobierno a los empresarios. Estas barreras se relacionan con: i) el sesgo de la política hacia empresas grandes y políticamente influyentes; ii) fallas institucionales como barreras de autorización, altos salarios del Gobierno que distorsionan el funcionamiento del mercado laboral, grandes cargas impositivas, regulaciones arbitrarias, altos niveles de corrupción, inadecuados derechos de propiedad y fallas en hacer cumplir los contratos; iii) altos niveles de incertidumbre política y represión empresarial; y iv) inestabilidad macroeconómica y alta inflación. En resumen, lo anterior implica un inadecuado clima de inversión generado por las distorsiones introducidas por los gobiernos.

 

De acuerdo con el segundo enfoque, el Gobierno tiene que jugar un papel proactivo y no simplemente eliminar las barreras, lo cual conlleva encontrar la forma de atraer la inversión y las empresas a través de incentivos positivos. En esta visión, el crecimiento no es el estado natural de las cosas, porque existen imperfecciones de mercado inherentes a ambientes de bajo ingreso que impiden la inversión y la promoción de actividades no tradicionales. Por lo tanto, en este contexto no es suficiente que la política del Gobierno no penalice a las empresas para incentivar el dinamismo productivo. Al analizar la experiencia de América Latina, a la luz de estos dos enfoques, la experiencia es bastante ilustrativa: hasta mediados de los años ochenta los Gobiernos fueron proactivos al otorgar a las empresas considerables incentivos en el marco del esquema de sustitución de importaciones, pero también hubo muy poca disciplina para mejorar el clima de inversión; y en cambio en los años noventa sucedió lo contrario, se mejoró considerablemente el clima de inversión y las empresas recibieron escasos incentivos.

 

2.      Estrategia de mediano y largo plazo

 

Para la estrategia de mediano y largo plazo lo esencial es construir instituciones de alta calidad. Como complemento a la estrategia de corto plazo, se debe procurar el fortalecimiento de instituciones que favorezcan la sostenibilidad del crecimiento, la resistencia a perturbaciones exógenas y legitimicen socialmente el crecimiento. Los estudios empíricos sobre instituciones nacionales generalmente se han dirigido hacia los derechos de propiedad y el imperio de la ley. Sin embargo, se debería de pensar en una definición más amplia de instituciones, entendiéndolas como las reglas del juego prevalecientes en la sociedad. Instituciones de alta calidad, son esas que inducen a un comportamiento socialmente deseable por parte de los agentes económicos. De acuerdo con Rodrick (2003) la taxonomía de las instituciones para sostenibilidad de los mercados es la siguiente:

 

1.      Instituciones para crear mercados

1.            Derechos de propiedad

2.            Hacer cumplir los contratos

1.      Instituciones de regulación de mercados

1.            Cuerpos reguladores (servicios básicos)

2.            Otros mecanismos de corrección de fallas de mercados (regulación pro competencia)

1.      Instituciones de estabilización de mercados

1.            Instituciones fiscales

2.            Institución monetaria

3.            Instituciones de regulación prudencial y supervisión

1.      Instituciones de legitimización de mercados

1.            Democracia

2.            Redes de protección y seguridad social

 

Luego de conocer cuáles son las instituciones que importan para el crecimiento de mediano y largo plazo, las preguntas relevantes son las siguientes: ¿Cómo adquirir esas instituciones? ¿Cuál es el costo de obtener dichas instituciones? La adquisición de instituciones de alta calidad es un proceso difícil y normalmente requiere de un prolongado espacio de tiempo, lo cual induce a que sea un proceso gradual. El costo de adquirir las instituciones es alto y requiere de procesos de discusión y negociación política entre diversos sectores de la sociedad, por eso se cree que el mejor clima para las negociaciones es cuando el crecimiento ya se ha acelerado, es decir, cuando ya se ha superado buena parte de los obstáculos identificados en la estrategia de corto plazo.

 

En las secciones anteriores del documento se han identificado los principales factores que afectan el crecimiento, las políticas vinculadas a esos factores y las estrategias a seguir para alcanzar un acelerado y sostenido crecimiento económico. En la próxima sección se presenta un análisis descriptivo y de contabilidad del crecimiento para la economía guatemalteca.

