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Notas Monetarias - No. - Año

LA BALANZA DE PAGOS DE GUATEMALA: SU TRANSICIÓN AL QUINTO MANUAL Y ALGUNAS CONSIDERACIONES PARA SU COMPILACIÓN Y APLICACIÓN

Carlos E. Guerra Román

Sección de Balanza de Pagos*

 

 

INTRODUCCIÓN

En 2000, el Departamento de Estudios Económicos, por medio de la Sección de Balanza de Pagos, puso en marcha un proyecto que busca, entre otros aspectos, incorporar la metodología del Manual de Balanza de Pagos (quinta edición), del Fondo Monetario Internacional (FMI).

 

El manual recoge el interés del FMI de hacer una clasificación y estructuración de la balanza, tomando en cuenta la creación de nuevos instrumentos financieros, mecanismos de renegociación de la deuda externa y el incremento del comercio internacional de servicios. Además, existe la imperante necesidad de armonizar las cifras de Balanza de Pagos con el resto de sistemas estadísticos como el de Cuentas Nacionales, de Moneda y Banca y las de Finanzas Públicas.

 

Se hace necesario incorporar los criterios y principios que dicta el Manual de Balanza de Pagos, quinta edición1. Esto, con el propósito de contar con una mejor calidad, confiabilidad y oportunidad de las estadísticas que guardan relación con las diferentes transacciones que se generan entre residentes y no residentes. Para ello se requiere tomar en consideración las normas internacionales sobre los conceptos, definiciones, clasificaciones y convenios para facilitar la recopilación, organización y comparabilidad de las estadísticas de Balanza de Pagos y de la Posición de Inversión Internacional (PII) entre países, por parte del FMI.

 

1.      ANTECEDENTES

El avance tecnológico, el crecimiento de los mercados de valores y los procesos de privatización de las empresas públicas en América Latina, han contribuido al financiamiento de la inversión privada, a la apertura de las economías, a la diversificación de los portafolios de los inversionistas extranjeros hacia las economías emergentes y en desarrollo; y, a la globalización de los mercados de capitales internacionales. Lo anterior ha permitido un fuerte incremento de los servicios asociados con el comercio exterior y un aumento de los flujos de capital. Sin embargo, cada vez se hace más difícil la identificación del tenedor final de los recursos inmersos en dichas transacciones.

 

Un análisis comparativo sobre los principales cambios que presenta el Manual con respecto a su cuarta edición, en cuanto a la clasificación de partidas y la apertura de otras, permite inferir que indudablemente se requerirá de un mayor esfuerzo en el proceso de compilación y clasificación de la información requerida para su registro. Este mayor esfuerzo de medición estará concentrado en la información que provendrá de las encuestas a realizar y de la información obtenida directamente de sus fuentes. 

 

La construcción de la Balanza de Pagos con la metodología del manual facilita el análisis de varias formas. Por ejemplo, permite comparar cifras con las Cuentas Nacionales porque unifica los criterios de residencia momento, de registro y valoración; además, usa conceptos similares para el caso de los bienes servicios y transferencias corrientes y de capital, entre los más importantes. También es de destacar que la mayor apertura de la Cuenta de Servicios da lugar al enriquecimiento del análisis y permite observar una relación más clara con las Cuenta Nacionales.

 

Por otra parte, el Manual desglosa la Renta de la Inversión en la misma categoría para activos y pasivos de la Cuenta Financiera, lo que permite hacer una relación directa e inmediata entre ambas. Al mismo tiempo, la división de la Cuenta Financiera por tipo de inversión permite hacer una fácil distinción cualitativa del financiamiento de los desequilibrios de la Cuenta Corriente. Otro aspecto importante derivado de la presentación es que permite determinar errores y omisiones netos, aunque estos no dan una idea de la exactitud de los datos incorporados en la Balanza de Pagos.

