Guatemala,
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RESPUESTAS

PREGUNTAS REALIZADAS AL LICENCIADO LIZARDO SOSA
EN LA CONVENCIÓN ANUAL DE LA ASOCIACIÓN DE GERENTES DE GUATEMALA Y COPADES

  1. ¿Considera que el crecimiento del sector informal es a consecuencia de una falta de política pública definida para generar mayor inversión en la producción y por tanto generar mayor nivel de empleo?
  2. El sector informal participa en la generación del Producto Interno Bruto (PIB) en todos los países y regiones del mundo, obviamente, en los países desarrollados la participación es inapreciable. Algunas investigaciones señalan que los países con menor participación del sector informal en la generación del PIB son, en su orden, Suiza, Japón, Estados Unidos y Austria, con participaciones de alrededor de 10%. En Europa, por su parte, el sector informal mantiene una participación que oscila entre 20% y 28% del PIB. En cambio, existen países en los cuales el sector informal tiene un peso importante en el PIB, siendo estos, Nigeria, Tailandia y Egipto, cuyo peso se acerca a un 70%.

    El crecimiento del sector informal en los países en desarrollo, obedece, en parte, a la escasa capacidad de los sectores tanto público como privado para generar puestos de trabajo permanentes y productivos, lo que a su vez se atribuye a las migraciones del campo a las áreas urbanas. Según Hernando de Soto (1), en Latinoamérica el sector informal ha crecido dado que el costo de la legalidad es bastante alto, debido a la corrupción y a los engorrosos trámites burocráticos, principalmente.

    Recientemente, Azuma y Grossman (2) han señalado que en países en desarrollo las restricciones impositivas, la corrupción y los trámites burocráticos, constituyen las principales causas por las cuales una proporción de los agentes económicos optan por desempeñarse en el sector informal.

    En el contexto descrito, conviene indicar que la existencia del sector informal, como se indicó, también se asocia a la debilidad del aparato productivo para generar puestos de trabajo; por lo tanto, no es una tarea exclusiva del Estado, sino que requiere del concurso del sector privado. Naturalmente que para hacer frente a la referida debilidad, es necesario, aunque no suficiente, que el aparato productivo, en el largo plazo, crezca en forma ordenada y sostenible, para lo cual, naturalmente, se requiere de una política económica coherente y estable.

  3. ¿Por qué usted como responsable y máxima autoridad del Banco de Guatemala apoyó y recomendó el endeudamiento del país con los US$700 millones y ahora advierte públicamente que el gasto del dinero va afectar la economía y al país? ¿No sabía usted para qué fines precisos quería el Gobierno usar este dinero?
  4. Es oportuno indicar que el artículo 57 de la Ley Orgánica del Banco de Guatemala, en lo conducente, estipula que siempre que el Organismo Ejecutivo o cualquier ente público tengan el propósito de realizar operaciones crediticias en el extranjero, deberán solicitar opinión a la Junta Monetaria, la cual se fundará en la incidencia de la operación contemplada sobre la balanza de pagos, sobre el volumen del medio circulante y sobre la consecución, en el mediano y largo plazos, del objetivo fundamental del Banco Central.

    Conviene indicar que cuando se solicitó opinión a la Junta Monetaria acerca de la colocación de los US$700.0 millones de Bonos Paz se consideró el efecto sobre las variables antes indicadas. Simultáneamente, se hizo un análisis acerca de lo beneficioso que para el país podría resultar la utilización de dichos recursos para crear un fondo de contingencia. En ese sentido, se enfatizó en que la volatilidad financiera internacional es un problema que "vino para quedarse". En efecto, la movilidad de capitales se da cada vez con más rapidez, lo que genera volatilidad financiera en los países y, por lo tanto, dificulta consolidar la estabilidad y, aún más, se constituye en una amenaza que puede terminar con la estabilidad macroeconómica alcanzada.

    En ese sentido, es fundamental que un país cuente con un "fondo de contingencia" para enfrentar posibles distorsiones provenientes del escenario descrito y, de esa manera mejorar su nivel de Reservas Monetarias Internacionales (RMI), por encima de los niveles requeridos tradicionalmente.