 

 

IV.       Crecimiento económico en Guatemala

 

Durante las últimas cuatro décadas, la economía guatemalteca creció a una tasa aproximada de 4% anual y el producto per cápita creció alrededor 1.3% anual. Por el nivel de su ingreso per cápita, Guatemala es considerada un país de ingreso medio. Comparado con países como Brasil, Costa Rica, México, República Dominicana, Chile, Colombia y recientemente El Salvador, el desenvolvimiento económico de Guatemala ha sido relativamente bajo,9 pero aún así se ubicó por arriba de la media de América Latina. De acuerdo con Fanjnzylber y Lederman (1999), la productividad total de los factores contribuyó 5% al crecimiento durante el período 1950-1995, lo que ubica a Guatemala en la media de 18 países de América Latina, pero muy por debajo de los países de mayor éxito en su crecimiento en el continente y de los países del sudeste asiático.

 

1.                                                                  Caracterización de la economía guatemalteca

 

Hasta la década de los años 80 la economía guatemalteca se caracterizó por ser una economía abierta y con un sector industrial relativamente protegido, donde el Estado tenía el control sobre algunas de las principales variables macroeconómicas (tipo de cambio, tasas de interés y precios de algunos bienes de la canasta básica) y el modelo económico que se impulsaba era el de “sustitución de importaciones”, con el objeto de mejorar la posición externa del país y fomentar el empleo a través de incentivos directos, utilizando para ello principalmente la política fiscal y comercial. Dicho modelo se sustentaba en el proceso de integración económica centroamericana que se inició en los años 60. A partir de los años 80 y específicamente de la segunda mitad de la década, Guatemala inició un proceso de reconversión de su economía, proceso orientado hacia el mercado externo como el promotor del crecimiento.

 

Es así como el tipo de cambio y la tasa de interés estuvieron regulados por la autoridad monetaria hasta 1989. Los precios de los bienes de la canasta básica se empezaron a liberar en 1986, concluyéndose el proceso en 1991. En la segunda mitad de la década de los años 80 se eliminaron gradualmente los impuestos a las exportaciones y se emitieron leyes para el fomento de las exportaciones no tradicionales.

 

Por su parte, el déficit fiscal fue financiado por la autoridad monetaria hasta finales de los años 80. Como resultado de los desequilibrios fiscales recurrentes y la inconsistencia de la política monetaria con el objetivo de tipo de cambio fijo, el país agotó sus reservas monetarias internacionales netas, las cuales fueron negativas entre 1982 y 1989. Derivado de lo anterior, en 1994 se emitió una norma constitucional por la cual se prohibió a la autoridad monetaria el financiamiento directo del déficit fiscal.

 

El déficit en cuenta corriente alcanzó sus cifras récord en 1992, 1981, 1987 y 1985 (7.0%, 6.7%, 6.6% y 6.4% respectivamente). Las principales fuentes de financiamiento del déficit en cuenta corriente, hasta los años 80 fueron las reservas monetarias internacionales y el endeudamiento público externo; pero en los años 90, el flujo de capital privado fue su principal fuente de financiamiento y las reservas aumentaron considerablemente. Por último, el proceso de desgravación arancelaria y la modernización del sistema financiero nacional se iniciaron hasta finales de los años 80.

 

Además, es importante mencionar que la economía guatemalteca, en términos relativos a la experiencia de la mayoría de países latinoamericanos, no experimentó procesos inflacionarios muy severos. En el período de análisis hubo dos repuntes inflacionarios: el primero en 1985 y 1986 (31.5% y 25.7% respectivamente), asociado principalmente a los excedentes de liquidez existentes en la economía, originados por los altos déficit fiscales que se tradujeron en ataques especulativos al quetzal, ataques que se manifestaron en las altas tasas de cambio del “mercado negro” y del mercado oficial. La inflación más alta se registró entre noviembre de 1989 y octubre de 1990, cuando la inflación alcanzó alrededor del 100% luego de la liberalización del tipo de cambio en noviembre de 1989, debido a la depreciación del 100% que experimentó el quetzal. A partir de los años 90, la política monetaria generalmente restrictiva y la relativamente mejorada disciplina fiscal permitieron alcanzar tasas de inflación menores y reducir considerablemente la volatilidad en esta variable, lo que se aprecia claramente en el gráfico 1.