 

            Consecuentemente, el Departamento de Estudios Económicos, consciente de la necesidad de aplicar el Manual, procedió a contratar (con aprobación de la Gerencia) a un especialista en la materia para asesorar a la Sección de Balanza de Pagos. Se espera que, luego de haber elegido 1998 como año base para los nuevos cálculos, se pueda presentar una Balanza de Pagos que cumpla los requerimientos estándares establecidos en el Manual. Cabe señalar que dicha balanza tendrá una forma condensada puesto que, para satisfacer la presentación normalizada, será necesario obtener los resultados de algunas encuestas programadas.

 

En este sentido, el presente trabajo ofrece una breve panorámica de las características generales sobre el actual proceso de registro de las transacciones de la Balanza de Pagos en Guatemala, a pesar de que se modificaron algunos formularios que recogen información sobre transacciones en divisas.

 

Actualmente existen grandes limitaciones de compilación y registro en las estadísticas derivadas de las transacciones económicas realizadas por el Sector Privado y que podrían agravarse como consecuencia de la entrada en vigencia de la nueva “Ley de libre Negociación de divisas” la cual deja sin efecto el principio de concentración de divisas por parte del Banco de Guatemala y la autorización de los depósitos y las transacciones en divisas.

 

En el caso de la cuenta corriente, se ha puesto mayor interés en dos importantes cambios; el primero está relacionado con el registro y cobertura de transacciones de Bienes, incluyendo los Bienes de Transformación (maquila) según Decreto Ley No 29-89 Ley de Fomento y Desarrollo de la Actividad Exportadora y de Maquila, y la venta de combustibles a líneas aéreas extranjeras. El segundo cambio se refiere a la reclasificación de las transferencias netas en corrientes y de capital tomando en cuenta, para las transferencias, la importación de mercancías sin valor comercial y para las de capital el tipo de bien y su destino.

 

En el primer caso antes mencionado la ampliación de la cobertura de las cuentas de la Balanza Comercial, abarca las  exportaciones e importaciones de bienes con los valores brutos de los bienes maquilados de las empresas acogidas en el Decreto Ley No 29-89. Este caso ha implicado que deba desarrollarse un proceso de investigación y clasificación de las empresas que se amparan en los regímenes de operaciones de la zona franca industrial y maquila para poder cuantificar con exactitud el valor bruto del comercio exterior que generan. Otro rubro es la venta de combustibles a las líneas, la cual por falta de cobertura, actualmente no se incluyen las exportaciones.

 

En lo que respecta al cálculo y reclasificación de las transferencias netas en corrientes y de capital que establece el Manual se han tenido algunas dificultades (para el caso de Guatemala) en su desglose, principalmente en las que no van dirigidas al sector privado. Lo anterior implica tener conocimiento del uso de los recursos externos recibidos. Dicha información muchas veces no es posible capturar de los flujos de capital, ya que la información de la Balanza Cambiaria no permite dar tratamiento a algunos recursos obtenidos vía donaciones, puesto que no se cuenta con la clasificación detallada de la información según su utilización. Por su parte, se hace necesario conocer los datos de los recursos externos destinados a los Organismos Nacionales No Gubernamentales (ONG’s). Al respecto, por su propia naturaleza, es difícil obtener información sobre el empleo de los recursos corrientes y de capital, a pesar de contar con el informe de su monto global a través de los Organismos Financieros de Cooperación Externa que registran la ayuda económica por país cooperante.

 

 

2.      LA COMPILACIÓN DE LAS ESTADÍSTICAS DE BALANZA DE PAGOS EN LA ACTUALIDAD

 

            El proceso de elaboración de la Balanza de Pagos ha estado bajo la responsabilidad del Banco de Guatemala, por medio de la Sección de Balanza de Pagos del Departamento de Estudios Económicos. Desde 1947 se ha publicado anualmente y a partir de 1995, como parte del esfuerzo dirigido al análisis y seguimiento del cumplimiento de los requerimientos del FMI, se ha estado elaborando (aunque no se publica) de forma trimestral. Conviene indicar que la elaboración y presentación de la Balanza de Pagos en Guatemala ha tratado de cumplir con los lineamientos establecidos en la cuarta edición del manual de Balanza de Pagos del FMI.

