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II. Entorno Macroeconómico

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  1. ENTORNO MACROECONOMICO
    1. SECTOR REAL

      1. Actividad Productiva en 2000

a. Aspectos generales

En el año 2000 la economía de Guatemala continuó mostrando signos de la desaceleración que se inició en 1999, cuando creció 3.8%, después de que en 1998 el PIB creció 5.0% en términos reales. Los cálculos preliminares indican que en el año 2000 la economía registró un crecimiento de 3.3%, influenciado por diversos factores tanto externos como internos.

Dentro de los factores externos se pueden citar la baja en los precios medios de algunos de los principales productos de exportación, como el café, cuyo precio promedio fue menor en 5.5% al de 1999, aunque es importante señalar que el precio del grano ya venía observado un deterioro desde 1998; asimismo, el precio medio de otro de los principales productos de exportación, como el azúcar, se vio disminuido en un 10.8%. Otro factor externo relevante de mencionar, por su efecto en la desaceleración de la economía, es el aumento progresivo de los precios de los derivados del petróleo, consecuencia de una reducción en la oferta por parte de los países miembros de la OPEP, lo que incrementó los costos de las empresas nacionales.

Entre los factores internos que influyeron en el desenvolvimiento económico nacional está el hecho de que 2000 fue el primer año del nuevo gobierno y, como se ha observado en situaciones similares, pudo darse un retraso en el inicio de los planes de inversión gubernamentales; además, la presencia de factores extraeconómicos incidió en las decisiones de inversión de los agentes económicos, perturbando tanto la confianza como el dinamismo de la misma, lo que causó una disminución en la inversión privada. Adicionalmente, los esfuerzos por corregir el déficit fiscal, dentro de los cuales destaca la reducción en un 10% del presupuesto de ingresos y gastos del gobierno, provocaron la contracción de la inversión pública en obras de infraestructura.

b. Evolución de los sectores productivos

De acuerdo al comportamiento de los indicadores relacionados con la actividad productiva, la mayoría de sectores productivos registró un comportamiento positivo, con excepción de los sectores de explotación de minas y canteras (que experimentó una disminución de 8.4% en 2000), y de la construcción (–16.6%).

Sin embargo, en algunos sectores los resultados mostraron una desaceleración en el ritmo de crecimiento respecto del año anterior, especialmente los sectores de industria manufacturera, de banca, seguros y bienes inmuebles y de administración pública y defensa. Además, algunos sectores apenas superaron el crecimiento del año 1999, como es el caso del sector comercio al por mayor y al por menor y el de transporte, almacenamiento y comunicaciones.

La actividad del sector agricultura, silvicultura, caza y pesca, medida por el valor agregado en términos reales, de acuerdo con las estimaciones sobre el comportamiento de los principales productos que intervienen en la actividad productiva agropecuaria, registró una tasa de crecimiento de 2.4%, tasa más dinámica que la del año anterior (2.1%). En dicho comportamiento destaca la evolución positiva del subsector agrícola, el cual tiene una participación aproximada del 60.0% dentro de este sector, registrando un crecimiento de 1.1% (0.4% en 1999); este crecimiento fue propiciado principalmente por los aumentos en la producción de banano, cardamomo, granos básicos, frutas y hortalizas. Para los subsectores pecuario, silvícola y pesca el crecimiento fue de 4.4%, 3.0% y 12.0%, en su orden (5.2%, 2.2% y 10.0%, respectivamente, en 1999).

Dentro de la actividad agrícola, los principales productos de exportación, en conjunto, crecieron 2.6% (-0.4% en 1999), crecimiento sustentado principalmente en el incremento de 18.9% en la producción de banano (-15.8% en 1999) y en el incremento de 6.3% en la producción de cardamomo (-17.4% en 1999), a pesar de que el café oro, el más representativo de dichos productos, registró una tasa negativa de 2.4% en 2000, resultado notablemente inferior al 10% de crecimiento mostrado en 1999.

El valor agregado de la industria manufacturera registró un crecimiento de 2.0% (2.5% en 1999). De acuerdo con las apreciaciones de los empresarios durante la última encuesta de opinión empresarial a la industria manufacturera, realizada en marzo de 2001, el crecimiento menos dinámico del sector industrial estuvo determinado, entre otros factores, por la incertidumbre que provocó en los agentes económicos el cambio de gobierno, la inseguridad ciudadana, la falta de un programa de reactivación económica, y la competencia desleal que genera el contrabando. También habrían incidido negativamente en el dinamismo de la industria los menores niveles de inversión y el mantenimiento de tasas de interés relativamente altas por parte de los bancos y financieras.

Según los resultados de la encuesta de opinión empresarial, el volumen de producción en 2000 aumentó o fue igual para el 68.2% de los encuestados (79.3% en 1999). En cuanto a los volúmenes de ventas internas, el 63.1% de los encuestados respondió que éstas aumentaron o fueron iguales (79.5% en 1999).

El crecimiento del sector comercio al por mayor y al por menor para 2000, medido por su valor agregado, se estimó en 3.3% (3.2% en 1999). Dicho comportamiento está vinculado al crecimiento de los sectores productivos y a la evolución de las importaciones, que crecieron 7.1% en términos de su valor en dólares estadounidenses. Conviene mencionar que los préstamos de bancos y financieras para esta actividad crecieron 35.1% en términos interanuales (-19.4% en 1999).

El valor agregado del sector minas y canteras, como se indicó, registró en 2000 una caída de 8.4%, mayor a la caída observada en 1999 (1.8%), comportamiento que está determinado, principalmente, por la disminución en la producción de petróleo crudo. En opinión de Basic Resources International, la disminución significativa de la producción de petróleo se inició a partir del cuarto trimestre de 2000, específicamente en el campo Xan, que generó el 97.0% de la producción total. Por su parte, el subsector piedrín y arena registró una caída del 13.6%, la cual se asocia al menor dinamismo de la actividad de la construcción, el principal destino de su producción.