 

 

 

 

Es en el contexto general anterior que se desenvuelve la economía nacional durante el período en estudio. Adicionalmente, entre los fenómenos no económicos ocurridos en Guatemala, fue el prolongado conflicto armado el que más influyó en el clima de inversión.

 

 

2.                                                                  Desempeño económico en el período 1960-2003

En el gráfico 2 se presenta la tasa de crecimiento económico para el período en estudio. En dicha gráfica se identifican cuatro subperíodos importantes en el desenvolvimiento de la actividad económica guatemalteca:10

 

 

 

 

1. Auge económico (1960-1980). Este período se caracterizó principalmente por altas tasas de crecimiento económico, notablemente inestables, y es el período en el que se alcanzaron las tasas de crecimiento más altas en la historia económica guatemalteca.11 En 1963 y 1968 se alcanzan tasas de crecimiento de 9.5% y 8.8% respectivamente. Se experimentó la primera crisis del petróleo (1974), que se manifestó en un considerable deterioro en la relación de términos de intercambio12 y una fuerte desaceleración de la economía, alcanzando una tasa de crecimiento menor al 2.0% en 1975. A finales de los años 70 se observó una desaceleración de la actividad económica, que marcó el inicio de la recesión del subperíodo siguiente. Esta última etapa transcurrió en un ambiente de recrudecimiento del conflicto armado interno, la segunda crisis del petróleo y una fuga masiva de capitales privados,13 hechos que se manifestaron en una fuerte caída de la inversión privada doméstica (-12.3% y -22.4% en 1979 y 1980, respectivamente) y el inicio de un período de significativo incremento de la deuda externa (entre 1978 y 1985 la deuda creció aproximadamente US$ 2000.0 millones).

 

2. Recesión económica (1981-1986). Este período se caracterizó por la continuidad y profundización de la crisis económica. Se observaron tasas negativas de evolución económica, inestabilidad política, continuidad del conflicto armado interno, alza considerable de las tasas de interés internacionales y la crisis de la deuda. Además, en esta etapa se inició la prolongada crisis cambiaria y la reducción de reservas monetarias internacionales.14 En la última etapa de este período se produjo el inicio del proceso democrático actual y la puesta en marcha del plan de reordenamiento económico y social en 1986, el cual tuvo como objetivo recobrar el ritmo de crecimiento de la economía, eliminar gradualmente la regulación de precios de la canasta básica y estabilizar la inflación.

 

3. Moderado crecimiento económico (1987-1998). Las características principales de este período son que se recuperó el crecimiento económico a partir de 1987 y se logró la estabilización macroeconómica a partir de 1991: reducción y estabilización de la inflación (gráfico 1) y estabilización del tipo de cambio. Se inició el proceso democrático y de reconciliación nacional y se firmó la paz en diciembre de 1996. Se salió de la prolongada crisis cambiaria y de reservas monetarias internacionales. Dicha crisis culminó con la liberalización del tipo de cambio el 3 de noviembre de 1989. En este período se implementaron las principales reformas económicas: liberalización del tipo de cambio y de la tasa de interés, apertura comercial y financiera. Se adoptaron políticas de fomento a las exportaciones, se eliminaron los impuestos a las exportaciones y se emitió el Decreto Ley 24-89 para fomento de la actividad maquiladora. Asimismo, en esta etapa se concretizó el proceso de privatización y desmonopolización de las principales empresas estatales (Aviateca, Guatel, INDE Y EEGSA), se emitió la Ley de Telecomunicaciones y se desconcentró la generación de energía eléctrica.

 

            Adicionalmente, la economía guatemalteca en este período se benefició de un ambiente internacional favorable (bajas tasas de interés internacionales y entrada de capital privado) y de la inserción en nuevos mercados internacionales (productos no tradicionales).

