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III. Evolución de las Variables Monetarias

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  1. EVOLUCION DE LAS VARIABLES MONETARIAS

  1. META DE INFLACIÓN

El nuevo Índice de Precios al Consumidor -IPC- tiene como base diciembre de 2000 y utiliza como punto de referencia la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos Familiares – ENIGFAM - que se llevó a cabo de marzo de 1998 a abril de 1999. Una de las principales características del nuevo IPC es que incluye las ocho regiones que conforman el territorio nacional, realizando las cotizaciones respectivas en las quince principales ciudades del país.

La nueva canasta de bienes y servicios del IPC está compuesta por seis niveles de agregación, que van desde División de Gasto (antes Agrupaciones) hasta Variedades, las cuales incluyen 422 bienes y servicios.

En el nuevo cálculo del IPC se utilizan dos tipos de medias: la media geométrica y la media aritmética. La primera se aplica al nivel de las variedades, ya que esta forma de cálculo ajusta las variaciones eliminando las distorsiones de cotizaciones extremas; mientras que la segunda se aplica a los primeros cinco niveles.

Es importante señalar que dentro de los productos que integran la nueva canasta se incluyen servicios como internet, cable, telefonía celular y comida rápida.

Como se mencionó, el nuevo índice tiene como base diciembre de 2000 y se inició su publicación en enero de 2001; sin embargo, con la finalidad de poder contar con variaciones interanuales del IPC se hizo un empalme del nuevo índice con el Indice de Precios al Consumidor de base 1983.

  1. Resultados a abril de 2001

El IPC elaborado por el Instituto Nacional de Estadística - INE -, al 30 de abril de 2001, registró a nivel república una inflación acumulada de 3.10%, inferior en 0.21 puntos porcentuales a la observada durante el mismo período del año anterior (3.31%) y un ritmo inflacionario de 4.87%, inferior en 4.20 puntos porcentuales al registrado a abril de 2000 (9.07%).

La variación acumulada del nuevo IPC a abril de 2001 fue provocada principalmente por el comportamiento de las divisiones de gasto siguientes: Alimentos, Bebidas no Alcohólicas y Comidas Fuera del Hogar y Golosinas, Recreación y Cultura, y Educación, que en conjunto explican el 72.37% de la inflación acumulada a dicho mes.

El incremento acumulado observado en la división de gasto denominada Alimentos, Bebidas no Alcohólicas y Comidas Fuera del Hogar fue de 3.81%, mientras que al mismo mes de 2000 y haciendo abstracción de las diferencias de cobertura, en la agrupación equivalente Alimentos y Bebidas del IPC base marzo-abril 1983, la variación acumulada registró 3.79%. El nivel alcanzado por la variación acumulada en la división mencionada se debió principalmente al incremento registrado en el gasto básico de Pan y Cereales, con una variación respecto a diciembre del año anterior de 6.72% y al de Comidas Preparadas Fuera del Hogar y Golosinas, que presentó una variación acumulada de 2.83% y que en conjunto explican el 52.3% de la variación acumulada de la división.

En lo referente a la división de gasto Recreación y Cultura, ésta observó una variación acumulada de 6.35%, y fue determinada por el comportamiento de los precios de los Servicios de Turismo que variaron en 20.29% los que contribuyeron con el 65.6% del total.

La división de gasto Educación registró una variación acumulada de 6.01%, como resultado del incremento de precios de los Servicios Educativos, cuya variación acumulada de 7.04% influyó en un 78.2% sobre la variación acumulada de la división.

El resto de divisiones explican el 27.63% del crecimiento acumulado del IPC a abril de 2001, destacándose la reducción en la división de gasto Transporte y Comunicaciones, la cual registró una variación acumulada negativa de 0.24%. Dicha baja está asociada con la reducción registrada en los precios del gasto básico de Gastos de Operación y Mantenimiento de Equipo para Transporte Personal, en donde las gasolinas registraron una reducción de 8.37% respecto a diciembre de 2000.

Hay que aclarar que, a nivel de división de gasto no es conveniente analizar las variaciones interanuales, ya que si bien son nueve divisiones, igual que el número de agrupaciones del índice anterior, su conformación interna varía sensiblemente, por lo que no son comparables.