La actividad de la construcción, tanto pública como privada, registró una caída de 16.6%, contrario al incremento de 7.9% registrado en 1999. En el caso de la construcción privada, ésta registró una caída de 13.7%, comportamiento que está asociado al menor dinamismo que se observó en la superficie autorizada en los municipios controlados del departamento de Guatemala, que registró una caída de 19.5% en 2000 (-16.7% en 1999). La construcción pública, por su parte, presentó una caída de 17.9%, derivado de la reducción del gasto en proyectos de la red vial, por el recorte del 10% en el Presupuesto General de Ingresos y Egresos del Estado Ejercicio Fiscal 2000. Adicionalmente al recorte presupuestario, se observó un menor dinamismo en la ejecución presupuestaria de las construcciones por contrato, ejecutándose el 89.6% de lo asignado, mientras que en 1999 se ejecutó el 95.5%.

En 2000 el sector electricidad y agua observó un comportamiento positivo de 17.4%. De acuerdo con cifras del Administrador del Mercado Mayorista, el crecimiento en la generación de energía eléctrica estuvo asociado al inicio de operaciones de nuevas plantas, como la térmica de San José (120 MWH) y las plantas hidráulicas de Pasabién (12 MWH) y Poza Verde (8 MWH); así como el incremento generado a partir de octubre por parte de la planta Enron Power, al pasar su capacidad instalada de 110 MWH a 236 MWH. La generación de energía eléctrica total alcanzó 6,050.7 miles de MWH, 17.8% más que en 1999 (5,138.5 miles de MWH). Adicionalmente, las ventas de energía eléctrica a El Salvador se incrementaron en 59.6%, las cuales representaron el 12.2% de la generación total.

El sector banca, seguros y bienes inmuebles mostró 2.9% de crecimiento en términos reales, comportamiento menos dinámico que el observado en 1999 (5.2%), lo cual se explica, principalmente, por una disminución de ingresos generados por los productos de colocación (16.7%) con respecto al año anterior (38.4%).

El sector transporte, almacenamiento y comunicaciones creció 6.9% en 2000 (6.8% en 1999). El subsector transporte registró un crecimiento de 2.7% (5.1% en 1999), lo cual se explica principalmente por el comportamiento del transporte extraurbano, en el que se dio un bajo nivel de incorporación de nuevas unidades en circulación. El subsector almacenamiento mostró una caída de 6.3% (4.7% en 1999), comportamiento que está asociado al menor volumen de mercadería depositadas en las almacenadoras, cuya variación fue negativa en 6.0% (-3.8% en 1999). En cuanto al subsector comunicaciones, éste manifestó una tasa de crecimiento de 15.1% (10.1% en 1999), determinado por el aumento de los servicios telefónicos. De acuerdo con la información de la Superintendencia de Telecomunicaciones de Guatemala, en 2000, entraron en servicio 565,987 nuevas líneas telefónicas (490,150 líneas móviles y 75,837 líneas fijas). Adicionalmente, a partir de septiembre inició operaciones la empresa de telefonía móvil Bell South, con lo cual ya son cuatro las empresas que se dedican a ofrecer esa clase de servicios.

c) Evolución de las variables del gasto

 

El desenvolvimiento de la economía también se explica por los componentes del PIB agrupados desde el punto de vista de la oferta y demanda globales de bienes y servicios. La oferta global, que corresponde al total de bienes y servicios ofrecidos en el mercado, está integrada por el producto interno bruto más las importaciones. La demanda global, por su parte, se integra con la demanda de bienes y servicios para consumir o invertir internamente, o demanda interna, y con las exportaciones, que representan la demanda externa.

En 2000 la demanda global registró una tasa de crecimiento de 3.1% en términos reales (3.4% en 1999), comportamiento que refleja la desaceleración en la tasa de crecimiento de la mayoría de componentes de las variables del gasto. En efecto, la demanda interna registró para este año un crecimiento de 3.1%, igual al registrado en 1999 (3.1%). Por su parte, la demanda externa, representada por las exportaciones de bienes y servicios, registró un comportamiento menos dinámico que el año anterior al crecer 3.4%, inferior al incremento de 4.8% que se observó en 1999.

Al efectuar un análisis de los precios de las exportaciones y los de las importaciones del país utilizando el índice de la relación de términos de intercambio, se observa que dicho índice ha registrado un deterioro progresivo, ya que de un nivel de 68.4 alcanzado en 1998 se deslizó a 66.5 en 1999 y a 66.2 en 2000, lo cual confirma que los precios obtenidos por las exportaciones de Guatemala están creciendo menos que proporcionalmente ante el crecimiento de los precios pagados por las importaciones procedentes del resto del mundo. Sin embargo, al analizar las variaciones porcentuales del índice se observa que en 2000, si bien la variación es negativa (-0.3%), lo es en menor medida que la registrada en 1999 (-2.9%).

2. La Actividad Económica para 2001

Al observar el año anterior, en 2001 se espera que la actividad económica muestre un ritmo de crecimiento similar al observado en 2000. De acuerdo con la tendencia observada en los sectores productivos durante 2000, con el comportamiento de algunos indicadores económicos de corto plazo disponibles y con la información preliminar proporcionada por asociaciones, gremiales y otras instituciones públicas y privadas, se estima que la actividad económica en 2001, medida por el PIB en términos reales, registraría una tasa de crecimiento interanual de 3.2%, ligeramente menor a la observada en 2000 (3.3%).

El dinamismo relativamente bajo de la actividad económica se fundamenta en algunos factores tales como el comportamiento del sector externo, ya que en los primeros meses del año se ha observado una disminución en los precios medios de exportación de algunos de los principales productos, como el caso del café, que influirá en un menor crecimiento de la producción nacional, ya que la economía guatemalteca continúa dependiendo en gran medida de la evolución de dicho producto, tanto en la generación de empleo como de divisas.