 

4. Desaceleración del crecimiento económico (1999-2003). Este período se caracteriza por condiciones externas desfavorables: caída de los precios de café y desaceleración de la actividad económica mundial. En el orden interno, se inició el proceso de saneamiento del sistema bancario (intervención de tres bancos), caída del crédito al sector privado como resultado de los problemas del sistema financiero y caída de la inversión privada por la incertidumbre económica y política prevaleciente.

 

            Asimismo, en este período se produjeron importantes reformas al sistema monetario y financiero. Las reformas incluyen: primero, la aprobación de la nueva Ley Orgánica del Banco de Guatemala, proporcionando con ello claridad en el objetivo fundamental de la política monetaria, autonomía operativa, autonomía económica y financiera, así como transparencia y rendición de cuentas. Segundo, la aprobación de la Ley de Supervisión Financiera que fortalece las funciones de la Superintendencia de Bancos.  Tercero, se aprobó la Ley de Libre Negociación de Divisas, Ley de Lavado de Dinero, Ley de Bancos y Grupos Financieros, así como la Ley Monetaria que, en conjunto con las otras leyes, constituyen la más importante reforma financiera desde 1945.

 

            En el gráfico 2 también se puede apreciar el comportamiento de la tendencia del PIB15 y la variabilidad del producto en las distintas etapas. Los resultados reflejan que en el primer subperíodo la brecha entre el PIB observado y su tendencia fue mucho más volátil. El PIB observado creció en promedio 5.4%, en tanto la desviación estándar fue de 2.0 puntos porcentuales. Además, en la etapa de recesión el PIB potencial estuvo siempre por arriba. En el tercer y cuarto subperíodos, la variabilidad del producto se redujo considerablemente (0.7 y 0.8 puntos porcentuales, respectivamente). Este resultado parece indicar que la implementación de las reformas económicas y la adecuada conducción de la política macroeconómica contribuyeron a reducir la volatilidad en el producto nacional y, por consiguiente, han permitido alcanzar una economía más estable.

 

1.                                                                                                        Crecimiento e inversión

 

Durante los últimos 43 años la economía creció a una tasa promedio de 3.9%, el crecimiento promedio de la inversión fue de 4.4% y la relación inversión/PIB fue en promedio de 11.4%. El crecimiento promedio de la inversión en Guatemala estuvo por arriba de la media de Centro América, pero por debajo del nivel alcanzado por Costa Rica (4.7%).

 

En el período 1960-2003 la correlación simple entre tasas de crecimiento económico e inversión fue del 60%. Al analizar el comportamiento de estas variables por subperíodos, en el gráfico 3 se puede apreciar que la variación promedio de la inversión es mucho más volátil que el crecimiento económico, reflejando la sensibilidad de la inversión a factores económicos y extraeconómicos. Asimismo, cabe destacar que las variaciones el PIB en los subperíodos reflejan el comportamiento de la inversión medida por su variación promedio. Sin embargo, cuando se observa la relación inversión/PIB, esta relación no es consistente en el tiempo. Por ejemplo, la relación en el período 1999-2003 (12.0) fue muy parecida a la observada entre 1960 y 1980 (12.1) superior a la observada entre 1987 y 1998 (10.1), lo cual contrasta con el crecimiento alcanzado en esos períodos que fueron de 2.9%, 5.4% y 4% respectivamente. Lo anterior refleja una caída en el retorno de la inversión en los últimos años, lo cual podría estar vinculado a un deterioro en el marco institucional básico16 que favorece un mayor retorno de la inversión privada. Kaufmann, Kraay y Zoido-Lobaton (2002) documentan que entre 1997/98 y 2000/01 hubo retrocesos en varios indicadores de gobernabilidad y transparencia (rendición de cuentas democrática, vigencia del Estado de Derecho y control de la corrupción).

 

 

 

2.                                                                                                        Importancia relativa de los factores productivos en el crecimiento económico guatemalteco

 

En esta sección se presentan los resultados de dos ejercicios de contabilidad del crecimiento realizados para Guatemala.17 Los estudios de contabilidad representan el primer paso para el análisis de los determinantes fundamentales del crecimiento económico. El siguiente paso involucra la relación encadenada entre las fuentes de crecimiento de largo plazo (factores productivos), las proporciones de factores, la productividad de los factores, y factores más amplios de crecimiento con elementos de política de Gobierno y estructurales.