 

Las principales fuentes de información provienen de entidades gubernamentales, tales como la Superintendencia de Administración Tributaria —SAT— (antes Dirección General de Aduanas del Ministerio de Finanzas Públicas), la Dirección de Financiamiento Externo y Fideicomisos del Ministerio de Finanzas Públicas, el Instituto Guatemalteco de Turismo —INGUAT—. También proviene de secciones institucionales tales como Estadísticas Cambiarias, Análisis de Mercados y Comercio Exterior y Cuentas Nacionales del Departamento de Estadísticas Económicas del Banco de Guatemala.

 

Conviene resaltar la conexión existente entre la Balanza de Pagos y la Contabilidad Nacional. Lo anterior se refiere a las exportaciones y las importaciones, así como a los procesos de Ahorro e Inversión. Así mismo, debe resaltarse su implicación en el sostenimiento de largo plazo de los saldos del Sector Externo, y su análisis de equilibrio macroeconómico. Dada esta conexión, en principio se ha tratado de mejorar las estadísticas de Comercio Exterior, a fin de que reflejen la posición verdadera de sus cuentas, para determinar el esfuerzo interno necesario para mantener el equilibrio externo de la economía.

 

Por la conexión antes descrita en la Institución existe la preocupación por que se mejoren las estadísticas del Comercio Exterior. Esto, de alguna manera se está logrando con la implementación de la Póliza Electrónica Aduanera por parte de la SAT2, que permite oportunidad, exactitud y una mejor clasificación de las transacciones; además, facilita el proceso de registro y valoración de acuerdo a lo estipulado en el Manual. Todo ello se complementa con los nuevos formularios de ingreso y egreso de divisas, vigentes desde el 1 de mayo de 2001. Se considera que, con dichos esfuerzos, se podría tener un mejor registro de las transacciones que se realizan entre residentes y no residentes, del comercio exterior y de todas las transacciones que se realizan por medio del sistema bancario del país.

 

2.1. Cuantificación de la Cuenta Corriente

 

Las pólizas que proporciona la SAT constituyen la fuente principal de las cifras de Comercio Exterior. No obstante, los datos de café, azúcar y banano se toman de los conocimientos de embarque reportados por las asociaciones comercializadoras de los productos en el extranjero. Esto se explica por el hecho de que existen discrepancias cronológicas entre el momento del envío efectivo de las exportaciones (embarque) y el período en el cual son registradas en las estadísticas de comercio de la SAT. Además, existen casos en los cuales las exportaciones se negocian a precios preferenciales. Por ello, los datos de la SAT pueden reflejar el precio corriente de valoración en lugar del precio efectivo de la transacción. Otra discrepancia obedece a que los listados de la SAT presentan un problema de oportunidad de registro ocasionado por atrasos en la grabación de las pólizas respectivas y entrega de la copia al banco central.

 

En el caso de las cifras de importaciones, éstas se compilan incluyendo gastos, seguros y fletes. Los principales ajustes se realizan al dato de petróleo crudo y los productos derivados (combustibles y lubricantes), los cuales son recopilados de las estadísticas del Ministerio de Energía y Minas y de la SAT.

 

Es importante recalcar que las Estadísticas de Comercio Exterior recopiladas por la SAT están influenciadas más por el interés fiscal que por el aspecto analítico. Esto ha conducido a registrar transacciones del comercio regular con otras que merecen trato especial3. De esta manera, se profundizan las dificultades para realizar los ajustes necesarios a la base de datos disponible en cuanto a cobertura, clasificación, registro y valoración se refiere.

 

En relación con los Servicios no Financieros, sus principales fuentes de información son: la SAT, en lo concerniente a los Servicios de Fletes y Seguros asociados al Comercio Exterior; las Estadísticas Cambiarias, en lo referente a los Servicios de Comunicación, Abastecimiento Portuario, Asistencia Técnica, Viajes, Comisiones, Servicios Consulares de los gobiernos y otros. Con respecto a la información de la balanza cambiaria, cabe indicar que dicha fuente presenta serias limitaciones en la calidad de la información. Como resultado de la mayor cantidad de transacciones de compra y venta de divisas en el mercado cambiario, el registro de las mismas no es el idóneo, lo que hace aún más compleja y con poca credibilidad la compilación y clasificación de las operaciones cambiarias.