    Esta visión ya había sido señalada por Alan Greenspan, Gobernador de la Reserva Federal de EE.UU. en 1999, enfatizando que los países deben mantener un nivel adecuado de reservas monetarias internacionales que les permita absorber los efectos de una posible fuga de capitales derivada de una corrida bancaria o de shocks que provengan del exterior. Este postulado no ha cambiado, más bien se ha fortalecido. En efecto, en la Septuagésima Cuarta Reunión de Bancos Centrales de América Latina y España, celebrada el 26 de marzo de 2002, el señor Edward Granlich, miembro del Directorio Ejecutivo de la Reserva Federal de EE.UU., hizo énfasis en la creciente necesidad de que los países mantengan niveles de RMI que, aparte de que les permita cubrir sus obligaciones externas de corto plazo, también excedan ese nivel, de tal manera que puedan contar con un "colchón" que les permita hacer frente a shocks externos, que cada día son más frecuentes dada la volatilidad financiera internacional.

    En ese orden de ideas, el señor Horst Köhler, Director Gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), en su discurso en ocasión de las reuniones anuales del FMI y del Banco Mundial celebradas en septiembre de 2002, manifestó que la institución que dirige está alentando a todos los países a crear "amortiguadores" que les permitan hacer frente a la volatilidad y a los riesgos presentes en la economía mundial.

    Guatemala es un país que no se escapa a la creación de ese "colchón" al que hizo referencia el señor Granlich, o de esos "amortiguadores", como los llama el señor Köhler. Esta reserva o "colchón" se materializa en un mayor nivel de reservas monetarias internacionales, lo que resultaría de gran importancia en la coyuntura de la economía guatemalteca, en especial por la posición actual de la Balanza de Pagos del país.

    Para 2003 se prevé que el sector externo del país continué expuesto a shocks internacionales, por lo que se consideró urgente y fundamental que, a fin de blindar la estabilidad macroeconómica lograda con muchos esfuerzos, el nivel de reservas monetarias debe aumentar mediante la colocación de Bonos Paz.

    Por otra parte, también se enfatizó que el aumento de las RMI sería sostenible en la medida en que el gobierno no gaste los recursos derivados de dicho financiamiento, lo cual constituiría un apoyo sustancial de la política fiscal a la política monetaria y aseguraría un nivel RMI que blindará la economía nacional y el proceso electoral en 2003.

    En cuanto a la parte de los referidos bonos que se colocaría en 2002, se consideró que no existía ningún peligro en ese sentido, debido a que el Acuerdo Stand-By fija límites a los niveles de gasto público; en tanto que para 2003, tomando en cuenta que se tiene prevista la extensión de dicho acuerdo, ello significa mantener un déficit fiscal moderado congruente con el resto de políticas gubernamentales, por lo que, en ese contexto, sería imposible gastar todos los recursos provenientes de la colocación de los Bonos Paz. Esto sería consistente con la idea de que lo que no se pueda gastar, que sería un monto considerable, se destine a formar los "fonodos de contingencia" antes citado.

    Finalmente, se utilizó como criterio de análisis que los niveles de endeudamiento externo de Guatemala se encuentran muy por debajo de los niveles críticos y de los niveles de endeudamiento observados en el resto de países de Latinoamérica.

  5. ¿Cómo evitar que los eurobonos sean utilizados para gasto público por parte del Gobierno?
  6. La estabilidad macroeconómica no sólo es indispensable para el logro de un crecimiento sostenible, sino que también es un factor importante en el combate a la pobreza pues evita la reducción del poder adquisitivo de la moneda. Conviene indicar que las condiciones actuales de estabilidad serán sostenibles en el tiempo únicamente si la política monetaria es debidamente apuntalada por el necesario ajuste fiscal que asegure a las finanzas públicas una mejora de sus ingresos y la consiguiente moderación del déficit. Los objetivos de procurar la estabilidad de precios, evitar la volatilidad tanto de las tasas de interés como del tipo de cambio y aumentar el ritmo de crecimiento económico dependen en buena medida del apoyo que la política fiscal brinde a la monetaria.