 

En el cuadro 1 se muestran los resultados obtenidos por Bailén (2001) y Loening (2003). En los dos estudios se parte de una función de producción del tipo Cobb-Douglas,18 para la cual los dos autores utilizan proporciones factoriales del ingreso distintas, pero coinciden en que la proporción del capital es menor en países en desarrollo, por lo cual utilizan 0.2 (Bailén) y 0.33 (Loening) para dicho parámetro. La productividad total de los factores es residual y a ella se asigna la parte del crecimiento que no es explicada por la acumulación de factores productivos; incluye también los cambios en la calidad de los factores, pues los factores no son ajustados por ningún índice de calidad. Asimismo, las estimaciones del stock de capital son distintas, pues a pesar que utilizan el mismo método (inventarios perpetuos), Bailén emplea una tasa de depreciación del 8% para el capital total y Loening aplica una tasa de depreciación del 5%. Adicionalmente, los datos del insumo trabajo muestran diferencias, lo cual probablemente se debe a la fuente estadística utilizada y a los encadenamientos que son necesarios para construir la serie de la población económicamente activa.

 

 

 

Los aspectos que se pueden resaltar del cuadro 1 son los siguientes:

 

  1. El trabajo contribuye en más de un 50% en los dos estudios, lo cual es congruente con procesos productivos intensivos en mano de obra y donde el capital es un factor escaso.
  2. La contribución de la productividad total de los factores descendió notablemente en el período 1999-02,19 comparada con la alcanzada entre 1987 y 1998. Esto está relacionado con la caída en el retorno de la inversión mencionado en la sección anterior.
  3. Las contribuciones de los factores y de la PTF son altamente sensibles a cambios en los coeficientes utilizados en la función de producción y a las estimaciones de los factores. Sin embargo, reflejan claramente que la variabilidad de la PTF está muy correlacionada con la variabilidad en el producto.

 

En la misma línea de las estimaciones anteriores, en el cuadro 2 se presentan los resultados obtenidos por Loening (2003) utilizando un índice de calidad del capital y el trabajo, con el cual se ajusta la serie original de cada uno de los factores.20

 

 

 

Los resultados anteriores reflejan cambios importantes:

 

  1. La contribución del factor trabajo se magnifica para todos los períodos analizados, esto por un menor dinamismo en el stock de capital durante los años de mayor conflicto político en el país y una mejora sostenida en el nivel de educación de la población guatemalteca.21
  2. La contribución de la PTF fue alta para el período 1987-98 (32.5%). Esto puede reflejar mejores condiciones para la inversión en este período y el incremento notable que se produjo en las importaciones de bienes de capital que se tradujeron en una economía más eficiente. Sin embargo, en el período completo los resultados son poco complacientes22 con relación a la contribución de la PTF, la cual estaría mostrando una especie de “regresión tecnológica”. Por lo tanto, lo importante es que en los últimos años la PTF ha disminuido y esto está asociado al deterioro en el clima de inversión señalado con anterioridad.
  3. Los resultados, a pesar de sus posibles limitaciones, reflejan que el crecimiento entre 1971 y 2002 ha sido resultado más de “transpiración” que de “inspiración”. Es decir, ha sido más importante la acumulación de factores, que el uso eficiente de los mismos.

 

 

V.        Comentarios finales

 

En este trabajo se presentó evidencia sobre los principales factores que influyen en el crecimiento. La evidencia sugiere que la relación de los factores directos e indirectos con el crecimiento económico es compleja y en muchos casos es poco clara, lo que hace inferir que solucionar el problema del crecimiento en una economía no es una tarea simple y que no compete únicamente a uno o un limitado número de factores y actores de la actividad económica. Al contrario, requiere de un esfuerzo conjunto de la sociedad, donde se deben identificar las acciones de corto plazo que permitan acelerar el crecimiento y luego crear un marco institucional sólido y flexible que favorezca la sostenibilidad del crecimiento en el mediano y largo plazo.