Conviene indicar que si bien es cierto que durante enero y febrero el IPC registró un aumento acelerado que, en gran medida, reflejó el aumento de precios de algunas divisiones que en el nuevo índice tienen mayor ponderación que la que tenían en el anterior, también lo es que en marzo y abril dicha tendencia se ha desacelerado marcadamente, lo que permite prever que la meta de inflación (4.0% a 6.0%) prevista en la política monetaria para 2001 es factible de alcanzar, en la medida en que se mantenga la aplicación de una política monetaria disciplinada, y se corrijan los desequilibrios fiscales.

  1. CUENTAS DE BALANCE DEL BANCO DE GUATEMALA

    1. Activos Externos

Las reservas monetarias internacionales netas –RIN– al 30 de abril, alcanzaron un nivel de US$1,828.3 millones, inferior en US$45.8 millones al observado al finalizar el año 2000. En enero y los primeros días de febrero se observó una reducción gradual en su nivel derivado principalmente de la atención de la deuda pública en moneda extranjera, pues en ese período los flujos netos fueron negativos; posteriormente, la posición externa se vio fortalecida, en parte, por el incremento en los ingresos por contratación de deuda pública. Como se señaló, en abril, se llevó a cabo la regularización contable de la deuda del Banco Central de Nicaragua, por lo que las RIN se redujeron en US$65.0 millones.

Por otra parte, cabe indicar que en el período enero-abril el Banco de Guatemala tuvo poca participación en el SINEDI, en el cual compró solamente US$2.2 millones y vendió US$ 8.0 millones. La poca participación del Banco de Guatemala es un reflejo de la estabilidad observada en el mercado bancario de divisas, en el que se manifiesta un relativo equilibrio en los montos de compra y venta de divisas.

 

Por otra parte, conviene señalar que la posición en moneda extranjera de los bancos del sistema empezó a registrar un aumento a partir del 2 de abril, situándose al finalizar dicho mes en US$113.5 millones, mayor en US$45.3 millones respecto al promedio registrado en el periodo enero-marzo (US$68.2 millones), periodo en el cual dicha posición no manifestó movimientos extraordinarios. Lo anterior pudo obedecer a que durante el mes de abril el sistema financiero, previendo una posible demanda extraordinaria de divisas por la entrada en vigencia, el 1 de mayo, de la Ley de Libre Negociación de Divisas, aumentó sus tenencias.

2. Activos Internos Netos -AIN-

a. Posición con el sector público

Al 30 de abril, el nivel de los depósitos del gobierno central en el Banco de Guatemala alcanzó Q4,381.5 millones, lo que representa un aumento de Q761.1 millones respecto a finales de diciembre del año previo. Si bien ese aumento fue positivo para apoyar los esfuerzos de neutralización de liquidez, cabe indicar que no se originó de captación de fondos por la vía tributaria, sino que se originó por la vía del endeudamiento, pues durante los dos primeros meses del año el fisco obtuvo financiamiento interno y externo en términos netos por Q2,109.0 millones (enero Q1,374.2 millones, febrero Q734.8 millones).

Por su parte, la posición de las entidades del resto del sector público también aumentó en Q547.7 millones respecto al cierre de 2000; es decir, que estas entidades constituyeron mayores depósitos en el Banco de Guatemala. De este incremento, Q572.1 millones corresponden a inversiones en CDPs y una reducción de Q24.4 millones corresponde a una disminución de los depósitos. Cabe indicar que del incremento en las inversiones en CDPs, Q328.7 millones es por concepto de devoluciones depositarias de las entidades bancarias intervenidas a las entidades públicas.

Las operaciones de mercado abierto con entidades del sector público se han negociado a un plazo medio de un año; sin embargo, en los próximos 4 meses ocurrirán vencimientos por montos de Q1,853.5 millones, que representan el 60% del total negociado con estas instituciones (Q3,093.5 millones).

 

b. Posición con bancos y financieras

Al 30 de abril el Banco de Guatemala presentaba una posición con bancos y financieras por -Q2,745.9 millones, mayor en Q1,457.2 millones a la observada a diciembre de 2000. Esta variación, se debe principalmente, a las líneas de crédito contingente que la Junta Monetaria autorizó a los bancos intervenidos. Al finalizar abril el crédito utilizado en términos netos ascendió a Q1,484.7 millones.

Por su parte, el encaje bancario se incrementó en el período en Q38.9 millones, de acuerdo al aumento de las obligaciones depositarias. La inversión obligatoria se redujo en Q11.4 millones, comportamiento consistente con la reducción de la emisión de obligaciones financieras (bonos y pagarés) por parte de los bancos, pues de esta forma de captación se deriva aproximadamente el 77% de la inversión obligatoria.