    En este sentido, si el fisco dispone gastar en 2003 la totalidad de los recursos provenientes de la colocación de los Bonos Paz, estaría elevando el déficit fiscal, situación que restringiría la efectividad de la política económica, en particular de la política monetaria.

    Un mecanismo que permitiría moderar el uso de los recursos de los Bonos Paz en 2003 es la extensión del Acuerdo Stand-By con el Fondo Monetario Internacional. Dicha extensión, además de constituirse en un respaldo a la calidad y coherencia de la política económica, especialmente en el ámbito monetario y fiscal, estaría garantizando la auditoría del programa macroeconómico del país por parte del referido organismo internacional.

  7. ¿Hasta dónde se apreciará el tipo de cambio? ¿No cree que esta apreciación es sumamente negativa para la competitividad de las exportaciones?
  8. El régimen de tipo de cambio en Guatemala es flexible, por lo que las variaciones de dicha variable obedecen a cambios en la oferta y la demanda del dólar en el mercado de divisas. Un dato referencial que resulta útil para analizar la apreciación del tipo de cambio nominal es el comportamiento de la balanza cambiaria del sector privado, pues ésta registra el movimiento de divisas que transan los agentes económicos privados, proporcionando información sobre posibles excesos o deficiencias de divisas en el mercado cambiario. En este sentido, cabe indicar que durante el periodo del 1 de enero al 21 de noviembre de 2002, la balanza cambiaria del sector privado registró un superávit de US$373.6 millones, mayor en US$272.6 millones al superávit de US$101.0 millones observado en igual periodo de 2001, situación que evidencia que la oferta de divisas por parte de los agentes económicos privados es superior a la demanda correspondiente. Asimismo, existe otro elemento que contribuye al análisis de la evolución del tipo de cambio nominal, como lo es el Acuerdo Stand-By con el FMI. En este sentido, cabe indicar que la suscripción de dicho acuerdo ha contribuido a la formación de expectativas de estabilidad cambiaria por parte de los agentes económicos.

    En lo que corresponde a la posición del Banco de Guatemala respecto a la apreciación del tipo de cambio nominal, conviene indicar que se reconoce que la misma es un desincentivo para las exportaciones nacionales, en un momento en que la economía aún no muestra signos definitivos de recuperación, sobre todo porque la economía mundial, especialmente la de Estados Unidos de América, está mostrando que el ritmo de su actividad económica se ha venido recuperando más lentamente de lo esperado. Asimismo, el mencionado desincentivo podría redundar en una reducción en los niveles de empleo en el sector productor de bienes exportables del país y en la pérdida de mercados para los productos guatemaltecos.

    En presencia de la situación descrita, conviene señalar que se podría pensar en relajar la política monetaria con la pretensión de provocar una reducción de la tasa de interés que induzca una reducción en el ingreso neto de capitales y, por ende, una depreciación cambiaria nominal. Sin embargo, nada asegura que los recursos liberados por esta política se orientarían a demandar divisas en vez de demandar bienes domésticos, lo que podría generar un proceso inflacionario.

    Además, cabe enfatizar que tomando en cuenta que la tasa de interés es un precio que se determina a través de la interacción de la oferta y de la demanda de dinero, una reducción de dicho precio significaría definitivamente un aumento en la oferta monetaria, lo que generaría los efectos inflacionarios mencionados, situación que implicaría que el Banco Central estaría actuando en contra de su naturaleza, cual es la de propiciar la estabilidad en el nivel general de precios. En consecuencia, la política monetaria es totalmente inefectiva para revertir la continuada apreciación del tipo de cambio nominal.

    Por último, conviene señalar que en un régimen de tipo de cambio flexible como el que impera en Guatemala, el mismo es el resultado de la evolución de sus determinantes fundamentales, entre los que se destacan: la interacción de la oferta y la demanda de dinero; la interacción de tasas de interés internas y externas; el resultado global de la balanza de pagos; y, las expectativas de los agentes económicos; tomando en cuenta esos determinantes, resulta evidente que la acción del banco central se centra en mantener una inflación baja y estable a fin de que el resto de determinantes fundamentales experimenten un comportamiento que no distorsione a la macroeconomía del país.