 

La evidencia para la economía guatemalteca sugiere que la contribución del factor trabajo ha sido más importante que la del capital, lo cual es congruente en países en desarrollo. Además, se demuestra que el retorno del capital es bajo cuando el clima institucional y político empeora. En el período 1999-02 la productividad total de los factores, la cual refleja la eficiencia conjunta del capital y el trabajo para producir una cantidad de producto dado, disminuyó sustancialmente. Esto hace creer que realizar acciones tendentes a mejorar el clima de la inversión, podría influir favorablemente en el retorno de la inversión y promovería la inversión nacional y extranjera. Esto debería ser acompañado por un proceso de reforma institucional, como la descrita en la estrategia de mediano y largo plazo (sección B.2 del apartado III del documento), lo cual permitiría sostener el crecimiento y la legitimización del mismo, a través de políticas de fortalecimiento de las redes de protección y seguridad social.


 

Referencias bibliográficas

 

1.                                                                                                                                                                  Ahn, S. y P. Hemmings (2000). Policy influences on economic growth in OECD countries: an evaluation of the evidence. OECD Working Paper No. 246.

 

2.                                                                                                                                                                  Bailén, José (2001). Economic growth in Guatemala. Apéndice I de Revisión del Artículo IV para Guatemala, FMI.

 

3.                                                                                                                                                                  Barro, Robert (1999). Inequality, growth and investment. NBER WP 7038.

 

4.                                                                                                                                                                  Bernanke, B. y R. Gürkaynak (2001). Is growth exogenous? Takeng Mankw, Romer and Weil Seriously. NBER, WP 8365, Mimeo (july).

 

5.                                                                                                                                                                  Díaz, Guillermo (1991). Algunos métodos para cuantificar la fuga de capitales: El caso de Guatemala para el período 1977-1987. Tesis de Licenciatura, Facultad de Ciencias Económicas, Usac, Guatemala.

 

6.                                                                                                                                                                  Doppelhofer, G., Miller, R. y Sala-i-Martin, X. (2000). Determinants of long-term growth: A Bayesian Averaging of Classical Estimates (BACE) Approach. NBER, WP 7750, mimeo (june).

 

7.                                                                                                                                                                  Edwards, Sebastián (2000). La situación macroeconómica en Guatemala: evaluación y recomendaciones sobre política monetaria y cambiaria. Banco de Guatemala (julio).

 

8.                                                                                                                                                                  Easterly, W. (2003). National policies and economic growth: a reappraisal. New York University, Mimeo.

 

9.                                                                                                                                                                  Fahnzylber, P. y D. Lederman (1999). Economic reforms and total productivity growth en Latin America and the Caribbean, 1950-95: an empirical note. World Bank Policy Research Working Paper 2114, Mimeo (may).

 

10.                                                                                                                                                             Kaufmann, D. A. Kraay y P. Zoido-Lobaton (2002). Governance matters II: updated indicators for 2000-01. Working Paper 2772, World Bank.

 

11.                                                                                                                                                             Loening, Ludger (2003). Human capital, productivity and economic growth in Guatemala. Ibero-America Institute for Economic Research, University of Goettingen, Mimeo (Preliminary draft).

 

12.                                                                                                                                                             Lora, E. y F. Barrera (1997). A decade of structural reform in Latin America: growth, productivity and investment are not what they used to be. IDB, Working Paper Green Series # 350, Mimeo.

 

13.                                                                                                                                                             Montiel, P. y C. Reinhart (1999). The dynamics of capital movements to emerging economies during the 1990s. In “Short-term capital movements and balance of payments crises” edited by Stepahanie Griffith-Jones and M. Montes, Oxford University Press.

 

14.                                                                                                                                                             Morán, E. y H. Valle. (2001). Tres métodos alternativos de estimación del PIB potencial: Una Estimación para Guatemala. Banco de Guatemala, Revista Banca Central No. 40 (enero/abril 2002).