 

c. Operaciones de mercado abierto con el sector privado

Las operaciones de mercado abierto con el sector privado, consideradas como el principal instrumento para la estabilización monetaria, durante los primeros cuatro meses del año registraron un crecimiento de Q854.5 millones.

De acuerdo con la información disponible, de las negociaciones directas de CDPs, Q1,928.3 millones corresponden a bancos y financieras, Q1,910.7 millones a casas de bolsa y Q3,108.1 millones al sector privado no financiero.

Por su parte, las tasas de interés de las operaciones de mercado abierto han continuado con su tendencia hacia la baja. Los CDPs, cuyas tasas de interés promedio ponderado han registrado las mayores reducciones respecto a su nivel de diciembre de 2000 son los colocados a los plazos de 28 días (que se redujeron en 2.73 puntos), a 91 días (2.52 puntos) y a 14 días (2.00 puntos).

Cabe mencionar que, en lo relativo al plazo de las colocaciones de títulos con el sector privado mediante el mecanismo de licitación, desde diciembre de 2000 el mayor plazo se redujo de 364 a 273 días, y a partir de finales de marzo a 182 días. En el caso de las negociaciones directas, la mayoría de ellas se ha realizado a muy corto plazo (14 días).

El vencimiento de la mayor parte de CDPs ocurrirá en los meses de mayo, junio y julio, por un monto de Q4,884.6 millones, que representan el 70.3% del total negociado con el sector privado (Q6,947.1 millones).

 

3. Gastos y productos

El resultado neto de gastos y productos del Banco de Guatemala, al 30 de abril, ascendió a Q208.4 millones. Este resultado es superior en Q39.6 millones al observado en similar período del año anterior. El componente con mayor participación en el total de los gastos es el de los intereses de las OMAs por Q341.1 millones y por el lado de los ingresos corresponde a los intereses sobre la inversión de los activos externos por Q172.9 millones.

Cabe indicar que a pesar de que el nivel de OMAs se ha incrementado respecto al registrado en similar fecha del año previo, su costo no se ha incrementado en la misma magnitud, en virtud de que se ha observado una reducción de las tasas de interés. En efecto, la tasa promedio ponderado de las OMAs se ha reducido de 21.1% en abril de 2000 a 14.3% en abril de 2001.

  1. VARIABLES INDICATIVAS

En resolución JM-609-2000 se establece que, a efecto de guiar y orientar las acciones de política que permitan evaluar en qué medida se están logrando las metas, se debe dar seguimiento a siete variables indicativas. En ese sentido, a continuación se presenta el comportamiento de cada una de ellas durante los primeros cuatro meses del año.

    1. Emisión monetaria

      La emisión monetaria, cuya estimación está en función del crecimiento esperado de la actividad económica y del objetivo de inflación, se considera como la principal de las variables que sirven de orientación a la autoridad monetaria en la conducción de la política monetaria y, además, se convierte en la variable indicativa a seguir en el programa monetario.

      Una de las características de esta variable es que su estacionalidad y tendencia permiten predecirla adecuadamente, lo cual es un factor que permite programar su comportamiento conforme a un corredor, revisable periódicamente, que pueda englobar los posibles cambios que podrían generarse en la demanda de emisión de la moneda nacional. En este sentido, en la propuesta de política monetaria, cambiaria y crediticia para 2001 se estimó que dicha variable tendría un crecimiento de 10% respecto al nivel observado a finales de 2000.

      En efecto, como puede observarse en la gráfica la emisión monetaria, durante el primer trimestre del año se mantuvo, en su mayor parte, dentro de la banda de confianza, por debajo del punto central programado, posicionándose fuera del límite inferior de la banda indicada en muy pocas ocasiones, principalmente en las semanas del 15 al 22 de febrero y del 22 de marzo al 5 de abril. Dicho comportamiento obedece al efecto desmonetizante que mostraron los depósitos del gobierno central en el Banco de Guatemala, el cual fue superior a lo programado, y a los mayores niveles de OMAs realizados, efectos ambos que han incidido en una menor monetización. Cabe indicar que dicho comportamiento se revirtió en los días que comprende la Semana Santa, en la que normalmente se espera una mayor demanda de emisión por parte de los agentes económicos.

      Al 30 de abril de 2001, la emisión monetaria registró una variación negativa acumulada absoluta respecto a diciembre de 2000 de Q410.4 millones (-5.0%) y un aumento anual de Q451.2 millones, que representa una variación interanual de 6.1%.