  9. ¿Qué plan de acción tiene previsto el Banco de Guatemala ante un incremento de la tasa de interés en el mercado internacional?

    En primer lugar, cabe indicar que en el actual esquema de política monetaria que se implementa en Guatemala, la tasa de interés es una variable endógena; es decir, que la misma se determina mediante el libre juego de la oferta y la demanda de dinero en la economía. Esto significa que el Banco de Guatemala no determina la tasa de interés, ya que la variable que el banco central determina en su política monetaria es la oferta de dinero. Esto implica que la oferta monetaria es la variable exógena de la gestión monetaria en el país. Este arreglo monetario busca alcanzar y mantener la estabilidad de precios, tal como lo requiere la nueva carta constitutiva del Banco de Guatemala.

    Derivado de lo anterior, se deduce que la autoridad monetaria no debe modificar su política monetaria ante cambios en la tasa de interés internacional. Además, Guatemala tiene una economía pequeña y abierta, por lo que tratar de aislarla de shocks externos, como podría ser un alza en la tasa de interés internacional, podría derivar en graves desórdenes monetarios que generen alzas incontenibles en la tasa de inflación doméstica.

    En síntesis, la política monetaria no deberá ser alterada ante cambios en la tasa de interés internacional, sino que deberá continuar buscando la estabilidad del nivel general precios en la economía guatemalteca.

  10. ¿Qué estrategia sugiere para elevar la competitividad del país y mejorar los índices del Producto Interno Bruto e Ingreso Per Cápita?

    Para elevar el producto interno bruto y el ingreso per cápita se requiere de un aumento sostenido en la producción. Esto, a su vez, demanda de un incremento en la inversión productiva. En consecuencia, para generar mayores tasas de crecimiento económico se requiere de una estrategia coherente de política económica, la cual implica la participación de todos los sectores de la sociedad guatemalteca, especialmente la del sector privado.

    La política económica deberá orientarse a proveer a los agentes económicos de un ambiente claro y estable para realizar sus transacciones de inversión, consumo y ahorro. Este ambiente se debe sostener en un esquema de derecho simple y efectivo. Además, se debe dotar al aparato productivo de capital tanto físico como humano, de lo que se deduce que se debe crear una adecuada infraestructura física (carreteras, puertos, aeropuertos, aduanas, telecomunicaciones, etc.) para facilitar la inversión productiva tanto nacional como extranjera. La evidencia empírica ha demostrado que la infraestructura física, por si misma, no promueve el crecimiento económico, sino que la misma debe estar respaldada por una adecuada infraestructura humana. En tal sentido, se debe proceder a mejorar los índices de salud y educación a fin de que la inversión se traduzca en crecimiento sostenible y, sobre todo, en mayor bienestar para los guatemaltecos.

    Cabe puntualizar que la promoción de un mejor capital humano, a través de mayores esfuerzos que brinden mejor atención a la salud y a la educación, es la mejor forma de redistribuir el ingreso sin afectar a la inversión productiva, lo que significa que no sólo se genera un mayor crecimiento económico, sino que una distribución más equitativa del ingreso.

    En lo que respecta al sector privado, el mismo juega un rol fundamental en elevar la competitividad del país. La eficiente e innovadora gerencia de los negocios empresariales, la búsqueda activa de nuevos mercados y la creación de puestos de trabajo productivos, son algunos de los campos en que dicho sector debe apuntalar sus esfuerzos de manera tesonera.

    En resumen, el tema debe ser abordado de manera conjunta por el sector público y el privado.