 

Con respecto a los Servicios Financieros del Banco de Guatemala y del Resto del Sector Público, la fuente de información es la Sección de Análisis de Mercados Monetarios del Departamento de Cambios e Internacional del Banco de Guatemala. Esta sección proporciona información referida a los ingresos por los intereses recibidos por los depósitos mantenidos en el exterior por el Banco Central, así como los intereses pagados por la deuda contraída por ambos.

           

Referente al registro de los intereses de la deuda pública, la fuente de información es principalmente la sección de Finanzas Públicas del Departamento de Estudios Económicos del Banco de Guatemala. Esta, a su vez, tiene como fuente de información la Dirección de Crédito Público del Ministerio de Finanzas Públicas, los gobiernos locales y el Sistema de Deuda Externa -SINDEX- del Banco de Guatemala.

 

Cabe señalar que el problema más grande se presenta en la compilación y cálculo de las utilidades y dividendos distribuidos y no distribuidos, así como las utilidades reinvertidas en el país. Lo anterior creó la necesidad de investigar aquellas empresas de inversión extranjera a efecto de obtener dicha información. Sin embargo, los resultados a la fecha aún no han sido los más satisfactorios.

 

Por su parte, en las Transferencias Corrientes, se registran las remesas familiares y otras transferencias privadas recibidas del exterior con base a la información que ofrece la balanza cambiaria. Conviene indicar que esta cuenta ha cobrado significativa importancia en los últimos cinco años. Durante ellos ha mostrado un crecimiento anual promedio de alrededor del 13%. No obstante, se considera que estas podrían estar subestimadas, debido a la falta de cobertura estadística. En lo que respecta a las donaciones en especie, otra parte de las Transferencias Corrientes en vista de que no se tiene un registro apropiado, se ha considerado que las importaciones sin valor comercial son un buen indicador de ellas.

 

 

2.2. Cuantificación de la Cuenta de Capital y Financiera

 

En la cuenta de Capital y Financiera se contabilizan los movimientos correspondientes a las amortizaciones y los desembolsos de Deuda Pública Externa y las Transferencias Oficiales recibidas del exterior. La información se obtiene de los registros de deuda externa del Banco de Guatemala y de la Sección de Finanzas Públicas del Banco de Guatemala.

 

 Referente a las Transferencias de Capital recibidas del exterior, se estima que representan 1.3% de las importaciones sin valor comercial. A ellas se le suman las transacciones que recibe el Gobierno, así como aquellas que están plenamente identificadas bajo este concepto.

 

En lo que respecta al Capital Privado (Inversión Directa, Capital de Mediano y Largo Plazo y Capital de Corto Plazo), la fuente principal de información es la Balanza Cambiaria. Cabe indicar que esta cuenta presenta problemas de cobertura y clasificación y en ella se incluyen los errores y omisiones.

 

 

3.      LA CONSULTORÍA EXTERNA PARA LA IMPLEMENTACIÓN DEL QUINTO MANUAL DE BALANZA DE PAGOS.

 

Desde el segundo semestre de 2000 se empezó a desarrollar un proyecto de consultoría externa en la Sección de Balanza de Pagos del Departamento de Estudios Económicos, por parte de un experto internacional4. Esto se debió a la necesidad de hacer mejoras en los registros estadísticos, así como para sentar las bases para la aplicación del V Manual de Balanza de Pagos. A este respecto, cabe señalar que en el trabajo que se viene realizando para este fin, se ha puesto mayor énfasis en la adopción de cambios importantes en los métodos de cálculo de las cifras; particularmente los que tienen incidencia tanto en el saldo de la cuenta corriente como en la de cuenta capital y financiera.

 

Dentro de los cambios más importantes que afectan la Cuenta Corriente se encuentran las modificaciones a la cobertura de las transacciones de bienes y servicios del comercio exterior; a los flujos de comercio amparados en el Decreto Ley No 29-89, los ingresos factoriales; y, el cálculo y la clasificación de las transferencias netas en corrientes y de capital. En lo que respecta a la Cuenta de Capital, los cambios incluyen el cálculo y clasificación de las cuentas del Gobierno, en especial la referente a la Corporación Financiera Nacional –CORFINA-, y el nuevo método para el cálculo de la inversión extranjera.