Las exportaciones totales, de acuerdo con las estadísticas preliminares de comercio exterior a febrero del presente año, registran una disminución de 27.2% en términos de valor, tasa de crecimiento que contrasta con el incremento observado en el mismo período del año anterior (13.0%). Sin embargo, estas cifras podrían cambiar en la medida en que se procesen documentos que están pendientes de enviarse al Banco de Guatemala por parte de las aduanas.

Las importaciones a febrero, de conformidad con cifras preliminares, muestran una caída de 12.7%, (-4.6% en 2000). Este comportamiento está explicado por el deterioro de las importaciones de bienes de consumo (-9.4%), combustibles y lubricantes (-8.2%), materias primas y productos intermedios (-12.6%) y bienes de capital (-21.7%); mientras que los materiales de construcción y productos diversos registraron crecimientos de 13.7% y 10.9%, respectivamente. Al igual que en las exportaciones, este comportamiento podría estar influenciado por el rezago en el envío de documentos al Banco de Guatemala por parte de las aduanas.

Otro indicador que confirma la evolución esperada en la actividad económica es el IMAE, el cual fue estimado a febrero de 2001 utilizando cifras preliminares de comercio exterior y estimaciones de otros indicadores. El promedio móvil de doce meses del IMAE muestra, desde noviembre de 2000 a febrero del presente año, una tendencia hacia la baja, registrando en el último mes una tasa de crecimiento interanual de 2.99% (3.19% a febrero de 2000).

La variación interanual de la tendencia-ciclo del IMAE muestra una desaceleración del índice, la cual se inició en el mes de mayo de 2000, registrando a febrero del presente año una tasa de crecimiento interanual de 1.55% (4.38% a febrero de 2000), aun cuando el comportamiento de la variación intermensual, parece que podría iniciar un nuevo ciclo de aceleración en el crecimiento.

Entre otros indicadores de producción disponibles a la fecha y que aportan elementos para estimar el posible comportamiento de la actividad económica para el presente año, destaca la producción de fluido eléctrico, el consumo de combustibles y expedientes inscritos y cancelados en el Registro Mercantil.

La producción de fluido eléctrico, a febrero del presente año, fue de 1,016.0 miles de MWH, 1.3% más que la producción a la misma fecha de 2000, de la cual el 70.8% del total correspondió a generación térmica y el 29.2% restante a generación hidráulica. El escaso dinamismo fue influido por una menor exportación de energía eléctrica a El Salvador, la que disminuyó en un 33.9%, al pasar de 136.9 miles de MWH a febrero de 2000 a 90.4 miles de MWH al mismo mes de 2001. La generación de electricidad para el consumo interno, con cifras acumuladas a febrero de 2001, subió 11.2%, tasa superior a la del año anterior (8.5% a febrero de 2000).

El consumo de combustibles, a marzo del presente año, fue de 5,650.8 miles de barriles, registrando un crecimiento de 4.1% con relación a igual período de 2000 (8.1%). Dentro de los combustibles se operó una desaceleración en el consumo de gasolina regular, ya que registró una variación de 2.1%, mientras que en 2000 la variación fue de 14.9%; y el rubro otros que a marzo tuvo una variación de –1.1% que contrasta con el 57.3% de crecimiento al mismo período de 2000.

Por otra parte, el comportamiento de los expedientes inscritos en el Registro Mercantil refleja un menor dinamismo, ya que al primer bimestre de 2001 el total de registros netos (inscripciones menos cancelaciones) muestra un crecimiento del 9.1%, porcentaje menor al registrado en 2000 (25.1%).

A nivel de ramas de actividad económica, para la mayoría de los sectores productivos se prevé un comportamiento positivo, con excepción del sector construcción; sin embargo, en la mitad de los sectores se espera una desaceleración; por lo tanto, se esperaría un crecimiento del PIB para el año 2001 de 3.2% a precios constantes.

La actividad del sector agricultura, silvicultura, caza y pesca, medida por el valor agregado en términos reales, de acuerdo con las estimaciones proporcionadas por las asociaciones, gremiales y entidades públicas y privadas sobre el comportamiento de los principales productos que intervienen en la actividad productiva agropecuaria, se esperaría que experimente una tasa de crecimiento de 1.6%, lo que implicaría un menor dinamismo respecto al año anterior (2.4%). Dicho comportamiento se explicaría principalmente por la caída en la producción de los principales productos de exportación, la cual se estima que presentará una variación negativa de 4.7% (2.6% en 2000), generada, básicamente, por la disminución en la producción de café, la cual cuenta con una participación del 24.8% dentro del subsector agrícola.

El valor agregado de la industria manufacturera se estima que registre un crecimiento de 2.1% (2.0% en 2000). El crecimiento del sector industrial estimado para 2001 refleja el comportamiento de las expectativas de la industria manufacturera registrado en los resultados de la encuesta de opinión empresarial realizada por el Banco de Guatemala en marzo de 2001, según la cual el 44.6% de los empresarios manifestó que el volumen de producción aumentará en 2001, porcentaje mayor a las expectativas que se tenían para el primer semestre de 2000 (33.9%). En cuanto a los volúmenes de ventas totales, el 40.2% de los encuestados respondió que éstas aumentarán (37.1% en 2000), mientras que las expectativas de ventas internas señalan que el 36.2% de los encuestados cree que éstas aumentarán (34.0% en 2000).