  1. ¿Cree lógico que a un año de entregar el poder el Frente Republicano Guatemalteco, deje mucho más endeudado al país?
  2. Al respecto, es oportuno señalar que la deuda pública interna ha disminuido notablemente. En efecto, de conformidad con información del Ministerio de Finanzas Públicas, a octubre de 2002, el saldo de la deuda interna se situó en Q8,083.4 millones, inferior a la registrada a diciembre de 2001 (Q9,281.5 millones). Cabe indicar que la referida disminución obedece a que el Congreso de la República, mediante el Decreto Número 31-2001 autorizó la emisión de bonos en el mercado internacional hasta por un monto de US$325.0 millones, exclusivamente para reconversión de deuda pública interna bonificada de corto plazo a deuda externa de largo plazo. En el caso de la deuda pública externa total (que incluye Gobierno Central, Banco de Guatemala y resto del Sector Público), la misma no se ha incrementado significativamente. En efecto, a octubre de 2002 (última información disponible) el saldo de la deuda externa ascendió a US$2,952.9 millones, superior al registrado en 2001 (US$2,846.9 millones).

    Por otra parte, cabe indicar que al efectuar un análisis retrospectivo de uno de los principales indicadores de endeudamiento externo, como lo es la relación del saldo de la deuda externa respecto al producto interno bruto, se puede observar en la gráfica que el referido indicador presentó un aumento considerable al pasar de 7.0% en 1977 a 39.4% en 1985. Posteriormente a esos años, el indicador a que se ha hecho referencia empezó a declinar gradualmente (con excepción de 1990). Este descenso finalizó prácticamente en 1997, año en que alcanzó 12.0%. A partir de ese año, como resultado de una política prudente de gestión de deuda, dicha relación ha permanecido en un rango de entre 12.0% y 14.4%, situándose al 31 de octubre de 2002 en 14.0%.

    Derivado de lo anterior, Guatemala es uno de los países menos endeudados de América Latina y el Caribe, como se aprecia en la gráfica siguiente:

  3. ¿Qué similitudes y qué diferencias marcaría entre la situación macroeconómica actual de Guatemala y la de la pre-crisis Argentina?
  4. En cuanto a las similitudes, es claro que no existe ninguna. Esto se debe a que los problemas en Argentina tienen raíces tanto macroeconómicas como institucionales. En lo referente a los orígenes macroeconómicos, debe recordarse que en dicho país se implementó, desde los años noventa, un sistema de Caja de Convertibilidad (Currency Board), el cual ataba el peso argentino al dólar estadounidense a una tasa de cambio de uno por uno. Esta paridad era irreversible e inalterable. Además, el crecimiento de la oferta monetaria estaba determinado por el resultado de la balanza de pagos. En el campo institucional, se observa que en ese país existe una seria rigidez salarial, debido, en parte, a las presiones de los sindicatos.

    En este escenario, la crisis que se presentó en Argentina era de alguna manera previsible, ya que el peso argentino estaba atado al dólar estadounidense, pero el principal socio comercial de Argentina es Brasil, país que ha depreciado su moneda desde 1999. Esto generó un aumento del déficit en la cuenta corriente de la balanza de pagos, lo que implicó una reducción en la oferta monetaria interna. Para evitar los efectos nocivos de esta desmonetización y el efecto consiguiente en la competitividad del país se requería de una reducción en los salarios y/o un aumento en el ingreso de divisas, ya que el banco central sólo podía emitir pesos que estuviesen respaldados por dólares estadounidenses. La reducción salarial no se produjo y se recurrió sistemáticamente a la deuda externa para adquirir divisas y poder emitir pesos.

    De lo anterior se deduce que cuando los bancos extranjeros redujeron su exposición en Argentina, los dólares dejaron de fluir y con ello la posibilidad de aumentar la oferta monetaria doméstica. Además, los salarios continuaron siendo rígidos hacia la baja. La recesión se presentó y las autoridades no tuvieron medios para enfrentarla. La reducción de la actividad económica se tradujo en quiebras bancarias y en pánico financiero. A esto hay que sumar tanto los activos como los pasivos de muchos bancos argentinos estaban altamente dolarizados y cuando el tipo de cambio se presentó la devaluación oficial del peso argentino, la cartera de esos bancos prácticamente colapsó.