 

3.1. La Cuenta Corriente

 

En lo que respecta a la Cuenta Corriente, específicamente la Balanza Comercial se incluirá el valor bruto de los servicios de transformación (maquila). Para ello deberá generarse un proceso de control y seguimiento sobre los regímenes de operaciones de la Ley de Zonas Francas Industriales (Decreto No.65-89), con el objeto de cuantificarlos en las cifras de Comercio Exterior. Al respecto, deberá realizarse un proceso de depuración de la información, puesto que dentro de la misma pudieran existir empresas que no son maquiladoras, pero que están apegadas a los decretos mencionados bajo otras modalidades. Por ejemplo, la devolución de derechos y la reposición de franquicia arancelaria5.  En este sentido, se hace necesario determinar los distintos regímenes de operaciones de las zonas francas; es decir, los valores brutos de las importaciones y exportaciones temporales, las importaciones y exportaciones definitivas y el valor imputado a la agregación interna, durante el proceso de transformación de los bienes. Solamente de esta manera se estaría salvaguardando la relación intrínseca que debe de existir entre las Cuentas Externas y las Cuentas Nacionales.

 

En cuanto a la reclasificación de las Transferencias Unilaterales en Corrientes y de Capital que establece el Manual, (párrafos 13, 18, 28, 150, 171, 297, 298 y 481), se han encontrado dificultades en su cálculo y clasificación, principalmente para aquellas recibidas por el Sector Privado. Lo anterior se debe a que el Manual define las Transferencias Corrientes como aquellas que afectan en forma "directa" el ingreso disponible e influyen sobre el consumo de bienes y servicios, lo que requiere conocer el uso de los recursos externos recibidos. Un ejemplo de ello es el caso de los recursos externos de países cooperantes destinados a ONG’s. Respecto a estos, por su propia naturaleza, es sumamente difícil obtener información sobre el empleo de los recursos en corrientes y de capital. Sin embargo, en el Manual se sugiere que, si con la información disponible persisten dudas en cuanto a la clasificación de la transferencia, esta deberá considerarse como transferencia corriente (párrafo 296). En este sentido, debe tenerse en cuenta, el riesgo que se corre por la existencia de estas imprecisiones en el momento de la clasificación de la información, debido a que podría tenerse un movimiento significativo sobre el saldo de la Cuenta Corriente.

 

3.2. La Cuenta de Capital y Financiera

 

La Cuenta Capital y Financiera se desglosa en cuatro rubros: Transferencias de Capital, Capital Público no Financiero, Capital Privado Bancario y Financiero y Capital Privado no Bancario.

 

En el caso de las Transferencias de Capital, con base en los requerimientos del Manual (párrafo 175), se considerarán aquellas transacciones en las que tiene lugar un traspaso de propiedad de un activo fijo, o traspaso de fondos vinculados o condicionados a la adquisición o enajenación de un activo fijo, o la cancelación de un pasivo por parte de un acreedor sin que se reciba a cambio una contrapartida.

 

La Cuenta Capital del Sector Público no Financiero, de acuerdo al Manual solo debe excluir el movimiento de la deuda del Banco Exterior de España ya que esta debe registrarse en la Cuenta de los Bancos y Sociedades Financieras, es decir, en el Capital Bancario y Financiero.

 

En el caso de la Cuenta de Capital Privado Bancario y Financiero, para satisfacer los requerimientos del Manual se utilizarán las estadísticas de los bancos y de las sociedades financieras que genera la sección de Programación Financiera del Departamento de Estudios Económicos del Banco de Guatemala. Para efectos de cálculo se considera la información en moneda extranjera, tanto de los activos como de los pasivos en el exterior. Para el cálculo de los intereses de las cuentas de activo se propone utilizar la tasa PRIME RATE y LIBOR a tres meses más dos puntos y para el caso de los pasivos la LIBID más dos puntos.  