En lo que corresponde al valor agregado del sector minas y canteras, éste registraría para 2001 un crecimiento de 2.8% (-8.4% en 2000). Comportamiento que se explicaría por el aumento esperado en la producción de petróleo, ya que de acuerdo a proyecciones de la compañía Basic Resources International, iniciarán operaciones tres nuevos pozos petroleros. A pesar de estas expectativas, de acuerdo con información del Ministerio de Energía y Minas, a marzo de 2001, se registró una producción de 1,600.3 miles de barriles de petróleo, volumen que implica una caída de 12.9% respecto al registrado a la misma fecha del año anterior. Por su parte, el subsector piedrín y arena se estima que registrará una disminución de 11.3%, asociado al comportamiento que presentaría la actividad de la construcción.

En el sector construcción se estima una caída de 0.1%, tasa que aunque negativa, lo es en menor medida que la observada el año anterior, cuando fue de -16.6%. Esta disminución estará influenciada por el comportamiento de la construcción privada (-11.3%). Cabe agregar que de acuerdo con información de las municipalidades de Guatemala y de Mixco, la superficie de construcción autorizada al mes de febrero registró una variación negativa de 26.4% respecto al mismo periodo del año anterior. La construcción pública, por su parte, presentaría un comportamiento positivo de 4.9% (-17.9% en 2000) congruente con el incremento de 18.3% que registró el presupuesto dirigido a la inversión física.

El crecimiento de 9.1% estimado para el sector electricidad y agua para el año 2001 (17.4% en 2000) se sustenta en la proyección realizada por el Administrador del Mercado Mayorista, que estima para finales del año una producción total de 6,605.0 miles de MWH (6,050.7 MWH para el año 2000). El menor dinamismo se sustenta en que no se esperaría la adición de nuevos generadores durante el año y, además, en que la central hidroeléctrica Chixoy tiene programado mantenimiento, por lo que durante los primeros cinco meses del año sólo contará con el 80.0% de su capacidad de generación.

En cuanto a los componentes del PIB por el lado del gasto, se estima para 2001 un crecimiento en los gastos de consumo privado de 3.1% (3.2% en 2000), en los gastos de consumo del gobierno general de 5.8% (6.3% en 2000) y una caída en las exportaciones y en las importaciones de bienes y servicios de -3.9% y -1.1%, respectivamente (3.4% y 2.1% en 2000). Sin embargo, se estima que habría una recuperación en la formación geográfica bruta de capital, con un crecimiento de 4.7% (-8.2% en 2000).

Adicionalmente, con información disponible de los primeros meses del año y las previsiones de crecimiento de precios de los principales productos de exportación para 2001, así como las proyecciones de crecimiento de los precios de productos internacionales para este mismo año, se esperaría que el índice de la relación de términos de intercambio continúe manifestando una tendencia descendente, pues se ubicaría en 65.5 (66.2 en 2000), lo que significaría una variación de –0.9% (-0.3% en 2000).

  1. SECTOR EXTERNO

    a. La Economía Mundial

    La economía global ha experimentado, a partir del segundo semestre de 2000, una marcada desaceleración, lo que ha inducido al Fondo Monetario Internacional (FMI) a reducir sus pronósticos de crecimiento económico mundial en un punto porcentual y predecir para 2001 un crecimiento de alrededor del 3.2%.

    La reducción de las previsiones en el desempeño de la economía mundial están influidas por el bajo nivel de crecimiento de la economía de los Estados Unidos de América. En efecto, para este año se espera que la economía estadounidense crezca en 2.5%, lo que evidencia una clara reducción con respecto al 5% de crecimiento que experimentó esa economía en el año 2000.

    El magro desempeño económico de los Estados Unidos de América influirá en el crecimiento de las economías de Canadá y del Reino Unido. Para Canadá se espera un aumento en la producción de alrededor del 2.5%, mientras que para el Reino Unido las previsiones apuntan a un crecimiento menor al 3%.

    Para los países miembros de la Unión Europea los pronósticos no son muy optimistas, ya que se espera un crecimiento económico únicamente del 2.4%.

    En Japón, la situación es aun más preocupante debido a que en las últimas revisiones de los pronósticos se ha reducido el crecimiento esperado en medio punto porcentual, por lo que se espera que la principal economía asiática crezca únicamente en 1.5%.

    En lo referente a las economías de mercado emergentes, se espera que las asiáticas sean las más afectadas, tanto por la desaceleración económica de Estados Unidos de América y Japón como por la reducción observada en las áreas de telecomunicaciones y alta tecnología. Una notable excepción a lo previsto para Asia son China e India, ya que debido a su relativo aislamiento del resto de la economía global, se espera que continúen creciendo vigorosamente durante 2001.

    Latinoamérica, en particular México, Centroamérica y el Caribe, se verán afectados por la desaceleración de la economía de Estados Unidos de América, tanto a través de sus efectos sobre el comercio exterior, como por la reducción en los flujos de inversión directa y de capital hacia la región.

    En el caso de los países exportadores de petróleo del Medio Oriente y de Africa, se prevé que sus economías continúen creciendo durante este año con el respaldo del aumento en el precio del crudo.

    Para las economías en transición existe un relativo optimismo, respaldado por las perspectivas de que los países de Europa Occidental no continúen con el proceso de disminución en las tasas de crecimiento de sus economías.