    En Guatemala, como se ha indicado existe un sistema de tipo de cambio flexible que se ajusta periódicamente en respuesta a los movimientos de las fuerzas fundamentales de oferta y demanda, la economía no está altamente sindicalizada, la deuda externa del país esta entre las más bajas de Latinoamérica y se ha aprobado una reforma financiera que proveerá de estabilidad y solvencia al sistema financiero nacional, por lo que se puede decir que no existen similitudes con el caso argentino, en donde existe un esquema monetario claramente diferente al de nuestro país.

  5. ¿Dispone el Gobierno de un marco global de información estadística que esté contribuyendo a facilitar el análisis de los sectores, como eslabón que une la decisión macroeconómica con las decisiones microeconómicas de inversión?

    Me corresponde responder al ámbito de mi competencia, que es el monetario y financiero. En este sentido, cabe mencionar que se cuenta con información adecuada por parte de la Superintendencia de Bancos (con estadísticas que generan las instituciones financieras nacionales), el Ministerio de Finanzas Públicas y las que genera el propio Banco de Guatemala, la cual ha permitido la elaboración de programas monetarios confiables. En efecto, el resultado es evidente cuando se ve que la orientación de la política monetaria, cambiaria y crediticia basada, en parte, en la información que proporcionan las referidas estadísticas, ha permitido la consecución de niveles generales de precios bajos y estables.

  6. ¿Será que el lavado de dólares regula las tasas de cambio y de interés?

    En el caso del tipo de cambio, éste ha mostrado a lo largo del año un comportamiento estable aunque hacia la apreciación, situación que se atribuye, en parte, a los flujos de capital privado que han ingresado al país, provenientes tanto de inversionistas de países vecinos que han depositado sus activos financieros en Guatemala, como del aumento en las remesas familiares. Asimismo, existe otro elemento que contribuye a explicar la evolución del tipo de cambio nominal, como lo es el Acuerdo Stand-By con el FMI. En este sentido, cabe indicar que la suscripción de dicho acuerdo ha contribuido a la formación de expectativas de estabilidad cambiaria por parte de los agentes económicos. Adicionalmente, cabe indicar que no es posible determinar con certeza si existen algunos flujos de divisas no controlados que podrían estar influyendo en el comportamiento del tipo de cambio nominal en el presente año. Estadísticamente, el Banco de Guatemala, al igual que todos los bancos centrales del mundo, registra en balanza de pagos un rubro de saldo no determinado que, desde el punto de vista estrictamente técnico, se denomina errores u omisiones, por corresponder, como se indicó, a un origen impreciso. El mismo argumento aplica a la imposibilidad de establecer los efectos que sobre la tasa de interés podrían tener flujos de naturaleza indeterminada.

  7. ¿De qué manera el Gobierno puede crear un ambiente más propicio para incrementar el ahorro interno y la inversión privada, así como para dar apoyo a las exportaciones y a la reconversión privada?

    En lo referente al fomento del ahorro en Guatemala, la reciente aprobación de un conjunto de nuevas leyes financieras fomentará las condiciones necesarias para que el sistema financiero nacional mejore su estabilidad y solvencia, lo que implica que los recursos de los ahorrantes nacionales estarán seguros. Ante esa situación, la estabilidad de precios es una de las mejores formas de promover el ahorro nacional, ya que esto garantiza que el ahorro no será erosionado por la inflación. La evidencia empírica de países que han sufrido altas inflaciones indica que el ahorro cae dramáticamente cuando aumenta la inflación y, por otro lado, los países con inflaciones bajas se benefician de un mayor ahorro. En este punto, el caso de Suiza es altamente ilustrativo, ya que la estabilidad macroeconómica que impera en ese país lo hace receptor del ahorro de muchos países, aun cuando la tasa de interés que ofrece es muy baja.

    En lo tocante a la inversión privada, ya se mencionó que la generación de un ambiente legal claro y certero, así como la creación de infraestructura tanto física como humana son factores fundamentales para incentivar la inversión productiva. A esto, hay que agregar que la estabilidad macroeconómica, en general, la estabilidad de precios, en particular, son factores que indiscutiblemente generarán mayores niveles de inversión debido a que la estabilidad mencionada erradica la incertidumbre propia de las economías con desequilibrios de precios.