       

    2. Tasas de interés

a.De operaciones de mercado abierto

El comportamiento de las tasas de interés en operaciones de mercado abierto, durante el primer cuatrimestre del año, continúa siendo hacia la baja para todos los plazos. En efecto, las tasas para los distintos plazos; 14, 28, 91, 182 y 364 días, a finales de 2000 se situaron en 8.0%, 8.03%, 9.32%, 11.17% y 14.12%; en tanto que al 26 de abril, para los mismos plazos, alcanzaron 6.75%, 5.30%, 6.80%, 9.0% y 12.5%, respectivamente.

 

    1. Tasa parámetro

      Como se ha indicado en diferentes oportunidades, la tasa parámetro es un indicador basado en una "regla de Taylor", la cual incorpora ajustes en función de diferenciales de inflación, de demanda agregada y de tipo de cambio, de manera que sea compatible con el nivel de inflación establecido. Dicha tasa al 30 de abril se situó en 14.13% y sus límites de confianza superior e inferior, con dos desviaciones estándar, se situaron en 22.03% y 6.23%, respectivamente, los que podrían interpretarse como los niveles indicativos para la tasa de interés de corto plazo en condiciones de equilibrio. Sin embargo, dados los volúmenes significativos de liquidez observados por el sistema bancario durante el primer cuatrimestre del año, y la estrecha relación de la tasa de interés de corto plazo con esta variable, la tasa de reportos se ubicó por debajo de la tasa parámetro y se mantuvo cercana al límite inferior de confianza antes indicado.

      Si se compara dicha tasa con las tasas activas y pasivas, promedio ponderado del sistema bancario, se observa que la de reportos, durante el primer cuatrimestre del año, se ha mantenido por debajo incluso de la pasiva con un comportamiento estable.

    2. Competitividad externa de la tasa de interés doméstica

La competitividad externa de la tasa de interés doméstica se puede medir mediante la tasa de interés de paridad. En equilibrio, la tasa de paridad indica que los rendimientos de un activo financiero en moneda nacional son iguales a los que se obtendrían con un sustituto en moneda extranjera, sin incluir los costos de transacción y riesgo país. En tal caso, a un agente económico le sería indiferente realizar operaciones en moneda nacional o en moneda extranjera. Por lo tanto, cuando existe una brecha positiva entre la tasa de interés activa doméstica con respecto a la tasa de interés de paridad, los agentes económicos se ven estimulados a ingresar sus capitales al país. Contrariamente, cuando esa brecha se invierte, ello puede propiciar una salida de los mismos capitales.

Al respecto, durante todo el año 2000, así como en los primeros cuatro meses del 2001, se observó que la tasa de interés activa interna fue significativamente superior a la tasa de interés de paridad, lo cual es un indicador de que el crédito en el exterior resulta más barato que el crédito interno, lo cual en teoría fomentaría la contratación de créditos externos y por ende el ingreso de capitales. Al 26 de abril, la tasa de interés activa, promedio ponderado, se situó en 19.42%, en tanto que la LIBOR de paridad alcanzó 5.83%.

En cuanto a la tasa pasiva externa de paridad, conviene comentar que a partir de marzo de 2000, la brecha entre ésta y la tasa pasiva doméstica promedio ponderado de los depósitos a plazo comenzó a aumentar, debido principalmente a la disminución registrada en la tasa LIBID. En efecto, a finales de diciembre de 2000, dicha tasa se situó en 6.5%, mientras que a finales de abril del presente año se situó en 4.4%.

Es importante traer a cuenta que en el referido análisis se trata de promedios ponderados y que ciertamente existen en el mercado interno diversos instrumentos que ofrecen tasas de interés superiores en varios puntos al referido promedio; sin embargo, como indicador, la tasa de paridad proporciona información importante en cuanto a la tendencia de la competitividad de las tasas de interés domésticas.

d. Tasas de interés de Centroamérica

Por la vinculación y similitud de los mercados financieros de Centroamérica, las tasas de interés que se ofrecen en el área compiten directamente por los recursos con las tasas de interés que se ofrecen en el mercado financiero de Guatemala, de manera que el diferencial entre estas tasas es un factor importante que puede estimular el traslado de recursos de un país hacia otro.

Cabe indicar que para medir la competitividad de las tasas de interés de un país con respecto a la tasa de interés de otro deben utilizarse instrumentos financieros homólogos que se negocian en ambos países. Para hacer tales comparaciones se debe estandarizar las tasas de interés que se le aplican a dichos instrumentos en cada uno de los países.