 

15.                                                                                                                                                             Rodrik, D. (2000). Institutions for high-quality growth: what they are and how to acquire them. NBER, WP 7540, Mimeo (february).

 

16.                                                                                                                                                             Rodrick (2003). Growth strategies. NBER, WP 10050, Mimeo (october).

 

17.                                                                                                                                                             Roldos, Jorge (1997). Potential output growth in emerging market countries: the case of Chile. International Monetary Fund, Working Paper. Classification Numbers: F43, 047, 054 (september).

 

18.                                                                                                                                                             Strauss, J. y D. Thomas (1998): Health, nutrition and economic development. Journal of Economic Literature, Vol. XXXVI (june 1998) pp. 766-817.

 

19.                                                                                                                                                             Temple, Jonathan (1999). The new growth evidence. JEL V. 37 pp. 112-156.

 

 


 

*              Experto III del Departamento de Investigaciones Económicas, Banco de Guatemala

1              Publicado en el Anexo II del documento Política monetaria cambiaria y crediticia: Evaluación a   noviembre de 2003 y Propuesta para 2004. Banco de Guatemala.

2                     Barro (1999) y Dollar y Kraay (2001)

3                     Entre otros: Temple (1999), Easterly (2003) y Ahn and Hemmings (2000).

4              Este apartado y el siguiente (inciso b) fueron tomados principalmente de Temple (1999) y Ahn and Hemmings (2000).

5              Encuestas de hogares y sobre mercado laboral

6              Strauss y Thomas (1998)

7              El contenido de esta sección fue tomado principalmente de Rodrick (2003).

8              Fuente: Tabla 2 de Rodrick (2003).

9              Bernanke y Gürkaynak (2001).

10            El criterio de identificación de los subperíodos fue el crecimiento del producto interno bruto (PIB).

11            El crecimiento promedio en el período fue de 5.4% y la desviación estándar fue de 2 puntos porcentuales.

12            Los términos de intercambio se redujeron en 12% entre 1973 y 1975.

13            Díaz (1993) estima que entre 1977 y 1984 la fuga de capitales fue de aproximadamente US$ 700 millones.

14            Para 1980 ya se había establecido el primer control sobre los flujos de capital, en 1984 se sancionó el “Régimen de Emergencia en las Transferencias Internacionales”, el cual implicó un control cambiario más estricto; y en 1986 se promulgó la Ley Transitoria del Régimen Cambiario, mediante la cual se oficializaba la devaluación del quetzal a Q 2.5 por un dólar.

15            La tendencia se obtuvo utilizando el filtro de Hodrick-Prescott –HP-. Esta herramienta permite extraer el componente permanente de una serie univariada, que en este caso se podría considerar como el comportamiento de largo plazo del PIB o el comportamiento del PIB potencial. El filtro HP para el PIB se estimó para el período 1950-2003, para datos anuales.

16            Temple (1999) sugiere que la evidencia empírica sobre crecimiento ha encontrado que el clima institucional y político afecta el retorno de la inversión y por eso la inversión extranjera siempre tiene un mayor retorno que la inversión local, pues la inversión extranjera busca siempre las mejores condiciones para invertir.

17            Loening (2003) y Bailén (2001).

18            Suponiendo rendimientos constantes a escala la función se puede expresar así: , donde Y representa el producto, K y L representan el stock de capital y el insumo trabajo, respectivamente, A es la productividad total de los factores (PTF) y α representa la proporción del producto generada por el factor capital.

19            En promedio fue 7% en los dos trabajos, en tanto que para el período 1987-98 fue de 30%.

20            Detalles de la metodología pueden verse en Roldos (1997), Morán y Valle (2001) y Loening (2003).

21            El promedio de años de escolaridad pasó de 1.7 a 4.8 entre 1960 y 2002.

22            Según Lodger Loening, los resultados de la contribución de la PTF son críticos y quizás lo más importante de resaltar es el incremento en la calidad del trabajo y la mejora en su contribución al producto.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

* El autor es entera y exclusivamente responsable por sus opiniones y, de consiguiente, éstas no reflejan la posición oficial del Banco de Guatemala, a menos de que ello se haga constar expresamente