    Finalmente, el pesimismo de los pronósticos para el año 2001 debe ser matizado por las políticas económicas que se espera que sean adoptadas para mitigar la desaceleración económica global. En efecto, en Estados Unidos, el Banco de Reserva Federal ha reducido la tasa overnight en 200 puntos básicos y se espera que la nueva administración introduzca amplios recortes impositivos; mientras que en Japón las autoridades han manifestado la decisión de solucionar los problemas del sector financiero y aumentar su oferta monetaria para estimular la economía. Además, se espera que el Banco Central Europeo adopte una reducción en las tasas de interés para estimular la demanda y coadyuvar a una recuperación más rápida y vigorosa de la economía mundial.

    b. Balanza Cambiaria de Guatemala

    La balanza cambiaria al 26 de abril de 2001 registró un saldo superavitario de US$74.5 millones, que si bien es inferior en US$228.3 millones al observado en similar período del año anterior (US$302.8 millones), no hay que olvidar que en el año previo, a esa misma fecha, las expectativas de los agentes económicos se habían revertido como consecuencia de las medidas acordadas por la autoridad monetaria, en el sentido de adoptar una política monetaria disciplinada, aunado al recorte presupuestario que dispuso el Gobierno de la República, que derivó en un flujo de capitales hacia el país. El resultado superavitario en la balanza cambiaria es reflejo, por un lado, del saldo positivo observado en la balanza de servicios por US$49.1 millones y en las transferencias y donaciones por US$238.2 millones y, por el otro, del déficit de la balanza comercial y la de capital por US$73.8 millones y US$138.9 millones, respectivamente.

    El resultado de la balanza comercial estuvo determinado por el menor ingreso de divisas por exportaciones, que se contrajo respecto a igual período del año anterior en US$41.6 millones (3.8%) al pasar de US$1,091.4 millones en 2000 a US$1,049.8 millones en 2001, el cual obedeció principalmente a la reducción de los ingresos de los principales productos de exportación por US$92.1 millones, especialmente de café, combinado con un aumento de las importaciones por US$81.6 millones.

    En el caso de las exportaciones de café, derivado principalmente de la baja en los precios internacionales, el ingreso de divisas fue de US$183.5 millones, inferior en US$158.3 millones (46.3%) al registrado en 2000. Conviene indicar que, a pesar de ello, la exportación de café continúa siendo la principal fuente de ingresos de divisas por concepto de exportaciones de productos tradicionales (alrededor de un 45.0%).

    Por otro lado, el resto de los principales productos representaron mayores ingresos respecto al mismo período de 2000. En efecto, el azúcar representó un ingreso de divisas de US$114.7 millones, mayor en US$38.4 millones (50.4%) al del año anterior, como resultado de mejores precios observados en el mercado internacional, con respecto a los registrados en igual período del año anterior.

    Referente al ingreso de divisas por exportaciones de cardamomo y de banano, ambos productos registraron ingresos por US$42.6 millones y US$65.1 millones, respectivamente, mayores en US$15.9 millones y US$11.9 millones, respectivamente, a los observados en 2000. Al igual que en el caso del azúcar, la mejora en el ingreso de divisas de dichos productos, se deriva principalmente de mejores precios internacionales observados respecto a los registrados en igual período del año anterior.

    Respecto al egreso de divisas por importaciones, éste registró un aumento de US$81.6 millones (7.8%) con respecto a similar período del año anterior, lo cual podría ser reflejo, en parte, de la apreciación del tipo de cambio nominal observada durante la mayor parte del cuatrimestre así como del incremento en el precio de los derivados del petróleo. Conviene resaltar que el crecimiento observado en las importaciones al 26 de abril de 2001 contrasta con las caídas observadas de 15.3% y 12.1% en los mismos períodos de 1999 y 2000 respectivamente.

    En lo que respecta a los ingresos netos de divisas de la balanza de servicios, éstos fueron superiores en US$7.8 millones, al pasar de US$41.3 millones en 2000 a US$49.1 millones en 2001. En este resultado influyó el comportamiento de los servicios no factoriales netos, principalmente el rubro turismo y viajes (US$41.2 millones) y el rubro misceláneos (US$13.1 millones).

    Por su parte, los ingresos netos por transferencias y donaciones fueron superiores en US$24.9 millones, al pasar de US$213.3 millones en 2000 a US$238.3 millones en 2001, determinados principalmente por el comportamiento de las remesas familiares netas (US$182.9 millones).

    En lo concerniente a la balanza de capital destaca el ingreso de divisas por capital privado por un monto de US$2,077.6 millones, inferior en US$132.4 millones respecto a igual período del año anterior. Este resultado estuvo determinado principalmente por el menor dinamismo observado en las inversiones financieras y en las transferencias bancarias; en tanto que el egreso de divisas por el mismo concepto fue de US$2,253.7 millones, mayor en US$33.3 millones respecto a similar fecha de 2000, lo que da como resultado un saldo deficitario de US$176.1 millones, superior en US$165.7 millones al registrado en igual período del año anterior.

    En cuanto al capital oficial y bancario, los desembolsos por deuda externa alcanzaron US$22.9 millones, menores en US$7.6 millones respecto al año anterior; mientras que las amortizaciones se situaron en US$40.1 millones, mayores en US$6.0 millones a las contabilizadas en igual fecha de 2000.

    Por su parte, las negociaciones netas de bonos con no residentes por parte del gobierno central se situaron en US$54.3 millones, lo que representa un crecimiento de US$41.5 millones respecto a igual período de 2000.

    c. Reservas Monetarias Internacionales Netas

    Al 30 de abril las reservas monetarias internacionales netas se situaron en US$1,828.3 millones, cifra menor en US$45.8 millones al nivel observado el 31 de diciembre de 2000 (US$1,874.1 millones), lo que representa 3.9 meses de importaciones de bienes y servicios. Sin embargo, es importante destacar que ese saldo está influido por el registro de la venta de la deuda del Banco Central de Nicaragua a favor del Banco de Guatemala, cuyo resultado neto fue una disminución de US$65.0 millones. Dicho registro contable se efectuó fecha valor 4 de abril, luego de que la autoridad monetaria en Resolución JM-172-2001, autorizó al Banco de Guatemala para vender dicha deuda a la Corporación Financiera Nacional (CORFINA).

    A manera de referencia, si no se incluyera la referida regularización contable de la deuda de Nicaragua, el nivel de reservas monetarias internacionales netas hubiera alcanzado alrededor de US$1,893.3 millones, lo que habría significado una ganancia de US$19.2 millones en el periodo.