En lo que se refiere a la tasa activa de paridad, a marzo del presente año, después de Nicaragua, Guatemala es el país donde se registra la tasa de interés más alta de Centroamérica, lo cual significa que el costo del crédito, es el segundo más alto del área. Lo anterior, como consecuencia del nivel relativamente alto en las tasas de interés nominal, en combinación con una menor depreciación a lo largo de 2000 y 2001.

Es importante comentar que, a raíz de la dolarización oficial de la economía de El Salvador, las tasas de interés tanto activas como pasivas de paridad para dicho país se basan hasta el año 2000 en tasas expresadas en moneda nacional y, a partir de enero, las tasas de interés para ese país vecino se presentan en dólares, lo cual asume una depreciación en el tipo cambio igual a cero.

En cuanto a las tasas pasivas de paridad con respecto a Centroamérica (depósitos a plazo más la variación interanual del tipo de cambio), a finales de marzo del año en curso se estableció que la aplicada en Guatemala es la mayor, lo que significaría que, sin tomar en cuenta el riesgo país, resultaría más favorable invertir los recursos en el país, lo cual puede explicarse, en primer lugar, por el nivel relativamente alto de la tasa de interés doméstica, en combinación con la tendencia a una menor depreciación y, para el caso de 2001, por una apreciación en el tipo de cambio interanual.

e. Tasas de interés activas y pasivas del sistema bancario

Durante los primeros cuatro meses de 2001, las tasas de interés promedio ponderado del sistema bancario continuaron estables y con tendencia hacia la baja. En efecto, a finales de 2000 la tasa activa se situó en 20.05%, mientras que al 26 de abril alcanzó 19.42%. Por su parte, la tasa de interés pasiva a fines del año anterior era de 10.98% y al mes de abril se situó en 10.44%. Conviene agregar que, al comparar las tasas de interés observadas al mes de abril del presente año con las registradas a principios de enero de 2000, se observa una reducción de 1.53 puntos porcentuales en el caso de la activa y de 0.83 puntos porcentuales para la pasiva, aspecto que puede considerarse positivo para el desenvolvimiento de la actividad económica del país en el mediano y largo plazos.

    1. Medios de pago

Atendiendo al crecimiento esperado en función de la actividad económica, de la velocidad de circulación del dinero y de la meta de inflación, en las disposiciones de la política monetaria cambiaria y crediticia para el presente año se estimó que los medios de pago, M2 y M3, tendrán un crecimiento interanual de entre 12% y 14%.

El agregado M2, al 26 de abril, registró un saldo de Q42,019.8 millones, y un crecimiento interanual de 20.9%; dicho crecimiento refleja principalmente que los depósitos monetarios y cuasimonetarios aumentaron en 28.1% y 23.0%, respectivamente.

A la misma fecha, el agregado M3, que comprende M2 más los bonos emitidos por las sociedades financieras y los depósitos a plazo, ambos en poder del sector privado no bancario, alcanzó un saldo de Q47,023.0 millones, con un crecimiento interanual de 21.7%.

Dado que la tasa de crecimiento interanual de los medios de pago es variable a lo largo del año es factible observar que para 2001, en términos generales, dicha variable se ha venido comportando de conformidad con lo previsto tomando en cuenta su evolución del año previo, por lo que se estima que al finalizar el presente año su crecimiento se ubique dentro del rango indicativo aprobado por la autoridad monetaria.

4. Crédito de los bancos al sector privado

a.Tasa de crecimiento

De acuerdo con la política monetaria, cambiaria y crediticia del presente año, se estima que el crédito bancario al sector privado crezca en el año 2001 entre 12% y 14%, de manera que sea consistente con el crecimiento de los medios de pago y con el crecimiento económico esperado. Al 26 de abril de 2001, el crédito directo al sector privado se ubicó en Q22,852.5 millones, lo que equivale a un crecimiento interanual de 8.8%.

No obstante ello, es importante aclarar que los bancos del sistema, además del crédito directo, también otorgan créditos por otras vías, tal el caso de los sobregiros y créditos provenientes de las líneas de crédito contratadas con bancos extranjeros. Al considerar estas cuentas, el crédito al sector privado, al 26 de abril, registra un saldo de Q 26,273.1 millones, lo que equivale a un crecimiento interanual de 13.3%.

