INTRODUCCIÓN
Durante las décadas de los años setenta y ochenta, las tasas de interés en Guatemala se
determinaron de acuerdo con lineamientos dictados por la autoridad monetaria, manteniendo
dichas tasas sujetas a mecanismos distintos a los que se darían en un escenario de
mercado competitivo. Por otro lado, la política monetaria, cambiaria y
crediticia de la década de los ochenta, se basó en la determinación y regulación de
los precios macroeconómicos a través de instrumentos de regulación directa.
Durante esos años, imperaba la idea de mantener tasas de interés artificialmente bajas
con el objeto de inducir un nivel de actividad económica más alto.
Producto de la política monetaria de ese entonces, se fue generando un escaso desarrollo
financiero al no permitir que el mismo se ajustara y asumiera sus propios
riesgos. En ese sentido, en 1989 la autoridad monetaria creó las condiciones
iniciales para abandonar la etapa intervencionista con el fin de lograr la estabilidad en
los precios macroeconómicos, habiendo establecido como objetivo principal la
estabilización del nivel general de precios. En efecto, una de las
principales medidas fue la de dejar en libertad a los bancos la contratación de la tasa
de interés así como la liberación del tipo de cambio.
Para consolidar las medidas aprobadas a partir de 1989, en 1993 se aprobó la Matriz
del Programa de Modernización del Sistema financiero Nacional, cuyo objetivo general
se orienta a elevar la competitividad y eficiencia funcional del sistema financiero dentro
de un marco macroeconómico de estabilidad y crecimiento, que permita mejorar la
asignación de recursos financieros entre las distintas actividades económicas, aumentar
las corrientes de ahorro interno y externo, y reducir los costos y márgenes de
intermediación financiera.
El objeto de la presente investigación es estimar una tasa de interés activa que refleje
una situación de mercado, es decir, de equilibrio competitivo, a través de lo que en la
literatura consultada se denomina Enfoque de Producción.
Asimismo, se realiza un pronóstico de la diferencia entre lo que refleja una situación
teórica que deriva del modelo utilizado y una situación observada en el sistema
bancario, con el fin de dar una idea de la tendencia de la tasa de interés activa
respecto a su alejamiento o aproximación a un escenario de equilibrio de mercado.
Para el efecto, es importante conocer los costos e ingresos ligados a la intermediación,
los que en ultima instancia permiten conocer los principales
determinantes de la tasa activa del sistema bancario.
El período de análisis está comprendido de 1990 a 2000, en el cual se observaron
algunos cambios en la política monetaria, cambiaria y crediticia ,
como parte de un plan estructurado de manera gradual de reformas financieras tendientes a
favorecer un desarrollo en el mercado financiero, el cual estaba orientado básicamente a
elevar la competitividad y eficiencia funcional del sistema financiero, dentro de un marco
de estabilización macroeconómica de precios.
El
marco conceptual utilizado en el presente trabajo corresponde a la integración de la
actividad bancaria de acuerdo a un planteamiento teórico matemático de equilibrio
parcial que involucra los principales rubros del balance de un banco. En
efecto, dicha actividad bancaria está ligada a un proceso de intermediación
financiera, que permite conectar la oferta de ahorro con la demanda de crédito. Por
otro lado las instituciones financieras y en especial los bancos proveen servicios no
financieros, destacándose aquéllos que facilitan las transacciones económicas.
Normalmente ambas actividades se proveen simultáneamente y responden a un proceso de
producción conjunta, utilizando los mismos factores de producción y los mismos
insumos.
Para
la utilización de cualquier modelo, es necesario contar con supuestos que ayuden a
facilitar la construcción del mismo. Para la presente investigación se
asumen los siguientes supuestos: i) los costos teóricos corresponden a un mercado
competitivo y libre de riesgos; ii) los desvíos sistemáticos respecto del
comportamiento que corresponde a una situación de equilibrio competitivo deberían ser
interpretados como manifestación de los niveles de riesgo que perciben las entidades
financieras y como la presencia de características no competitivas en el
mercado; iv) el objetivo de una firma bancaria es maximizar sus beneficios
esperados, sujeto a las restricciones de balance y a las regulaciones del Banco
Central; v) en equilibrio, los ingresos y gastos marginales de la industria
bancaria se igualan; y, vi) los gastos de operación para cualquier tipo de producto
financiero, en el margen, son los mismos.
El
desarrollo temático consta de cuatro capítulos: el
primero analiza la estructura y evolución del sistema financiero, en el cual se destacan
los aspectos relacionados con el tamaño, el volumen de fondos intermediados y la
profundización financiera. Asimismo, se discute el comportamiento de la tasa de
interés activa, pasiva y del spread, para dar una idea de su evolución.
El segundo capítulo plantea el modelo analítico, enfocando la literatura
existente sobre el tema. Incluye además las estimaciones y los
resultados derivados del modelo, con el objeto de identificar los principales factores que
influyen sobre la tasa activa de equilibrio. En el tercer capítulo se realiza
un pronóstico, a través de un análisis de series de tiempo, del diferencial entre los
escenarios teórico y observado. Por último se presentan las conclusiones del
trabajo. |