  2. SECTOR FISCAL
    1. Análisis de la ejecución presupuestal

      De conformidad con información preliminar al mes de abril, los ingresos fiscales ascendieron a Q5,013.6 millones, superiores en Q745.8 millones (17.5%) a los observados de enero a abril del año anterior. En concepto de ingresos tributarios se percibieron Q4,789.1 millones, superiores en Q799.7 millones (20.0%) a los registrados en el mismo periodo del año anterior. Este crecimiento se explica por la mayor recaudación tanto de los impuestos directos como de los indirectos. En el caso de los primeros, el crecimiento está sustentado, en parte, por el aumento en la recaudación del Impuesto Sobre la Renta –ISR- que, con un nivel de Q602.1 millones, fue superior en Q146.4 millones (32.1%) al observado a abril de 2000. En el caso de los impuestos indirectos, su contribución se debe principalmente a la mayor recaudación del Impuesto al Valor Agregado –IVA- que con un nivel de Q2,094.6 millones fue superior en Q294.1 millones (16.3%) respecto a similar periodo del año previo. Por su parte, los derechos arancelarios registraron un aumento de Q36.4 millones (6.8%) y los impuestos por petróleo y derivados registraron un aumento de Q53.6 millones (11.5%) respecto a similar periodo del año previo.

      En lo que se refiere al gasto, al registrarse un monto de Q6,267.3 millones, su nivel fue superior en Q1,689.5 millones (36.9%) al ejecutado en igual periodo de 2000.

      Los gastos de funcionamiento alcanzaron de enero a abril Q4,816.4 millones, mayores en Q1,198.1 millones (33.1%) a los del mismo periodo del año anterior, destacándose los gastos de operación, los cuales crecieron en un 34.6%. En dicho comportamiento influyó el mayor gasto en sueldos y salarios (Q297.9 millones adicionales) respecto al mismo período del año anterior. En lo que respecta al pago de intereses y comisiones de la deuda pública, éste fue superior en Q143.7 millones (22.4%) al efectuado en igual período del año anterior. Asimismo, las transferencias fueron superiores en Q372.8 millones (37.1%) respecto a los observados en los primeros cuatro meses de 2000.

      Los gastos de capital muestran un extraordinario dinamismo en comparación a los de similar periodo del año anterior, al incrementarse en Q491.4 millones (51.2%). Dicho crecimiento fue determinado por los mayores gastos de inversión directa e indirecta. Los primeros registraron un incremento de Q291.1 millones (170.1%), en tanto que la inversión indirecta registró un incremento de Q200.3 millones (25.4%). En dicha inversión han sido importantes las erogaciones por concepto de transferencias de capital a la Presidencia de la República al Ministerio de la Defensa y al Ministerio de Comunicaciones Infraestructura y Vivienda.

      Derivado de lo anterior, se configuró para el período bajo análisis un déficit de Q1,253.7 millones, el cual es ostensiblemente mayor comparado con el resultado del mismo periodo del año anterior, cuando registró un déficit de Q310.0 millones. Asimismo, derivado del mayor gasto, el ahorro corriente registró un resultado de Q188.2 millones, inferior en Q423.3 millones respecto al nivel observado en similar período de 2000.

      En cuanto al financiamiento del déficit presupuestario, cabe señalar que el gobierno utilizó, principalmente, recursos de origen interno por Q2,135.8 millones, recursos que le permitieron registrar un incremento en la caja por aproximadamente Q783.8 millones.

      Es importante señalar que al hacer un ejercicio sobre la dinámica del sector fiscal, medida a través del ritmo que registran tanto los ingresos como los gastos y el déficit fiscal en un período interanual móvil, se observa que desde inicios del año se han registrado niveles de gasto que han superado el comportamiento de los ingresos y, en consecuencia, ciclos de profundización del déficit fiscal.

      De continuar esta situación no permitiría consolidar el apoyo permanente de la política fiscal a la monetaria, con el consiguiente efecto sobre la estabilidad de precios y la tasa de interés. Asimismo, erosiona la sostenibilidad de la política fiscal en el mediano plazo.

      En ese sentido, conviene resaltar la importancia de tratar de corregir la brecha fiscal, ya que ello permitiría que en el tiempo se pudiera disponer de una mayor cantidad de recursos líquidos y una menor necesidad de financiamiento interno y externo. Una menor necesidad de financiamiento interno induciría a una reducción de la demanda de recursos prestables, por lo que la tasa de interés de largo plazo tendería a la baja.

    2. Deuda Pública

a. Interna

La deuda interna, según cifras preliminares a marzo, se situó en Q10,594.0 millones, superior en Q1,964.4 millones (22.8%) a la observada en diciembre de 2000. Este crecimiento obedeció, principalmente, a la mayor colocación de bonos por parte del gobierno, tanto con el sector privado como con no residentes, sectores que durante los primeros meses del año incrementaron sus tenencias en valores en Q1,758.9 millones y Q563.3 millones respectivamente. Cabe mencionar que, durante el período en mención, las tenencias de valores por parte de entidades del sector público disminuyeron en Q357.8 millones.