Al igual que en el caso de los medios de pago, dado que la tasa de crecimiento del crédito al sector privado varía a lo largo del año, ya que depende de su evolución en el año previo, puede afirmarse que para 2001, en términos generales, dicha variable se ha venido comportando a un ritmo levemente menor a lo previsto para los primeros meses del año; sin embargo, se considera que aún es prematuro prever que para finales de año se pueda ubicar por debajo del rango fijado por la autoridad monetaria.

Cabe hacer hincapié en que, conceptualmente, en cualquier sistema bancario cuando se produce la intervención administrativa de una o más entidades por parte de la autoridad, se producen efectos que pueden constreñir el crecimiento del crédito. En efecto, la experiencia internacional sugiere que los problemas bancarios pueden provocar externalidades negativas severas en la actividad financiera de un país, lo cual afecta el comportamiento de los principales agregados monetarios, en particular la liquidez y el crédito. En el caso guatemalteco, si bien tales factores no se han percibido hasta el momento, no dejan de ser un factor potencial que pueda afectar las referidas variables.

A manera de ilustración, si se extraen los datos de los tres bancos intervenidos administrativamente del concepto tradicional del crédito, se observa que el crecimiento interanual para dicha variable al 26 de marzo fue de 4.7%.

b.Cartera crediticia por destino económico

La cartera crediticia durante el primer trimestre de 2001 observó un incremento de Q321.1 millones respecto a diciembre de 2000. Dicho crecimiento se integró así: al consumo con Q302.1 millones, al comercio con Q202.2 millones, a la agricultura Q135.1 millones y a la construcción Q66.7 millones, contrarrestado por la reducción mostrada en el resto de sectores, principalmente el de la industria por Q84.4 millones.

c. Préstamos nuevos

Con la información disponible del primer trimestre de 2001, la cartera de préstamos nuevos, incluyendo prórrogas y renovaciones, durante dicho período ha sido superior a la observada en años anteriores. En efecto, de enero a marzo de 2001 los préstamos nuevos otorgados fueron de Q3,728.5 millones, superiores en Q1,841.2 millones al primer trimestre del año previo.

Dentro del crecimiento de los préstamos nuevos destacan la canalizada al consumo, la cual se incrementó en Q614.3 millones, la del comercio en Q458.7 millones, la industria en Q328.3 millones, la agricultura en Q196.3 millones, y las transferencias en Q212.0 millones; el resto de sectores mostraron una contracción.

El crecimiento en los préstamos nuevos puede asociarse al incremento del nivel de prórrogas y renovaciones, puesto que el saldo de la cartera de crédito, como se indicó, aumentó en menor cuantía. En efecto, el monto de las prórrogas y renovaciones durante el primer trimestre de 2001 se situó en alrededor de Q3,407.5 millones, cifra superior a la de años anteriores, lo que corrobora que el crédito efectivamente nuevo es bastante menor (Q321.0 millones).

 

    1. Cartera vencida y en mora

La cartera vencida y en mora ha venido mostrando un comportamiento hacia la baja. En efecto, al 31 de marzo de 2001, el total de la cartera que registraba atraso en su recuperación ascendía a Q2,191.4 millones, lo cual representa el 8.9% del total de la cartera del sistema bancario, cifra que se integra por 3.5% de cartera en mora y 5.4% de cartera vencida. Este porcentaje de cartera con problemas es inferior en 2.8 puntos porcentuales al observado en la misma fecha del año anterior (11.7%) y también inferior al registrado en marzo de 1999 (10.1%).

Es importante adicionar que la reducción mostrada al 31 de marzo de 2001 por la cartera en proceso de recuperación (cartera vencida más cartera en mora) se asocia al hecho de que los bancos del sistema han recuperado garantías, aunado a una mejor gestión de cobro, lo cual se corrobora al observar la reducción de cada uno de los componentes de la cartera vencida (en mora, proceso de prórroga, cobro administrativo y cobro judicial).

 

Derivado de la reducción de la cartera en mora y de los activos extraordinarios, el monto de los activos improductivos como proporción de los activos totales en el sistema bancario también han mostrado una leve disminución en el transcurso del primer trimestre del año, al pasar de 9.0% en diciembre del año previo a 8.8% a fines de marzo del presente año.