    En cuanto al apoyo a las exportaciones, es preciso indicar, al igual que en el tema de la competitividad, que el mismo debe ser el resultado de la aplicación de una política económica coherente y el decidido esfuerzo del sector privado, sobre todo en lo relativo a la

    reconversión privada, la cual es un proceso que debe emanar de la visión de los empresarios, ya que éstos deben buscar las oportunidades idóneas para invertir sus recursos. Es claro que el Gobierno, como se indicó, debe crear el escenario apropiado para los agentes económicos realicen sus operaciones.

  1. ¿De qué medidas de política económica dispondrá el Gobierno en el 2003 para atacar los principales problemas de la economía?

    Primeramente, conviene resaltar que de conformidad con el artículo 26, inciso a), de la Ley Orgánica del Banco de Guatemala, la Junta Monetaria posee la facultad de determinar y evaluar la política monetaria, cambiaria y crediticia del país, incluyendo las metas programadas, tomando en cuenta el entorno económico nacional e internacional. Asimismo, de conformidad con el artículo 3 de la referida Ley, el Banco de Guatemala tiene como objetivo fundamental, contribuir a la creación y mantenimiento de las condiciones más favorables al desarrollo ordenado de la economía nacional, para lo cual, propiciará las condiciones monetarias, cambiarias y crediticias que promuevan la estabilidad en el nivel general de precios.

    En ese sentido, la experiencia internacional ha demostrado que la mejor contribución de un banco central al crecimiento económico es propiciar condiciones de estabilidad macroeconómica, fundamentalmente, estabilidad en el nivel general de precios. En ese contexto, es indispensable que en el diseño de la política monetaria para 2003 se profundicen los esfuerzos encaminados al logro del objetivo fundamental, como lo es la estabilidad en el nivel general de precios, aspecto que requiere del apoyo de la política fiscal.

    Bajo ese marco referencial, la política monetaria para el próximo año continuará orientando sus acciones hacia la consolidación de la estabilidad macroeconómica, procurando la coordinación con la política financiera del Estado.

    Desde esa perspectiva, la extensión del Acuerdo Stand-By con el FMI estaría brindando una señal clara del compromiso del Gobierno de la República de mantener políticas económicas consistentes durante 2003. La extensión del referido acuerdo beneficiaría la consolidación de la estabilidad macroeconómica, mejoraría las expectativas de los agentes económicos, contribuiría a la reducción del riesgo país y promovería la inversión tanto nacional como internacional en Guatemala.

  2. En un contexto de globalización y competitividad ¿cuál es el soporte del Gobierno a las actividades productivas y comerciales del país?

    La globalización implica nuevos retos para nuestra sociedad y la respuesta debe estar orientada a extraer los mayores beneficios de la misma. Esta nueva estructura económica mundial se sustenta en dos pilares fundamentales: la competencia de mercado y la productividad. En cuanto al primer aspecto mencionado, la liberalización de la economía es la fuente directa que podría generar mayor bienestar a la sociedad, ya que a través de esto los consumidores pueden tener acceso a una mayor variedad de productos a u menores precios, lo que implica un aumento en su ingreso real. Además, la globalización presenta la oportunidad para los empresarios nacionales de ingresar a mercados foráneos, para lo cual deben ser altamente competitivos.

    Lo anterior significa que la liberalización de la economía y las políticas mencionadas para promover la competitividad son el soporte idóneo que todo gobierno debe implementar para respaldar una adecuada inserción de la economía doméstica en el proceso de globalización.

    No obstante lo indicado, la pregunta debe plantearse en los dos sentidos. Me refiero a que para el éxito de insertar al país en la senda correcta de crecimiento económico sostenido, es preciso, por lo argumentos vertidos en respuestas anteriores, el decido apoyo y aporte del sector privado.


(1) Soto, Hernando de (1987): "El Otro Sendero", Editorial Diana, México.
(2) Azuma, Yashiaki y Grossman, Herschel (2002): "A Theory of the Informal Sector", NBER Working Paper Series. Working Paper 8823. National Bureau of Economic Research, Cambridge, MA., EE.UU.