En lo que respecta a la estructura del saldo de la deuda por tenedor, se observaron cambios importantes en la misma. En efecto, al 31 de diciembre de 2000 el sector público participó con un 29.9 % del total, mientras que al primer trimestre del presente año su participación disminuyó a un 21.0 % del total. En contraste, el sector privado aumentó su peso al pasar de 28.7% a un 40.0%. Por su parte, el sector no residente redujo su participación al pasar de un 41.4% en el 2000 a un 39.0% para el primer trimestre de 2001. Es importante señalar que las colocaciones a la fecha de estudio han sido efectuadas en su mayoría a plazos mayores de un año, y su principal inversionista ha sido el sistema bancario nacional que ha incrementado sus inversiones en alrededor de Q2,100.0 millones. Asimismo, en términos generales, cabe señalar que el sector privado ha negociado a tasas ligeramente superiores a las del año anterior; en efecto, a la fecha de estudio, la tasa media de negociación se situó en 14.9%, mientras que la tasa promedio de negociación del año 2000 fue de 14.4%. En dicho resultado influyeron las negociaciones realizadas a un mayor plazo.

b. Externa

Al término del primer trimestre de 2001, de conformidad con cifras preliminares, el saldo de la deuda pública externa se situó en US$2,472.0 millones, menor en US$41.0 millones al saldo de diciembre de 2000. Dicha disminución es el resultado neto de desembolsos por US$13.9 millones, amortizaciones por US$26.6 millones y una reducción por efecto cambiario de US$28.3 millones, como consecuencia de la apreciación del dólar estadounidense con respecto a otras monedas que integran las unidades de cuenta en que están denominados algunos préstamos.

Dentro de los desembolsos se puede señalar que los provenientes del Banco Interamericano de Desarrollo -BID- alcanzaron US$5.8 millones, los del Banco Centroamericano de Integración Económica -BCIE- US$3.7 millones y los del Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento -BIRF- US$3.6 millones.

Por otra parte, conviene indicar que al 28 de febrero de 2001 la deuda externa del Banco de Guatemala se situó en US$102.6 millones, menor en US$0.2 millones al saldo registrado en diciembre de 2000.

4. SECTOR FINANCIERO

1. Liquidez bancaria

 

La liquidez bancaria constituye el monto de recursos que los bancos del sistema poseen para atender sus obligaciones inmediatas y se define como la diferencia entre el encaje computable y el encaje requerido. Su importancia radica en el efecto que puede tener sobre las tasas de interés del mercado de dinero de más corto plazo y sobre el tipo de cambio.

La liquidez bancaria ha mostrado durante los primeros cuatro meses del año una significativa estabilidad, la cual se manifestó en niveles que, en promedio, oscilaron entre Q100.0 y Q200.0 millones. En efecto, en enero dicho promedio se situó en Q106.9 millones, en febrero en Q 150.7 millones, en marzo en Q155.7 millones y en abril observó Q151.1 millones.

Es conveniente destacar que, a pesar de que la Junta Monetaria se vio en la necesidad de intervenir administrativamente a tres instituciones bancarias, dicho aspecto no impactó en los niveles de liquidez del sistema bancario, ya que los mismos mostraron niveles incluso por encima de los del año anterior.

2. Intervención administrativa de tres entidades bancarias

Como se puede colegir de diversos informes de la Superintendencia de Bancos, desde hace algunos años los bancos Empresarial, S.A, Metropolitano, S.A. y Promotor, S.A., venían presentando problemas financieros que se evidenciaban, entre otros aspectos, en posiciones negativas de encaje con carácter recurrente. Con el correr del tiempo, dichos problemas de liquidez se fueron traduciendo en estructurales, pese al financiamiento que la Junta Monetaria les autorizó a través del otorgamiento de adelantos de reestructuración financiera.

No obstante dicho financiamiento, las citadas instituciones continuaron presentando irregularidades administrativas, operaciones irregulares, concesión de créditos vinculados y el incumplimiento de los programas de reestructuración financiera dictados por la Junta Monetaria, situación que los llevó a la cesación del pago de sus obligaciones para con sus depositantes.

En efecto, el Banco Empresarial, S.A. incurrió en persistentes problemas de liquidez que el 8 de febrero derivaron en un sobregiro de Q13.2 millones en su cuenta encaje, lo cual implicó que dicho banco carecía de fondos para honrar el pago de sus cheques, y que al aplicarse lo dispuesto en la resolución JM-371-2000 de la Junta Monetaria, se configuró la cesación de pagos de esa institución.

En el caso del Banco Metropolitano, S.A., además del incumplimiento de su programa de reestructuración financiera dictado por la Junta Monetaria en resolución JM-143-2000, presentaba una posición patrimonial insuficiente, una alta concentración de sus préstamos en personas individuales y jurídicas vinculadas con los accionistas, y problemas crónicos de iliquidez que se agudizaron el 28 de febrero cuando registró un sobregiro de Q2.7 millones en su cuenta encaje, lo cual, al igual que en el caso del Banco Empresarial S.A., implicó que dicho banco carecía de fondos para honrar el pago de sus cheques, y que al aplicarse lo dispuesto en la resolución JM-371-2000, también se configuró la cesación de pagos.

De manera similar, en lo que se refiere al Banco Promotor, S.A., además del incumplimiento de su programa de reestructuración financiera dictado por la Junta Monetaria en resolución JM-144-2000, presentaba una posición patrimonial insuficiente, una alta concentración de sus préstamos en personas individuales y jurídicas vinculadas con los accionistas, y problemas crónicos de iliquidez que ocasionaron que el 28 de febrero registrara un sobregiro de Q86.4 millones en su cuenta encaje, y que, al igual que en el caso de los otros dos bancos, al aplicarse lo dispuesto en la resolución JM-371-2000 de la Junta Monetaria se configuró la cesación de pagos.

Posteriormente a la decisión de la intervención de los bancos, y tomando en cuenta que se podría generar, por el factor expectativas, una corrida bancaria con potenciales efectos negativos sobre el sistema de pagos del país, la Junta Monetaria decidió autorizar, para cada una de las referidas entidades, una línea de crédito contingente con recursos internos del Banco de Guatemala, a fin de que restituyeran los depósitos y obligaciones financieras en circulación de sus cuentahabientes.