 

5. Tipo de cambio

a.Tipo de cambio nominal

La Política Monetaria, Cambiaria y Crediticia para 2001 establece que el Banco de Guatemala limitará su participación en el mercado cambiario, a través del SINEDI, en un esquema de flexibilidad enfocado a reducir la volatilidad del mercado, pero sin pretender cambiar su tendencia. En ese sentido, el Banco de Guatemala durante el período analizado ha limitado su participación en el SINEDI comprando divisas en tres ocasiones, por un total de US$2.2 millones, y vendiendo, en una ocasión, US$8.0 millones, lo que ha permitido que el tipo de cambio nominal promedio ponderado mostrara una relativa estabilidad, registrando una depreciación nominal de 0.8% (Q0.06) al pasar de Q7.73151 por US$1.00 el 31 de diciembre de 2000 a Q7.79273 por US$1.00 el 30 de abril.

Conviene indicar que al 11 de abril el tipo de cambio había registrado una apreciación nominal de 0.6% (Q0.05) respecto al 31 de diciembre de 2000, al situarse en Q7.68317 por US$1.00. Sin embargo, ante una demanda de divisas extraordinaria en el mercado bancario, el 16 de abril el tipo de cambio empezó a deslizarse hasta situarse en Q7.85911 por US$1.00 el 25 de abril, lo que representó una depreciación de 1.65%, situación que indujo al banco central a ofertar divisas el 24 de abril, para detener ese movimiento abrupto.

Dicho comportamiento obedeció a varios factores, entre los cuales se destaca la información respecto a una demanda extraordinaria de divisas por parte de una empresa transnacional, las expectativas generadas en torno a la publicación de las cifras del déficit fiscal del primer trimestre, la demanda precautoria de divisas por parte de algunos bancos en preparación a la entrada en vigencia de la Ley de Libre Negociación de Divisas, y la finalización del periodo estacional de apreciación cambiaria que suele registrarse entre febrero y abril. Cabe indicar que, luego de la venta de divisas por parte del banco central, el tipo de cambio recobró la estabilidad el 26 de abril.

 

b.Indice del tipo de cambio efectivo real –ITCER-

El ITCER se define como un índice de tipo de cambio efectivo nominal ajustado por las variaciones relativas de los precios internos del país con respecto a los principales socios comerciales. Este indicador recoge las relaciones de competitividad que predominan en los principales mercados con los cuales el país está compitiendo de manera efectiva; en este caso, la canasta de países tomados en cuenta representan alrededor del 70% del comercio total del país. Al 30 de marzo, el índice mostró una apreciación con respecto a diciembre de 2.2%, mayor que lo observado en similar período del año anterior (0.3%). En términos interanuales el índice mostró una apreciación de 3.4%, contrario a la depreciación observada en el mismo período del año anterior (6.2%). En este resultado ha incidido el comportamiento del tipo de cambio nominal, el cual registró en el período en análisis una apreciación de 0.37% con respecto a diciembre de 2000, así como la aceleración de la inflación.

 

6. Inflación subyacente

La inflación medida por el índice de precios al consumidor puede proporcionar una percepción distorsionada del origen de los cambios en el índice general de precios, ya que recoge fluctuaciones transitorias debidas a estacionalidad en la producción, a shocks de oferta y a repercusiones de precios internacionales, lo que introduce cierta volatilidad que dificulta el análisis por parte de los agentes económicos y de la autoridad monetaria.

Por tales motivos, la mayoría de bancos centrales construyen indicadores de inflación subyacente para representar la tendencia general de precios con mayor relación a los movimientos sostenibles, con el objeto de medir el crecimiento de precios que es atribuible a presiones de la demanda agregada.

Del análisis efectuado a los bienes y servicios que conforman la canasta para el cálculo del IPC base diciembre de 2000, se determinó que los bienes que normalmente están sujetos a fluctuaciones altas en sus precios son los que están incluidos en los grupos de gasto Frutas Frescas, Secas y en Conserva, cuya ponderación es 1.28%; Hortalizas, Legumbres y Tubérculos, con una ponderación de 3.77%; Gastos Derivados del Gas Manufacturado y Natural y Gases Licuados del Petróleo, con una ponderación de 1.09%; y, Gasolina con una ponderación de 2.05%. En ese sentido, se calculó un índice subyacente que elimina del cálculo las variaciones de precios de los vegetales, las frutas, el gas propano y las gasolinas, reponderando los restantes componentes de la canasta.

Al 30 de abril de 2001 la inflación subyacente registró una variación interanual de 5.59%, superior a la de 4.87% del índice total; esta diferencia entre los dos tipos de inflación está asociada a la contracción observada en el precio de las gasolinas y del gas propano, situación que está relacionada con la baja observada en el precio del petróleo en los primeros meses del año.