 

Por último, en lo referente a la Cuenta Capital Privado no Bancario se tomará la información que ofrece el Banco de Pagos Internacionales (BIS, por sus siglas en inglés).

 

En el caso de la Inversión Extranjera Directa, se considerará la acumulación de sus flujos de una serie histórica a partir de 1967 para obtener el saldo de cada año, para que posteriormente se calcule con base en una tasa interna de retorno superior a la tasa pasiva más alta vigente para cada año en el sistema financiero de los depósitos a plazo, los bonos privados o las operaciones de mercado abierto del banco central. 

 

En lo que respecta a la Inversión de Cartera, se procederá a reclasificar algunas de las cuentas del Sector Publico No Financiero vinculadas con la emisión de bonos por bancos del exterior y la deuda soberana (eurobonos) así como los títulos de deuda del sector privado.

 

3.3. La Posición de Inversión Internacional

 

Otro tema de vital importancia para la aplicación del V Manual lo constituye la Posición de Inversión Internacional (PII). En efecto, al establecer dicha posición se contaría con un indicador macroeconómico que permitiría realizar un análisis económico y financiero del país con respecto al resto del mundo. Lo anterior implica contar con una base de datos que vincule a los distintos sectores que participan en la actividad económica (externo, real, financiero y fiscal).  Conviene indicar que la calidad de los datos que provienen de los diferentes sectores no es uniforme ya que no se basa en técnicas metodológicas armonizadas sugeridas para la compilación de las cifras que sirvan para la construcción de la PII.  Como se mencionó anteriormente, la PII guarda relación con las Cuentas Nacionales. En ese sentido, debe tenerse en cuenta que en la actualidad se está implementando el Sistema de Cuentas Nacionales -SCN93-, lo que hará que la PII sea congruente con las tenencias de activos no financieros de la economía para constituir el valor neto o patrimonio de la economía guatemalteca. A este respecto, conviene señalar que ya se cuenta con una estimación preliminar.

 

 

CONCLUSIÓN

 

La construcción de la Balanza de Pagos con la metodología del V Manual facilita el análisis del sector externo. En primer lugar, permite comparar con las cuentas nacionales porque unifica los criterios de residencia, momento de registro y relación. En segundo lugar, desglosa la renta de la inversión en las mismas categorías de los activos y pasivos de la cuenta financiera, lo que facilita hacer una relación directa e inmediata entre ambas. En tercer lugar, la división de la cuenta financiera por tipo de inversión permite hacer una fácil distinción cualitativa del financiamiento de los desequilibrios de la cuenta corriente. Por último, la incorporación de nuevos conceptos, definiciones y clasificaciones asociados a las transacciones que se generan entre residentes y no residentes, en combinación con las condiciones internas del aparato productivo, son elementos que deben considerarse para determinar la necesidad o conveniencia de aplicar medidas de ajuste.

 


*El autor agradece los comentarios de Sergio González, Subdirector;  y Oscar Monterroso, Director, del Departamento de Estudios Económicos del Banco de Guatemala.

1 De aquí en adelante al citar “el Manual” se refiere al Manual de Balanza de Pagos, quinta edición, del Fondo Monetario Internacional.

2 En la actualidad, la póliza electrónica se utiliza en todas las aduanas, a excepción de las aduanas de La Mesilla, El Florido y Agua Caliente. Siendo así, la información que se obtiene de la referida póliza permite una cobertura del 90%.

3Esto se refiere a las operaciones amparadas por el Decreto Ley No 29-84.

4 Señor Jorge Carriles, experto mexicano reconocido por el FMI por su aporte al Manual, de Balanza de Pagos.

5De acuerdo a la consultoría, una razón que podría explicar lo anterior es que difícilmente el proceso de maquila puede generar ingresos significativos con pequeños volúmenes de insumos. Por ejemplo, en 1998 los insumos por maquila fueron de US$300 millones, los cuales generaron US$1,000 millones de ingresos.

 

 

 

* El autor es entera y exclusivamente responsable por sus opiniones y, de consiguiente, éstas no reflejan la posición oficial del Banco de Guatemala, a menos de que ello se haga constar expresamente