Asimismo, la Junta Monetaria consciente de que lo anterior podría propiciar un riesgo moral, decidió tomar otras medidas alternas para reducirlo, así como para minimizar el efecto monetizante de las líneas de crédito; entre esas medidas se estimó conveniente que una parte importante de los depósitos de las instituciones intervenidas no se cubrieran con efectivo, sino con depósitos a plazo en el Banco de Guatemala -CDPs-, por lo que dichos recursos quedan esterilizados en el banco central; además, se estipuló no pagar intereses sobre depósitos e inversiones; y, se excluyó del pago a los accionistas y empresas vinculadas.

En ese sentido, cabe señalar que al 26 de abril, los tres bancos intervenidos habían utilizado Q1,500.9 millones (de los cuales Banco Empresarial, S.A. utilizó Q450.1 millones, Banco Metropolitano, S.A. Q549.9 millones y Banco Promotor, S.A. Q500.9 millones) de los Q1,703.0 millones autorizados (al Banco Empresarial, S.A. Q500.0 millones; al Banco Metropolitano, S.A. Q648.0 millones; y, al Banco Promotor, S.A. Q555.0 millones). De este valor, el 51.6% ha sido en efectivo y el restante 48.4% en CDPs.

Es importante agregar que, a la fecha, las intervenciones no han producido efectos negativos sobre las principales variables macroeconómicas, tales como la tasa de interés, el tipo de cambio y el nivel de precios, lo que puede atribuirse en gran parte a las acciones implementadas por la autoridad monetaria.

El proceso de intervención de los tres bancos del sistema muestra otros puntos positivos que vale la pena destacar. En efecto, se ha logrado detener el progresivo deterioro que mostraban las entidades intervenidas y los problemas se han aislado únicamente en esas tres instituciones, por lo que el proceso ha constituido un avance en cuanto al saneamiento del sistema financiero nacional. Por otro lado, se ha logrado proteger a los depositantes y se ha evitado la ocurrencia de una corrida de los mismos, factor que pudo haber afectado el normal funcionamiento del sistema de pagos.

3. Adelantos

La Política Monetaria, Cambiaria y Crediticia para 2001, determina, entre otros aspectos, que el Banco de Guatemala no otorgará crédito a los bancos y sociedades financieras, salvo para atender problemas de iliquidez de muy corto plazo y a un costo superior al del mercado, de acuerdo con los estándares de prestamista de última instancia plasmados en la Resolución JM-295-92 y sus modificaciones.

En ese sentido, durante el primer cuatrimestre del año, el banco central no otorgó financiamiento de esta naturaleza dentro del marco contemplado en la referida Política Monetaria, Cambiaria y Crediticia. En contraste, se efectuaron amortizaciones por Q30.3 millones de los adelantos concedidos para viabilizar programas de reestructuración financiera y que fueron utilizados en el año 2000, por lo que su saldo al mes de abril se situó en Q723.6 millones.

Sin embargo, como se indicó, derivado de su proceso de intervención se otorgaron líneas de crédito contingente, a los tres bancos indicados (Metropolitano, Promotor y Empresarial) por un monto total de Q1,703.0 millones, habiendo utilizado al 26 de abril Q1,500.9 millones y quedando pendiente de utilizar Q202.1 millones.

4. Avances en el proceso de modernización financiera.

En junio de 2000 la Junta Monetaria aprobó la matriz del Programa de Fortalecimiento del Sistema Financiero Nacional, cuyo objetivo es proponer un marco legal ágil y flexible que brinde certeza jurídica y contribuya a la eficiencia, transparencia y competitividad de las actividades financieras y, sobre todo, a garantizar la estabilidad del sistema financiero nacional.

En ese sentido, la Junta Monetaria en resolución JM-137-2001 del 12 de marzo del presente año aprobó el proyecto de Ley de Bancos y Grupos Financieros, el cual incluye temas como la regulación de grupos financieros, la supervisión consolidada, un esquema ágil y oportuno de salida del mercado, un régimen sancionatorio y el fondo para la protección del ahorro.

Asimismo, la Junta Monetaria en resolución JM-138-2001 del 12 de marzo de 2001, aprobó el Proyecto de Ley de Supervisión Financiera, la cual dota a la Superintendencia de Bancos de facultades regulatorias y sancionatorias. Además, incorpora la independencia funcional de esa institución, que incluye en general el fortalecimiento institucional del órgano supervisor. Ambos proyectos fueron remitidos al Organismo Ejecutivo por el conducto correspondiente, para que, como iniciativa de ley, sean sometidos a la consideración del Congreso de la República.

En cuanto a los proyectos de ley, Ley Orgánica del Banco de Guatemala y la Ley Monetaria, actualmente se encuentran en el seno de la Junta Monetaria en discusión, los que al ser aprobados seguirán el mismo curso que los mencionados anteriormente.

Por otra parte, en lo referente a la Ley de Libre Negociación de Divisas, la que viabiliza la libre tenencia de divisas y el manejo de depósitos y cuentas en moneda extranjera, así como las operaciones de intermediación financiera, tanto en bancos nacionales como en bancos del exterior, conviene señalar que en cumplimiento de lo que establece el Artículo 8 de la Ley referida, la Junta Monetaria emitió la normativa y reglamentos para operativizarla, estableciendo normas relacionadas con la tasa de reserva bancaria en monedas extranjeras, con la cámara de compensación de cheques y con la política de adelantos de banca central. Asimismo, normó lo relativo a calces en moneda extranjera, a la emisión de títulos de crédito y a la constitución de depósitos en monedas extranjeras. En lo relacionado con la generación de estadísticas y de registros contables, se regula la forma de determinación del tipo de cambio de referencia, lo relativo a los formularios para fines de balanza de pagos, y se hacen algunas modificaciones y adecuaciones al Manual de Instrucciones Contables para Bancos y Sociedades Financieras. Adicionalmente se elaboró un reglamento que norma lo relacionado con la prevención y detección del lavado de activos.

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