Desde el punto de vista conceptual, cabe indicar que las series económicas de tiempo, basadas en información mensual, como el IPC, están compuestas por tres elementos que son el componente de tendencia-ciclo, el componente estacional y el componente irregular. Las series de tiempo mensuales muestran, a menudo, movimientos de corto plazo causados por el clima, los hábitos de consumo, los ciclos de producción, los asuetos, etcétera, los cuales se definen como fluctuaciones estacionales, los que tienden a repetirse en el mismo período todos los años. Frecuentemente es útil eliminar el componente estacional de las series de tiempo, lo que se conoce como desestacionalización o ajuste estacional.

Para acercarse al concepto de inflación núcleo, al índice de la inflación subyacente se le eliminó el componente estacional, para lo cual se seleccionó un modelo aditivo. La finalidad de realizar este cálculo es obtener un dato de inflación que no esté distorsionado ni por los productos de mayor volatilidad ni por los efectos estacionales del resto de bienes y servicios.

El índice de la inflación subyacente con ajuste estacional muestra a abril de 2001 una variación interanual de 6.02%, superior en 1.15 puntos porcentuales a la del índice total (4.87%), y superior en 0.43 puntos porcentuales a la inflación subyacente (5.59%).

Es importante destacar que a abril de 2001 el comportamiento del ritmo del IPC total mostró una tendencia descendente, en contraposición con la tendencia seguida por las variaciones interanuales de la inflación subyacente, que registró una leve tendencia hacia el alza y del cálculo de la inflación subyacente con ajuste estacional, que presentó una tendencia más estable en los últimos dos meses.

La diferencia en el comportamiento de la tendencia seguida por la inflación total y la inflación subyacente, radica principalmente en que a abril de 2001 las gasolinas y el gas propano mostraron una tendencia hacia la baja, efecto que al ser eliminado en el cálculo de la inflación subyacente provocó que su tendencia fuera ascendente y, por lo tanto, contraria a la inflación total. En cuanto a la tendencia seguida por la inflación subyacente con ajuste estacional, ésta fue más estable debido al ajuste estacional que se realiza, y que econométricamente elimina fluctuaciones estacionales presentes en la inflación subyacente.

En cuanto a la variación acumulada mostrada a abril de 2001, la inflación subyacente registró una leve variación superior a la de la inflación total, derivado básicamente del comportamiento hacia la baja en las gasolinas (8.37%) y el gas propano (1.99%), respecto de diciembre de 2000.

La importancia de la inflación subyacente con ajuste estacional radica en que en su cálculo se eliminan las distorsiones producidas por fenómenos exógenos a la política monetaria, por lo que es importante darle seguimiento a dicha variable.

7. Indice de condiciones monetarias -ICM-

El Indice de Condiciones Monetarias es un indicador que, con base en las variaciones en la tasa de interés y el tipo de cambio respecto a un año base predeterminado, muestra la orientación que ha tenido la política monetaria.

En ese sentido, cabe indicar que durante el primer cuatrimestre de 2001 el comportamiento del ICM puede dividirse básicamente en tres períodos. Durante el primero, que abarca de enero hasta mediados de febrero, este indicador señala que la política monetaria fue menos restrictiva respecto a la observada en diciembre de 2000. Lo anterior puede atribuirse al menor uso de OMAs por parte del banco central, así como a los excedentes de liquidez presentados por el sistema bancario, factores que permitieron que la tasa de interés continuara mostrando una tendencia a la baja.

Por su parte, durante el segundo período, que abarca de mediados de febrero hasta la segunda semana de abril, el ICM se situó alrededor del nivel observado en diciembre de 2000, indicando que la política monetaria fue más restrictiva que la implementada durante el primer período, pese al otorgamiento de las líneas de crédito contingente a los bancos intervenidos. Ello se atribuye a la mayor estabilidad mostrada por el tipo de cambio y al aumento del saldo de las OMAs, principalmente a partir de mediados de marzo.

El tercer y último período incluye las dos últimas semanas de abril, en la que el ICM nuevamente muestra una reducción respecto a diciembre de 2000, y en sentido estricto señala la presencia de una política monetaria más expansiva que en el segundo periodo. Ello se debe básicamente al aumento de alrededor de diez centavos que mostró el tipo de cambio esas semanas respecto a la anterior, incremento que no fue compensado con la tasa de interés.

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